Al conmemorarse un aniversario más de nuestro Colegio, hemos querido recordar dos momentos importantes que se han dado en la historia de la educación secundaria en nuestra tierra. El primero, una experiencia dolorosamente frustrante; y el segundo, la triunfal culminación de una esperanza.

Habiéndose establecido la instauración de Colegios Secundarios en las capitales de Departamento y principales ciudades del país, por ley promulgada a poco de jurarse la independencia patria, la disposición se cumplió estrictamente en casi todos los pueblos importantes del Perú. En todos, menos en el Cerro de Pasco. Así se establecieron los colegios siguientes:

1ro.- 1828 el Colegio Nacional Leoncio Prado (Huánuco).
2do.-1831 el Colegio La Victoria de Ayacucho. (Huancavelica).
3ro.- 1848 el Colegio Mariscal Cáceres de Ayacucho.
4to.- 1858 el Colegio Ramón Castilla de Tarma.
5to.- 1851 el Colegio Santa Isabel de Huancayo.
6to.- 1861 el Colegio San José de Jauja

Ahora bien, el Cerro de Pasco, en aquellos momentos, era capital del Departamento de Junín y, claro, la ciudad más importante del mismo. La ciudad más densamente poblada con un exitoso comercio activo como que es la mata de los tesoros del Perú. Nos asistía, entonces, todo el derecho para exigir el cumplimiento de esa disposición legal, pero bastardos intereses capitalistas unidos a una complicidad de un silencio cómplice de nuestro pueblo, se opusieron. Si bien es claro que a los explotadores no les convenía la apertura de centros educativos porque allí se perdería la “mano de obra barata”. ¡¿Qué pasó con nuestro pueblo, con nuestros gobernantes, con nuestra juventud?!. La postergación era manifiesta, dolorosamente clara y sin embargo, nadie lo advertía. La respuesta se dio no sólo en nuestra indolencia, sino fundamentalmente en un acontecimiento que frustró por muchos años la esperanza de nuestro pueblo. Evoquemos aquel hecho.

Corría el aciago año de 1879 en los confines de la patria. En ese momento, se establece la creación un Colegio de nivel secundario en nuestra tierra. Las gestiones se realizan a alto nivel y se programa el inicio de su funcionamiento para los primeros días de abril de 1879. Se le asigna la Partida correspondiente de ocho mil soles mensuales, se nombra al Profesorado, se abre las inscripciones que registran numerosos alumnos, se adquiere el mobiliario, se adecúan las aulas y todo lo concerniente a su funcionamiento. Todo queda listo para el lunes 7 de abril, pero…

El 5 de abril, Chile nos declara la guerra. La noticia estremece al pueblo y exacerba el espíritu bélico. La juventud cerreña. ¡Cuándo no!, la que estaba inscrita para ocupar las aulas, prefiere partir a las fronteras. ¡Lo exige el honor nacional!. ¡El enemigo no pasará!. Como es fácil deducir, la instrucción pasa a un segundo plano. Los alumnos que se habían inscrito vestían ahora el uniforme de la patria y, claro, no podían asistir a clases que llegaron a iniciarse si hacer caso de la dramática situación bélica que se estaba produciendo. ¡Pensar que en ese momento se tenía la oportunidad de emprender el difícil pero hermoso camino de la superación!.

Toda la juventud –la Historia lo dice- conforma, con la ayuda del pueblo, la heroica Columna Pasco, honra y prez de gallardía y coraje cerreños. El resto, ya lo sabemos: ninguno retornó de las fronteras. Sus cuerpos quedaron en los campos de San Francisco, Tarapacá y Arica. Los pocos jóvenes que quedaban en nuestra tierra parten a defender San Juan y Miraflores conformando una segunda Columna Pasco, cuando se hacía inminente la ocupación chilena. Fuimos derrotados. En abril de 1881, la triunfante soldadesca chilena ocupa el territorio cerreño sembrando una ola de exacción, depredación, destrucción y muerte. En nuestra tierra ya no quedaba ni un solo joven. Los que no habían marchado al frente de guerra, estaban escoltando al “Brujo de los Andes” por los breñales serranos. Aunque parezca mentira, en todo ese lapso el Colegio siguió funcionando con un solo alumno –un cojito voluntarioso- que, claro, no pudo ir a la guerra. Al finalizar el año lectivo se emite un informe tendencioso. No se menciona para nada el gesto patriótico de los alumnos que debiendo ocupar las aulas, marcharon al frente de guerra. Este vergonzoso informe decía: “Cuando el Colegio funcionó en el Cerro de Pasco, la indolente juventud cerreña no acudió a clases en todo el año de 1879. Sólo terminó un alumno. El alumno más caro de la historia, pues en su preparación se hubo gastado S/. 35,000.oo, para él solo”. Pero lo más increíble fue la aberrante e insidiosa conclusión de este infamante informe:”Nos permitimos sugerir que no se programe la creación de otro Colegio en el Cerro de Pasco, por la indolencia y ausentismo de su gente”. Este fue el aberrante estigma que tuvimos que arrastrar por años como una infame condena, del que se aprovecharon los gobiernos y los explotadores en complicidad con los indolentes para tenernos sumidos en la ignorancia.

A partir de entonces, muchas fueron las infructuosas intentonas que cayeron en saco roto. Por ejemplo las gestiones del Diputado Por Pasco, Augusto Durand y el apoyo de Juan José Calle, Federico Díaz y Baldomero Maldonado en 1895. Las del insigne y hoy injustamente olvidado Dr. Fabio Mier y Proaño en 1913. Las que se hacen en 1929 en concordancia con la creación de otros Colegios en la República. La de 1933 cuando del Sindicato Juvenil Cerreño logra la creación del Colegio ISIDORO SUAREZ, que fatalmente nació muerto. Otros fueron los intentos de 1936 y 1938 aunque, en 1941, gracias a las gestiones del ingeniero Luis Pfluker se funda el Colegio de Minería, hoy Colegio Industrial Antenor Rizo Patrón Lequerica, con el fin de formar técnicos de mando medio, intermediarios entre el ingeniero y los obreros.

Así las cosas, un grupo de hombres e instituciones que desde la década anterior venía trabajando para la consecución de un Colegio Secundario, arreciaron sus actividades con don Gerardo Patiño López a la cabeza. Su batallador periódico EL MINERO sembró inquietudes y aglutinó voluntades. Por fin el 20 de junio de 1942, el Presidente del Senado de la República, ingeniero Ernesto Diez Canseco Masías, luego de “bajar al llano” y sustentar valederos argumentos técnicos y poderosas razones históricas, concluyó su intervención en un debate de su Cámara, diciendo: “Cuánto Carrión ignorado habrá perdido el país y cuántos más seguirán perdiendo si no se remedia esta desgraciada situación. Reparemos esta omisión, démosle un Colegio al Cerro de Pasco”. Fue suficiente. En consideración a la Ley del Presupuesto Nacional de 1943, se crea el Colegio Nacional Daniel Alcides Carrión en homenaje a nuestro mártir epónimo, y en su sesión del 11 de mayo de 1943, el Consejo Nacional de Educación autoriza su funcionamiento y nombra a su primer Director, el pedagogo Eliseo Sanabria Santiváñez.

El 31 de mayo de 1943, teniendo como escenario el Teatro Principal del Cerro de Pasco, ante una expectativa conmovedora, se inauguraba el flamante Colegio. El acta de aquel histórico acontecimiento, dice: “En la ciudad del Cerro de Pasco, a 31 días del mes de mayo de 1943, en el Cinema Teatro, presentes el Director del Colegio Nacional Daniel Alcides Carrión, el doctor Eliseo Sanabria Santiváñez; el Cuerpo Docente conformado por los profesores: Augusto Mateu Cueva, Mario Revoredo Reyna Farje y Hernando Sánchez Aranda; el Cuerpo Administrativo, integrado por el señor Ginés Pomalaza Cosme y la señorita Florisa Altamirano Cárdenas; el Subprefecto de la Provincia, señor Antonio Alba Bardales; el Juez de Primera Instancia, doctor Francisco Carranza; las autoridades locales, vecinos notables, padres de familia y alumnos fundadores; se abrió la sesión de inauguración del plantel.

El Director del flamante Colegio hizo uso de la palabra y en memorable discurso -cuya copia quedó archivada- relievó la trascendencia y las finalidades de la Educación Secundaria; exaltó la política educacional del gobierno e hizo un llamado a los padres de familia para que colaboraran con el plantel. También hicieron uso de la palabra, el señor Martín D. Mendoza Tarazona a nombre de la Asociación de Maestros Primarios; Armando Casquero a nombre de los padres de familia y, la señorita Hilda Rojas Lucich, a nombre de los alumnos fundadores. Finalmente, el Subprefecto de la Provincia, señor Antonio Alba Bardales, en elocuente y patriótica oración, a nombre suyo y del Presidente Manuel Prado, declaró inaugurado el Colegio Nacional Daniel Alcides Carrión. Después de acordarse la inscripción de los alumnos fundadores en el Libro de Actas, se levantó la sesión.”

Los profesores fundadores fueron, además del Director don Eliseo Sanabria Santiváñez, los señores, Mario Revoredo Reyna Farje, en Ciencias; Augusto Mateu Cueva, en Letras; Hernando Sánchez Aranda en el área técnica. Más tarde se sumaron los profesores, Florentino Solís Isidro, para Educación Física; fue sucedido por el basketbolista cerreño, Félix Baldoceda Yanútulo. Para Castellano y Literatura llegó don Julio Mendoza Bravo. En reemplazo de Hernando Sánchez Aranda que por motivos de salud tuvo que alejarse, ingresó Pascual Sanabria Verástegui que fundó la Orquesta del Colegio, de excelente actuación en nuestro medio; Augusto Lizárraga, en inglés que por Resolución Suprema se había declarado “Curso Mayor Básico”; Ginés Pomalaza Cosme pasó a dictar Matemáticas dejando el cargo de Secretario –Tesorero- Bobliotecario a doña Priscila Z. de González, primero y a Abraham Tupac Yupanqui Turín, después, siendo todos ellos auxiliados por doña Florisa Altamirano Cárdenas. El curso de I.P.M estuvo a cargo del suboficial Avelino Choque Palomino. Naturalmente, con los años esta lista fue acrecentándose con Rolando Camarena, Moisés Rosas Benavides, Teodorico Ampudia Zarzoza, César García Cabrera, Teodoro Mellado Salazar, Antonio Soto González, Daniel Florencio Casquero, Andrés Fuentes Dávila, Jesús Santiváñez Santiváñez, César Pineda del Castillo, Eugenio Pastrana Chamorro, Fortunato Arzapalo Callupe, Toribio Quijano Tamayo, José Vásquez Huerta, David Torres Rocha, Pablo Montalvo Lavado, Mario Galarza Mayor, Francisca Montero de Parra, Luis Alberto González y González, Eliseo Acosta Ricse, Severiano Rojas Lazo, Ascanio Santiváñez, Gamaniel Giraldo Castillo, Abad Ricaldi Huacachín, Víctor Campos Martínez, Luis Aguilar Cajahuamán, Raúl Colca Malpartida, Efraín Herrera León, y muchos maestros más.

Los hombres que tuvieron a su cargo la Dirección de nuestro Colegio en sus cincuenta años de vida, son los siguientes:
01.- Eliseo Sanabria Santiváñez. (1943 – 1948), Manuel Valenzuela Valdez. (1949). Carlos Vilchez Murga. (1950 – 1957); Arnulfo Becerra Alfaro. (1958); Basilio Orihuela Melo. (1959 – 1960); Elías Ortega Pérez. (1961 – 1962), Juan Salguero Pizarro. (1963); Justo Fernández Cuenca. (1963), Martín Nilo Manyari De la Cruz. (1964 – 1969); Samuel Bruno Arroyo Pecho. (1969 – 1972), Raúl Leoncio Colca Malpartida. (1972 – 1976), Celso Ascanoa Colqui. (1976 – 1978), Andrés Rosas Clemente. (1978 – 1980); Fulgencio López Castillo.(1981); Justo Pastor Lopez Patiño. (1981);Celso Ascanoa Colqui. (1982), Ricardo Leonidas Vigo Araujo.(1983); Andrés Rosas Clemente. (1984 – 1986); Fausto Huaynate Cóndor. (1986 – 1988); César Zózimo Boza Simón. (1988 – 1994).

Cuando se inauguró el Colegio, nos se encontraba un local libre para alquilar, después de mucho buscar se alquiló el del Jirón Puno No 146 en donde, previas las reparaciones, se iniciaron las clases. En el mes de agosto se mudó a la Plazuela Ijurra el que tenía una merced conductiva muy elevada. Se buscó otro local y se trató de alquilar el que fuera el Colegio Americano, pero resultó muy oneroso. Se tuvo que volver a la Calle Puno, esta vez al número 161, cuyo alquiler era de doscientos soles mensuales. En 1956 se trasladó a la Plaza Centenario hasta el 5 de octubre de 1959 en que se inaugura el local que actualmente ocupa el terreno de Patarcocha donado por el Concejo Provincial de Paso.

Además de las actuaciones culturales sabatinas recordando las fechas históricas más importantes, el colegio instauró la celebración del Día del Colegio, el 5 de octubre de cada año. El plato fuerte de esta celebración era la presentación anual del teatro Carrionino en la que se hacía gala de versatilidad y un arte que todos aplaudían. Recordamos «Juan José», «Papá Lebonard» y cuyas presentaciones alcanzaron cimas de éxito Ginés Pomalaza, Eliseo Acosta, Bertha Lavado, Marciana Avangelista…Además de este número, se coronaba a la reina del Colegio. A lo largo de 50 años, las soberanas carrioninas, fueron: Lucrecia Paiva Dalguerre (1943), Cora Orna (1947), Maura Icochea (1948), Bertha Lavado (1949), Amanda Solís (1952), Mérida Días Meza (1953), Olga Vásquez (1954), Maruja Solís (1955), Clara Rodríguez (1956), Elvira Doig H. (1957), Gladys Matos (1959), Clorinda Ramos (1961), Lucía Alvarez Luchini (1963-1964) Isabel Camón (1965), Betzabé Luna (1966), Elvira Centeno (1968), Elvira Sinche (1977), Edith Pasquel (1979).

En el plano del deporte, la aurinegra divisa carrionina está jalonada de triunfos resonantes. Evocarlos, significa traer a la memoria nombres tan queridos como la del maestro Eugenio Pastrana Chamorro que, como alumno primero y profesor después, nos regaló con lo mejor de su generosa capacidad. Con él, Loli, Acurio, Osorio, Chinchan, Ulloa, Parra, Santiváñez…Donde estén, nuestro homenaje de gratitud a todos ellos. Luego vinieron, el «Zurdo» Acosta, Documet, Abel Arauco, «Pecas» Dávila, Job Arzapalo, Agustín Bustamante, «Flaco» Córdova. En el Voleibol auroral destaca nítidamente la figura de Raquel Ordoñez Vadillo, extraordinaria capitana de nuestro representativo. Con ella, Bertha Lavado, Nila Meléndez, Nona Laderas, Nelly Ponce, Leonor Alocilla, Betty Parra, Clelia Átala, Dionne Camón, Aidita Santiváñez, Mirtha Aguirre, Yupropia Zeladita, Ketty Ponce…Todas extraordinarias todas inolvidables. En el fútbol la lista es mucho más dilatada: Jesús Azcurra, «Cholo» Alania, «Negro» Luquillas, «Pecas» Dávila, Probo Camayo, «Flaco» Córdova, «Fena» Livia, «Trapo» Mendoza, Jorge Soria, «Bío» Soto, «Trueno» Rivera, «Chino Callupe…«El Mufle», …la lista es interminable

ESTUDIALTIL CARRIÓN – CAMPEÓN 1958 Jesús Azcurra (Arquero), Nectalio Acosta Ricse (Delegado), Nicolás Alania, Félis Luquillas, Renzo Luchini, Julio Córdova, Jesús Zolórzano. En cuclillas: José Velasco (utilero), Adrián León, Roberto Soto, César Pérez Arauco, Miguel Dávila Ramos y Jorge Soria Méndez. Rodean al equipo sus numerosos “hinchas”.

ESTUDIALTIL CARRIÓN – CAMPEÓN 1958 Jesús Azcurra (Arquero), Nectalio Acosta Ricse (Delegado), Nicolás Alania, Félis Luquillas, Renzo Luchini, Julio Córdova, Jesús Zolórzano. En cuclillas: José Velasco (utilero), Adrián León, Roberto Soto, César Pérez Arauco, Miguel Dávila Ramos y Jorge Soria Méndez. Rodean al equipo sus numerosos “hinchas”.

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