DON ELÍAS MALPARTIDA FRANCO – “Pico de Oro”

Ha sido el más grande y connotado político que ha dado el Cerro de Pasco en toda su vida republicana. Dos veces Vicepresidente de la República; varias veces Premier y Presidente del Concejo de Ministros; Ministro de Hacienda; Revolucionario; Senador; Constituyente; Prefecto de Lima; Diputado; Alcalde de la Ciudad de Lima; Director de la Beneficencia Pública del Cerro de Pasco.

Nació en Cerro de Pasco, el 21 de julio de 1844. Sus padres fueron, el acaudalado minero cerreño, José Malpartida y la dama, también cerreña, doña Romualda Franco. De brillante y despierta inteligencia, realiza sus estudios primarios en su tierra natal y los secundarios en colegios particulares de Lima, después viaja a Bruselas, en cuya prestigiosa universidad, recibe el título de Doctor en Ciencias Políticas y Administrativas. Al recibir este título académico fija su residencia en París por breve tiempo, donde a pedido de los sudamericanos residentes en la Ciudad Luz, funda el periódico «América Latina» en el que en forma amena, directa y documentada, hace conocer los valores materiales y humanos de nuestra América Joven, obteniendo la marcada afluencia a nuestro continente y el conocimiento más cabal y directo de nuestra idiosincrasia.

De regreso a su patria, ingresa en el mundo de la política nacional, durante el gobierno de don Manuel Pardo. Resultó elegido diputado por el Cerro de Pasco, en reñidas elecciones frente al candidato oficialista, don Dámaso Tello. Su desempeño en este cargo fue brillante y aleccionador. Tribuno combativo, polemista y probo, alcanza una inusual plataforma de popularidad que se ve abonada por el respeto de propios y extraños que ven él al parlamentario sagaz y extraordinario que con una oratoria enjundiosa y convincente, combatiente y racional, consigue sus más sonados triunfos. Es por eso que en las tribunas parlamentarias primero y en todos los ámbitos políticos y culturales de la patria después, se le denominase con el cariñoso apelativo de «El pico de Oro».

Su desempeño ejemplar en el manejo de las finanzas del Parlamento Nacional influye poderosamente para que el general, Miguel Iglesias, lo invite a formar parte del Gabinete Magisterial, en la cartera de Hacienda. Acepta la invitación y, frente al cargo, lucha por la realización de las elecciones generales en el país con el fin de que los peruanos cumplieran con el supremo derecho de elegir a sus mandatarios. Al no conseguir este democrático cometido, renuncia irrevocablemente al ministerio que le habían encargado.

Desempeñando el cargo de Prefecto de Lima, brinda su más amplio apoyo a la conformación de la gloriosa «Columna Pasco». Más tarde, la capital en manos de los chilenos, es de la idea de mantener un ejército en el centro para que sostenga el honor nacional y la integridad de nuestro territorio. Residente en Canta, emite un Bando Prefectural – 9 de febrero de 1883- que textualmente dice:

«Que es necesario que los pueblos que forman el Departamento de Lima, contribuyan de todos modos al sostenimiento del Ejército del Centro».

«Que todos los peruanos están en el caso, no sólo de poner en aras de la patria, las utilidades que produce su trabajo, sino algo de su capital. En este sentido, los productos elaborados en Lima, tendrán que pagar un impuesto de acuerdo a la siguiente tarifa: 20 centavos de plata por quintal de azúcar blanca; 15 centavos de plata, por quintal de azúcar “moscabada”; 15 centavos de plata, por quintal de chancaca; 5 centavos de plata, por galón de ron de 26 a 30 grados; 60 centavos de plata, por quintal de algodón. Además a cada res que se hiciere ingresar, se le grabará con 4 soles de plata, cada uno. También se determina un canon o impuesto a las frutas, café, cueros, aguardiente, cerveza, lana y otros productos, y a las chacras, fundos y haciendas, el 10% de sus utilidades».

Don Elías Malpartida Franco, “El Pico de Oro”, integra la Asamblea Constituyente de 1884 que tenía como objetivo principal aprobar el llamado “Tratado de Ancón” que no era sino un arreglo entreguista del gobierno de entonces. Nombrado jefe de la minoría por consenso y como apóstol de la oposición, libra una batalla verbal extraordinaria en el seno de la Asamblea oponiéndose a la determinación entreguista de la mayoría “porque reconocer esta paz, es como una paz implorada de rodillas”. Las razones que sostenían estos incomprendidos patricios, era que Chile conseguía más de lo que se había propuesto al desatar la guerra y en el “Tratado de Ancón”, se evidenciaba claramente la serie de intereses que mantenían a la clase dominante, instrumento a su vez, del imperialismo británico. Una lectura definida del “trata¬do”, no puede mover si no a indignación y vergüenza; y han faltado a la verdad, o, por decir lo menos, pecado de conmiseración para con Iglesias, quienes han señalado de que nada mejor pudo obtenerse “dadas las circunstancias”.

No hay atenuante que puedan justificar o hacer comprensible lo que hicieron Iglesias y los derrotistas a espaldas del Perú, arrogándose indebidamente la representatividad de toda la Nación, precisamente cuando Cáceres había logrado levantar un nuevo ejército de la sierra; cuando en el sur existía aún otro ejército peruano intacto; cuando la extensión del territorio nacional ganaba cada vez más adeptos la causa de la resistencia armada a efecto de aminorar la exigencias humillantes del enemigo. Distante de todo ello, Iglesias y su minúsculo círculo de traidores, derrotistas y cobardes, declararon que el Perú estaba vencido, suscribiendo un tratado entreguista que es la peor mancha de oprobio en nuestra historia republicana. Para que no se firmara este funesto tratado, don Elías Malpartida luchó a brazo partido; sin embargo, la mayoría servil y claudicante, terminó por firmar el mencionado “tratado”.

Para la resistencia patriota, el Tratado de Ancón habría de resultar funesto por múltiples razones. Secuela inmediata del mismo sería la defección de Arequipa y la dispersión total de nuestro ejér¬ci¬to del sur, sin haber enfrentado a los chilenos. Cáceres perdía así uno de los soportes con los que contaba para continuar la lucha pese a la vacilante actitud de Montero. La caída de este jefe motivó indirectamente el cambio de la posición de Bolivia, donde los jefes patriotas se verían pronto rebasados por la co¬rrien¬te derrotista. De otro lado, la firma del Tratado de Ancón y la entronización de Iglesias como gobierno reconocido a nivel internacional, no dejó de provocar confusión y desmoralización en algunos pueblos patriotas como Ica, donde el comandante guerri¬lle¬ro Julio S. Salcedo, sería de los primeros en aceptar la des¬gra¬cia como un hecho consumado, aunque a su tiempo, tanto Ica como Cañete, volverían a alzarse con Cáceres, para derribar al gobierno chilenófilo.

Incomprensiblemente, nuestra historiografía he hecho poco caso del Protocolo complementario del Pacto de Lima, no obstante sus graves implicancias. Hay razones para pensar que hasta fue solicitado por Iglesias al no sentirse seguro en el puesto que había usurpado con la ayuda del ejército extranjero. En virtud de ese protocolo se autorizó a Chile para ejercer una suerte de protectorado en el Perú. Otra cosa no significa la permanencia del ejército de ocupación que se prolongaría hasta mediados de 1884. Es que Chile supo cuidarse de que el pacto no fuera anulado con el derribamiento de Iglesias, que entendía inminente, dado que todo el Perú lo rechazaba. Y por eso continuaría en el Perú sosteniendo a Iglesias hasta que Cáceres reconociera de alguna forma el pacto. Luego, apenas retirado, caería el títere del que se valieron para lograr sus propósitos de conquista.

Verdaderamente insultantes las cláusulas del Tratado, entre otras cosas, porque el gobierno derrotista, se comprometió a mantener el ejército de ocupación, con 300 mil pesos de plata mensuales, suma extraordinaria si se considera el estado calamitoso de la Hacienda Pública, con el agravante de que ello se descontaría, “en primer término” de las rentas nacionales. La utilización libre de pagos de las líneas férreas y telegráficas, sólo podían hacer pensar que Chile consideraba la guerra y que en cualquier momento, se vería en la necesidad de movilizar sus tropas y que Iglesias, seguro de que Cáceres no cejaría en la lid, proyectaba utilizar a los chilenos como aliados de la guerra civil que ya se había iniciado.

Como podrá colegirse, don Elías Malpartida con una inteligencia premonitoria y con un alto sentido patriótico de respaldo a la lucha titánica de Cáceres, se opuso siempre al firmado del Tratado de Ancón. Como resultado de esta lucha en la que sólo fue respaldado por los patriotas Benjamín Sánchez, Jesús Sánchez Gutiérrez, Eusebio Gonzáles, Federico Moscoso y Modesto Basadre; fue ignominiosamente deportado a Guayaquil.

A su retorno a la patria amada, con el fin de trabajar las minas de su propiedad, decide afincarse en la tierra que lo viera nacer. En el Cerro de Pasco ejerce numerosos cargos administrati¬vos, entre los cuales hay que destacar su desempeño como Director de la Beneficencia Pública.

Al asumir el mando de la Nación don Augusto Bernardino Leguía, lo llama para que desempeñe importantes cargos gubernamentales.

Durante el gobierno del señor Guillermo Billinghurst -entrañable amigo del Cerro de Pasco- desempeña, con marcadísimo éxito, la Alcaldía de la ciudad de Lima.

Estando en pleno ejercicio de la senaduría por el departa¬men¬to de Junín, fallece en la capital, a la edad de 78 años, el 10 de agosto del año de 1922.

Había cumplido un importante papel rector en los destinos de la Nación.

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8 respuestas a “DON ELÍAS MALPARTIDA FRANCO – “Pico de Oro”

  1. Soy Rocío Colca, hija mayor de Raúl Colca Malpartida, autor de este artículo. Me enorgullece profundamente que mi padre esté siempre hurgando en nuestra historia en tanto que es una hermosa manera de reconstruir nuestra memoria colectiva.
    Por otro lado, el personaje a quien se alude en el artículo está presente en nuestro árbol geneológico….un dato que nosotros no debemos de perder de vista.

    Saludos
    Lic. Rocío Colca Almonacid

    1. Lic. Rocio Colca Almonacid:

      Mi nombre es Luis A. Duffy, vivo en Boston, USA. Me dedico a la genealogia desde hace 14 anos y tengo un arbol genealogico bastante grande de las familias a las que pertenezco, entre ellas la familia Malpartida.
      Mi abuela materna era Magda E. Malpartida Evans, hija de Jorge Elias Malpartida y Herencia-Zevallos quien fue hijo del Dr. Elias Malpartida Franco y de Maria Rosa Herencia-Zevallos y Sanz de Santo Domingo.
      Como vera, Usted y yo somos primos lejanos, me interesaria mucho conversar con usted o con la persona de su familia que este trabajando en genealogia para conpartir informacion de nuestra rama comun.
      Seria de mucho agrado para mi que se comunicara conmigo a mi correo electronico.
      ollantay1970@aol.com

      Saludos.

    2. soy la nieta de la señora blanca colca malpartida hermano de su papa raul malpartida colca mi abuelita fue profesora de educacion primaria en ancash(sihuas),su hija de su hermana quiere saber de su papa porfa le dejo mi correo y numero de celular:943636286,betsyeldiamashermosodemivida_7890@hotmail.com

  2. Soy nieto de Elías Malpartida Franco e hijo de Julio Malpartida Malpartida, casado con doña María Luisa Pastorelli Hyne.
    Estoy casado con doña Rosa María Morales Velit y tengo dos hijos: Patricia Mónica casada con José Luis Calmell del Solar Diaz y un hijo divorciado de Vicky Rachitoff Ricome, hoy tiene 45 años y según él permanecerá soltero

    1. Adon Carlos Elías Malpartida: Me es muy grato conocerlo por este medio. Le informo que en mis libros de Historia hago mención a su dignísimo abuelo, especialmente en LA COLUMNA PASCO donde se aprecia su valioso aporte a la defensa y dignidad nacional en aquel momento tan dramático de nuestra patria. Saludos cordiales.

    2. Sr Carlos Elias Malpartida Pastorelli:

      Como escribi en anteriormente en esta pagina, mi nombre es Luis A. Duffy, vivo en Boston, USA. Me dedico a la genealogia desde hace 14 anos y tengo un arbol genealogico bastante grande de las familias a las que pertenezco, entre ellas la familia Malpartida.
      Mi abuela materna era Magda E. Malpartida Evans, hija de Jorge Elias Malpartida y Herencia-Zevallos quien fue hijo del Dr. Elias Malpartida Franco y de Maria Rosa Herencia-Zevallos y Sanz de Santo Domingo.
      Me interesaria mucho conversar con usted o con la persona de su familia que este trabajando en genealogia para conpartir informacion de nuestra rama comun.
      Seria de mucho agrado para mi que se comunicara conmigo a mi correo electronico.
      ollantay1970@aol.com

      Saludos.

  3. Les cuento q en una reunion un amigo q se llama Jose Malpartida me conto hacerca de su abuelo Elias Malpartida que habia sido alcalde de lima y por curiosidad busque informacion en la web, el es tio de la boxeadora Kina Malpartida le contare hacerca de esta publicacion para que esten en contacto con el.

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