LUIS FABIO XAMMAR JURADO (4)

Se había producido la toma del poder a cargo del despreciable tirano Luis Miguel Sánchez Cerro que no sólo atiborró las cárceles de luchadores sindicales peruanos sino que nos arrebató la capital del Departamento de Junín en una torpe medida política. Sus acciones fueron tan nefastas que el Perú vivió una de las más negras épocas de oscurantismo. Cuando recesa la Universidad de San Marcos en 1932, Luis Fabio Xammar retorna a su tierra natal donde es recibido con especial cariño por la colectividad minera. LOS ANDES, dice en su página principal: “Nuevamente está entre nosotros el distinguido intelectual yanahuanquino Luis Fabio Xammar al que le damos nuestra más respetuosa bienvenida, lamentando que los dramáticos momentos políticos que estamos viviendo nos impida de gozar de sus notables conferencias a las que nos tiene acostumbrados. Por especial disposición de la policía local, se le ha ordenado completo hermetismo en su accionar toda vez que su señor padre se halla perseguido como lo están la más grande pléyade de luchadores populares”. Sin embargo, el poeta no perdió el tiempo, en su tierra encontró su profunda vena telúrica de clara inspiración folklórica al estilo de Vallejo y Valdelomar, pero con una muestra muy personal de su “cholismo” auténtico.

En esta época nos regala con una serie de creaciones poéticas que va a compilar en WAYNO, la más lograda de sus concepciones artísticas, reflejo de su profundo y notable personalidad lírica.

Te seguiré hasta el puquial
cholita, aunque no quieras.

Me dejarás que abandone
tu tinaja en una piedra.

Que cante para ti sola
un huaynito de mi tierra.

Que el agua moje tu piel

Que se escapen tus borregas
y sobre todo, cholita,
me dejarás que te explique,
cómo se quiere en la yerba.

En esta época, sus obras son publicadas con acertados y favorables comentarios en los diarios LA PRENSA y LA NACION de Buenos Aires.