Amigos de siempre

En esta curiosa fotografía del recuerdo estamos, César Pérez Arauco, jugador del “Jorge Chávez Fútbol Club”, con mi admirador e hincha, el niño Jorge Luis Montero Urbina, hijo de Carlos Montero Navarro e Irma Urbina Hurtado, mis amigos, en una fotografía tomada antes de un partido en junio de 1962.

Aquel día, antes del partido de la fecha, Carlitos Montero Navarro, me dijo, “Oye, hermano, mi hijo que escucha todos tus programas y te admira mucho, quiere tener una foto contigo” e imprimió la placa. En ella se le puede ver muy pequeñín. Actualmente yo le quedo a los hombros. Ha crecido una enormidad. Estoy seguro que su padre lo habría hecho alinear en el equipo de básquetbol del “Villanueva” donde jugamos los dos.

Desde entonces han pasado muchos años. Hoy día, ese niño es destacado integrante del Directorio de la Universidad San Ignacio de Loyola, visitante perenne de nuestro blog y generoso auspiciador de las obras de su viejo amigo. Mis saludos afectuosos a Jorge Luis. A ver si se anima a auspiciar la publicación de “La Crónica Roja”, pormenorizado recuento de aquellos acontecimientos que ponen los pelos de punta y hacen meditar acerca del grado de audacia con que fueron ejecutados en nuestra tierra querida. Me ha costado mucho recorrer las crónicas policiales de entonces y efectuar entrevistas personales a los protagonistas, pero creo que bien valió la pena. El libro, en dos volúmenes de quinientas páginas cada uno, está listo para su publicación. Sólo esperamos la colaboración económica. Ésta, será bienvenida.

Ah, a propósito. Quiero recordar una vieja anécdota de mi querido amigo Carlos Montero Navarro, excelente amigo y brillante deportista, lastimosamente desaparecido. En la interesante trayectoria de su vida, hay numerosas anécdotas simpáticas y graciosas que, de ser posible, contaremos en futuras entregas.

Allá, a mediados de los cincuenta, Carlos y yo teníamos que cerrar la audición de Radio Corporación donde trabajábamos. Él como controlador, yo como locutor. Era la medianoche de mediados de julio, una de las más frías que recuerdo. Al  salir nos arropamos como es debido porque la agresiva temperatura fría pasaba de los quince grados bajo cero. ¡Lo juro!. A poco de caminar con sacones de cuero, sombreros de lana guantes y kilométrica chalina, me permití hacer un comentario acerca de la helada agresiva. Carlos me sorprendió con una punzante respuesta. “Yo no siento frío”. Me quedé mirándolo porque no podía creer lo que estaba diciendo. “¿No?”. ¡No!. Me contestó. Al ver mi perplejidad continuó. “Todo lo que ocurre, está en nuestra mente. Si decimos que sentimos frío es porque nuestra mente nos lo dice; pero si, con fuerza de voluntad y coraje tú niegas sentir frío, no vas a sentirlo”. ¿De dónde has sacado eso, “Calanco”? le dije (Así le llamábamos por sus piernas largas que con  trancos largos avanzaba en poder de la pelota en los partidos de básquetbol). Eso es una reverenda mentira. En este momento yo me estoy pelando de frío y no veo la hora de llegar a mi casa para meterme en el “sobre”. “Yo no” -me contestó muy campante-. “Yo no quiero sentir frío y no voy a sentirlo. Es más. Para que veas que todo está en nuestra mente, voy a sacarme esta ropa porque siento calor”. Y ante mi estupor, se quitó el sacón de cuero con forro de lana de cordero, se despojó de su chalina y sus guantes, quedando sólo en camisa. No lo podía creer. Así siguió caminando. Ante tamaño desatino traté de que no continuara con su exhibición, pero no hubo caso, él siguió transitando como si nada. “Mira, César –me dijo- acabo de leerlo en Selecciones y, es cierto. Nada se puede contra el poder de la mente”. Cuando llegamos al final del barrio de La Esperanza, nos despedimos. Yo me fui para el “Misti” y él continuo hacia el campamento de Ayapoto, donde vivía. Me hizo adiós con las manos y siguió tan campante como si caminara en un caluroso día de sol.

Aquella tarde al llegar a la radio no lo vi, y como lo estaba reemplazando O´ Connor, pensé que tal vez su trabajo de “sobre tiempo” lo tendría ocupado en la compañía norteamericana. A las diez de la noche, al leer el noticiero, se dio una noticia que me alarmó enormemente: “Lamentamos informar que nuestro amigo Carlos Montero Navarro, ejemplar trabajador de nuestra emisora, se halla alojado en la sala de cuidados intensivos del Hospital Esperanza, víctima de una aguda neumonía. Los médicos hacen todo lo posible por salvarle la vida”.

Felizmente los médicos lo consiguieron y Carlitos siguió con vida tras una traumática experiencia.

Anuncios

2 thoughts on “Amigos de siempre

  1. Me encanta sus publicaciones ,ya que usted habla de muchas personas de la zona le pedir ira ,que me cuente la historia del locutor de Cerro el seor AUGUTO MELNIN PEREZ ,SE QUE TRABAJO EN LA RADIO ,pero si pude ser posible me dara ms informacin…….fotos si fuera posible , muchas gracias espero con ansias su publicacin .atentamente una seguidora de sus lindas historias y recopilaciones CERREAS Date: Wed, 3 Oct 2012 11:08:43 +0000 To: lili33lili34@hotmail.com

    1. Estimada Lili Mestanza Melendez:
      Estoy muy feliz de que lea mi blog, gracias. Respecto de mi amigo Augusto Malvin Pérez, en unos días voy a publicar una semblanza del poco tiempo que lo conocí. Creo que ha sido uno de los más carismáticos hombres de radio que ha tenido mi tierra. Lo extrañamos enormemente. En unos días va a leer algo de mi amigo querido. Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s