LA CARRERA MÁS BRAVA DEL MUNDO LA MARATON INTERNACIONAL MESETA DEL BOM BON

Félix Rivera Serrano tenía una vieja obsesión que cada día iba acentuándose más y más. Contemplando la dilatada altiplanicie de Bombón se imaginaba a los “Chasquis” salvando las enormes distancias que lo separan de los pueblos circunvecinos a carrera limpia. Sabía que lo habían logrado con éxito absoluto. Nunca hubo un solo impedimento físico. Recordaba que en sus clases de historia había leído las hazañas de los “yauricochas”, “tinyahuarcos”, “pumpush” y “yanamates”, que con ardor y ejecutoria sin límites habían vencido a las engreías tropas de Capac Yupanqui cuando, obedeciendo las órdenes de Pachacuti, trataron de anexarlos al naciente imperio del Tahuantinsuyo. Recordaba también las categóricas afirmaciones de Carlos Monge Medrano, Alberto Hurtado y otros tantos científicos extranjeros que habían estudiado al hombre de estas alturas: “Es capaz de realizar dos, tres y hasta cuatro veces más esfuerzo que el hombre de la costa y de los llanos. Está capacitado para eso”. Es más. Sabía por experiencia propia que el ser humano es capaz de superar las pruebas más exigentes de estas alturas sin ningún menoscabo. Había experimentado en su propio organismo los afectos de la altura jugado ardorosos partidos en representación del Estudiantil Carrión de que fue impasable defensa. No en vano le habían endilgado la chapa que lo venía acompañando hace mucho tiempo y por la que era muy conocido en su tierra: “Trueno”.

Despojándose de todos los melindres posibles, decidió hacer realidad lo que le venía obsediendo hace mucho tiempo. Realizaría una Maratón en estos confines de Dios. Se correría los 42 kilómetros 195 metros reglamentarios. La Partida sería en Carhuamayo que está a 4,200 metros de altura para subir hasta los 4,388 metros del Cerro de Pasco: la Meta. La maratón más alta el mundo. Se le denominaría La Gran Maratón Nacional “Meseta del Bombón”.

El proyecto lo presentó a la Municipalidad Provincial de Pasco el 27 de setiembre de 1982. La aprobación fue unánime. Con el aval popular firmado por su Municipalidad, decidió seguir los pasos siguientes.

Cuando el plan fue presentado en la PRIMERA CONVENCIÓN DE MUNICIPALIDADES DEL PERÚ, su presidente, señor Marco Tulio Gutiérrez, Regidor de Deportes de la Municipalidad Metropolitana de Lima, se escandalizó. No podía creer que la ponencia fuera cierta. Alarmado lo elevó al despacho del Presidente de la Federación de Atletismo del Perú, señor Hernán Alzamora García quien, sin dar crédito a sus ojos, se opuso a su realización: “Esta es una prueba que nunca se ha efectuado en el Perú. La maratón, además, se corre como parte de una olimpiada, no en forma particular”. Los limeños estaban escandalizados y ¡claro!, se opusieron a su realización. En tono que no admitía réplicas le dijo al ponente: “Doctor Félix Rivera Serrano: Usted está proyectando una arriesgada prueba que por peligrosa nunca se ha realizado en el Perú. ¿Se imagina usted correr a esas alturas durante más de dos horas seguidas que dura la maratón?. ¡No, no hay caso!. Es un riesgo muy peligroso. Si usted llegara a efectuar esa prueba, sería el único culpable si algo le llega a suceder a alguno de los atletas que se inscriban”. Como puede verse, la suerte estaba echada. Hasta ese momento todo era oposición.

Para suerte del “Trueno”, por esos días habían llegado al Cerro de Pasco dos equipos completos de médicos especialistas de las más prestigiosas universidades de Francia y Alemania. Su meta era estudiar el comportamiento del cuerpo humano en la realización del deporte a grandes alturas, utilizando aparatos sofisticados de última generación. En sus lejanos países tampoco podían concebir que, a estas alturas, se realizaran ejercicios de tal envergadura. Esta era la razón que los enviaron para estudiar in situ a los jugadores del Unión Minas que estaba en la profesional de nuestro fútbol. El detallado informe de estos especialistas fue entregado a la Federación Peruana de Atletismo. Ante el peso de la argumentación científica, a la Federación no le quedó otro camino que autorizar la realización de la Prueba. A partir de ese momento y, anualmente, se realizaría la prueba: “en homenaje a la creación política del departamento de Pasco y a nuestros mártires obreros y campesinos que cayeron por una causa justa en históricas luchas. También para fomentar a través de este evento, el espíritu solidario y de integración nacional a través de la cultura deportiva en los habitantes del Cerro de Pasco, principalmente en los niños, futuros constructores de nuestra nueva sociedad”.

Como no podía ser de otra manera, el entonces alcalde de la ciudad, doctor Víctor Arias Vicuña, prestó todo su apoyo a la organización y realización de la primera prueba de la maratón. Así mismo, todos los trabajadores municipales, empresas de transportes, Instituto Peruano de Seguridad Social, Hospital Daniel A. Carrión, profesores de Educación Física y pueblo en general colaboró para el éxito de la reunión.

La nublada mañana del 26 de noviembre de 1982, los atletas venidos de diferentes rincones de nuestra patria fueron trasladados a la localidad de Carhuamayo -punto de partida- para la ceremonia correspondiente. El señor Hernán Alzamora García, Presidente de la Federación Peruana de Atletismo, tras unas hermosas palabras de felicitación tomó el juramento correspondiente a los atletas. El pistoletazo de partida lo dio a las 10.30 de la mañana. 141 maratonistas, de los 185 inscritos, partieron rumbo a la meta.

El recorrido cubría las localidades de Carhuamayo, Ninagaga, Shelby, Villa de Pasco, Colquijirca, Yanamate, Nicolini, San Cristóbal (Meta). En todo el trayecto azotado por fuertes ramalazos de viento cordillerano, los atletas avanzaban pletóricos recibiendo los aplausos y el aliento de las gentes que bordeaban la pista del trayecto.

A la hora, 50 minutos 22 segundos y dos décimas de la tarde, cruzaba la meta el atleta pasqueño Rubén Lazo Melgar con el número 018 a la espalda; luego David Leandro Mazgo, Julio Ponce Chapín, Simeón Pando Colqui, Pedro López Zambrano y el resto de participantes.

Se había cumplido un sueño que parecía imposible. Desde entonces, la Maratón “Meseta de Bombón” (La más alta del mundo) ha cumplido con varias versiones continuadas en las que hombres venidos de todas las latitudes del planeta ponen a prueba su resistencia física y se hermanan solidariamente en torno a la superación de todos los hombres del mundo.

El presente año LA MARATON INTERNACIONAL MESETA DEL BOM BON llega a su versión TRIGESIMO PRIMERA y se correrá el domingo 11 de noviembre. Esta vez, la partida se dará en la Maravilla Turística del Perú, el Distrito de Huayllay y la llegada será como siempre en el estadio Daniel Alcides Carrión. Los organizadores están ofreciendo más de 142 mil nuevos soles en premios para los atletas vencedores.

El ganador absoluto de la categoría “Calificados” recibirá 22 mil nuevos soles en efectivo. También se correrán las categorías para damas y varones de mayores, máster, discapacitados, juveniles, juveniles nacionales, infantiles y por segundo año consecutivo, la categoría kínder.

Un abrazo de admiración y afecto al “Trueno” Rivera y a quienes lo ayudaron a cumplir con este largo sueño histórico que es hermosa realidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s