LA HISTORIA DEL PISCO SOUR

la historia del pisco sour 2La historia de este delicioso cóctel -bebida emblemática del Perú- comienza en el Cerro de Pasco, el 28 de julio de 1904. Ese día se inauguraba el ferrocarril del Callao al Cerro de Pasco. Un acontecimiento extraordinario para aquellos años. A las 12 del día, coincidiendo con el 83º aniversario de nuestra independencia, llegaba el primer ferrocarril a nuestra ciudad en medio de un ensordecedor ruido de cohetes, bombardas y banda de músicos. El acto de inauguración fue majestuoso. Todos los periódicos del Perú la magnificaron. Hubo más de 5,000 personas. El pueblo cerreño en pleno estuvo presente. Impresionante cantidad de curiosos rodeaba el palco principal y otro tanto ocupaba las graderías de la Casa de Piedra. Se prepararon tabladillos exclusivos para invitados importantes como autoridades locales, cónsules extranjeros, concejales, abogados, doctores, sacerdotes, propietarios de minas y otros miembros de la sociedad. En un estrado especial se ubicaron los señores Estanislao Solís en representación del Presidente de la República, don Serapio Calderón; la madrina señora Julio de la Peña y el representante de los Estados Unidos de Norteamérica, señor Embajador  Jhon Dudley; el señor Obispo de la Diócesis de Huánuco y Pasco, monseñor Drinot; el Prefecto del Departamento de Junín, señor Bruno E. Bueno; el Alcalde de la ciudad, señor Buenaventura Ávila; el Subprefecto de la Provincia, don Enrique Frías y el Presidente de la Junta Departamental,  Marco Antonio Woolcott. También estaban el  Superintendente de la Cerro de Pasco Mining Company, señor Chrles C. Abbott acompañando de don  Felipe Coz, Delegado de Minería; Henry Stone, representante de los cuerpos consulares residentes en la ciudad minera; Gerardo Lugo, representando al poder Judicial; Juan Durand a la Junta Departamental; Pedro Caballero y Lira a la Beneficencia Pública; Ernesto Diez Canseco, al Cuerpo de Ingenieros; Enrico Costa, a la Cámara de Comercio;  Eulogio Fernandini, Antenor Rizo Patrón y Andrés Pardo, a los mineros de la ciudad.

Las damas de la ciudad confeccionaron dos grandes banderas -peruana y estadounidense- de seda, oro y plata  que fueron colocadas sobre el frontis de la locomotora que lucía el número 100 y llevaba tres primeros vagones de primera clase. A lo largo del tramo final se instalaron cientos de banderas peruanas y estadounidenses. La banda de músicos que animaba la reunión, LA COSMOPOLITA estaba dirigida por Pedro Ángel Cordero y Velarde.

Víctor Vaughen Morris Jones, el creador del Pisco Sour, ya era directivo de la Railway Company desde marzo de aquel año. Fue por su cargo y experiencia en estos menesteres, el anfitrión de la ceremonia y, como tal, participó en las decoraciones y preparación de las bebidas.

Tenía la intensión de ofrecer el “Wisky Sour” como bebida general, pero al ver la tumultuosa asistencia de gente, calculó que lo almacenado en las bodegas no sería suficiente, se vio en la necesidad de echar mano a un recurso de urgencia. Reemplazó el wisky por pisco. Las numerosas bodegas de la ciudad le ofrecieron el “Puro de Ica” que a raudales se bebía en la ciudad. Cuando lo hizo con acertada combinación de jugo de limón, azúcar y amargo de angustura, comprobó que el sabor era excelente y todos los invitados lo recibieron con mucho agrado. Aquella inolvidable tarde, luego de emocionados brindis y discursos, terminó el evento, casi entrada la noche. Acababa de nacer el Pisco Sour.

Este impactante cóctel alcanzó enorme popularidad en Lima, a partir del primero de abril de 1916 en que es inaugurado el bar que se anunciaba en los principales periódicos con el siguiente tenor: “El Morris Bar”, tiene un selecto surtido de las mejores marcas de vinos, licores y cerveza importada, con los que prepara Gin Cocktail, Silver Cocktail, Jersey, Washington, Pariré, Manhhatan, Bronx, Goleen Fizz, Cherry Wine, Martín Cocktail, Brandy Coctail Old Town y otros en la calle de Boza Nº 847, del Jirón de la Unión. Teléfono. Nº 2235”. Este bar le ofrece la exquisita preparación de su trago exclusivo: «Pisco-Sour », con el mejor pisco del Perú”.

A partir de entonces, el “Bar Morris”, como lo asevera Luis Alberto Sánchez, activo personaje de aquella época, alcanza el tope de la popularidad: “El Morris Bar, atendido por el propio Mister Morris, un gringo cojo que había ejercido en las Minas del Cerro de Pasco, acogía a los mejores bebedores de Lima. Morris era un gran preparador de tragos. Había popularizado el Pisco Sour, utilizando la misma fórmula que en gringolandia empleaba para hacer el “wiski sour”; pisco, azúcar, hielo, limón y una cruz con gotas de Bitter Angostura decorando la superficie. Todo lo demás gris”. Este flamante y bien decorado bar, llegó a convertirse en preferido lugar de citas de las más connotadas personalidades peruanas de entonces: Abraham Valdelomar, Augusto Leguía Swayne, Alfredo González Prada, Alejandro Ureta,  Federico More, Pablo Abril de Vivero, José Carlos Mariátegui, José María Eguren. También entre otros notables peruanos estaban: Roberto Pflucker, dueño de minas en el Cerro de Pasco; Alberto Brazzini, futuro presidente de la Sociedad Nacional de Minas y Petróleo; Rafael Larco Hoyle, fundador del Museo Rafael Larco Herrera; Juan Ramón Montero, el primer aviador que vuela de Lima a Pisco; Andrés Álvarez Calderón Olavegoya, miembro de una prominente familia peruano-británica; Federico Antonio Pezet, Ministro Plenipotenciario del Perú en los EE.UU. en 1913, entre otros. También lo frecuentaban distinguidas personalidades del mundo internacional. Entre ellos: Emiliano Figueroa, ex-presidente de Chile y su embajador en el Perú; Alfred Louis Kroeber, arqueólogo de la Universidad de California que trabajó al lado de Julio C. Tello; Roger W. Straus, millonario y presidente de la mesa de directorio de la American Smelting Company; Elmer Faucett, fundador de la Compañía de Aviación Faucett; Richard Halliburton, escritor y embajador cultural de los EE.UU. ante el presidente Augusto B. Leguía; Carlos Campo Rencoret, Cónsul General de Chile en la India; José R. Lindley e hijo, fabricantes de gaseosas y luego creadores de la Inca Kola; John Lannes, ex-bartender del bar Bank Exchange de San Francisco, California; y entre otros mas, Daniel Craig Babbitt, padrino de inauguración del Morris Bar, miembro del directorio del Banco de Perú y Londres, de la Sociedad Minera Backus y Johnson, y de los clubes Nacional, Lawn Tennis de la Exposición, Casino de Chorrillos, Casino de Ancón, y Phoenix Club. La presencia de tan distinguidos individuos en el Morris Bar es una prueba que el bar fue de un nivel social elevado para la gente de la época.

Momento en que el obispo Drinot en compañía de un grupo de sacerdotes e invitados especiales hacen su ingreso al andén donde se desarrolló la ceremonia de bendición por la llegada del ferrocarril que, a partir de entonces, cubriría la ruta del Cerro de Pasco al Callao.
Momento en que el obispo Drinot en compañía de un grupo de sacerdotes e invitados especiales hacen su ingreso al andén donde se desarrolló la ceremonia de bendición por la llegada del ferrocarril que, a partir de entonces, cubriría la ruta del Cerro de Pasco al Callao.

Momento en que el obispo Drinot en compañía de un grupo de sacerdotes e invitados especiales hacen su ingreso al andén donde se desarrolló la ceremonia de bendición por la llegada del ferrocarril que, a partir de entonces, cubriría la ruta del Cerro de Pasco al Callao.

Los bartender que acompañaron a Morris en aquel momento fueron, Leonidas Arteta, Augusto S. Rodriguez, Hernán B. Bruijet, Víctor H. Conde, Alfonso G. Matos, Rafael S. Vargas, Mario Bruijet y Juan de Dios Mejía. Alguno de éstos –cerrado el Morris- se fueron al Maury donde siguieron atendiendo en la preparación de esta bebida especial No en vano estaba en pleno jirón de la Unión en tiempos en que se iniciaba la inolvidable: “Belle Epoque”, con todas sus magníficas implicancias.

Por aquellos floridos años, Lima no cabía de contenta. Los rieles del tranvía, como arterias metálicas, cruzaban las principales  calles capitalinas; pilotos franceses fundaban la Escuela de Aviación, con gran suceso y, el Cerro de Pasco -en pleno apogeo económico- regalaba los dos primeros aviones de combate a la naciente institución de nuestra patria; la bellísima y alada bailarina rusa, Ana Pavlova, acompañada de su paisano Volinini, encandilaba a los limeños con su arte magistral en el Teatro Principal; la destacada tonadillera, Antonia Mercé, interpretando a Albéniz, Falla, Laló, y los más populares fandangos, jotas, seguirías y soledades, embrujaba a un público vocinglero y feliz. El tradicional albero de la Plaza de Acho, presentaba a los más destacados toreros de aquellos tiempos. Joselito, Belmonte, Gaona…. La ópera no estaba ausente, Verdi, Puccini, León Cavallo, Pietro Macagni, eran aplaudidas en nuestro primer escenario; la compañía teatral de la inolvidable María Guerrero, cumplía sus presentaciones a teatro lleno. ¡Lima estaba feliz! El más exclusivo tinglado de la elegancia de Lima lo constituía el Palais Concert,  de la calle Baquíjano. Cuatro amplias puertas sobre esta calle y una de escape, por Minería. En el primer ambiente, el bar; en el segundo, la confitería; en el tercero y cuarto, el salón de té y, en una mezanine colgante, una destacada orquesta de “Damas Vienesas”, tocando selectas piezas musicales.

Empezando por la Plaza de Armas, en el jirón de la Unión podía admirarse, el Jardín Estrasburgo, la Botica Francesa, la Fuente de Soda Leonard, la confitería Broggi, -reunión de diputados, periodistas, escritores, financistas, pintores, toreros-, la de Klein, “La Ville de Paris”, “La Ville de Lyon”, “The Smart”, “La Samaritaine”, la Botica Inglesa, la camisería española, y tantos otros establecimientos de prestigio. El caso es que, todos los hombres brillantes,  exigentes caballeros de entonces,  concurrían el “Bar Morris” para degustar el riquísimo “Pisco Sour”, preparado por el mismo Morris, que acababa de llegar, cesante, de la ciudad minera del Cerro de Pasco; gran aficionado a la preparación de tragos que, a partir de entonces, ganó fama en el Perú. Nada Tuvieron que ver, el Maury ni el Bolivar, en el nacimiento de este famoso trago, como audaces aventureros quieren hacer aparecer.

(Continúa)….

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4 thoughts on “LA HISTORIA DEL PISCO SOUR

  1. muy interesante y valioso el relato sobre el origen de pisco sour y del acontecimiento de la llegada del primer tren a Cerro de Pasco excelente la historia literaria fenomenal el escritor valiosa la obra y patriótica los que crean difunden la cultura nacional del Perú, ahora en el internet internacional DIOS, les bendiga siempre.saludos desde Madrid España.

    1. A sonsolecle:
      Me anima mucho el deseo de hacer conocer la historia de mi gente y sus logros correspondientes, todo como el caso de PISCO SOUR. Si me sigue en el blog va a encontar otras notas muy llamativas, espero que le guste. Por lo pronto, cada vez que vea el nombre de España, recordaré que allá tengo un amigo. Hasta la vista

  2. GRACIAS AMIGOS Y COMPATRIOTAS DE PUEBLO MÁRTIR GRACIAS POR SUS PALABRAS Y GRACIAS POR HACERME LLEGAR OBRAS LITERARIAS TAN HERMOSAS GUARDADOS EN EL TIEMPO Y ESPACIO AHORA EN EL INTERNET INTERNACIONAL MIS RESPETOS Y CONSIDERACIONES POR SUS TRABAJOS PATRIÓTICOS D E DIFUNDIR LA CULTURA DEL PERU SIGAN SIEMPRE ASI UN AMIGO Y COMPATRIOTA ( Clemente Senobio pasqueño de nacimiento y peruano de corazón desde Madrid España. )

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