Reseña Histórica de la Fundación de Oxapampa Por: Alberto Schlaefli H (Primera Parte)

Fotografía tomada a la puerta del desaparecido local de la municipalidad provincial de Oxapampa en la que, conjuntamente con los concejales está don Alberto Schlaefli H, autor de la nota que engalana nuestro blog y lo publicamos con su permiso expreso en ese momento, como un honor especial. También está el encargado de nuestra filial de Pasco y, de cuclillas, los alumnos de la Universidad cerreña: César Pérez Arauco, Nectalio Acosta Ricce y Emilio Ricaldi Mariscal. Era nuestro primer trabajo de campo a mediados del año de 1961.
Fotografía tomada a la puerta del desaparecido local de la municipalidad provincial de Oxapampa en la que, conjuntamente con los concejales está don Alberto Schlaefli H, autor de la nota que engalana nuestro blog y lo publicamos con su permiso expreso en ese momento, como un honor especial. También está el encargado de nuestra filial de Pasco y, de cuclillas, los alumnos de la Universidad cerreña: César Pérez Arauco, Nectalio Acosta Ricce y Emilio Ricaldi Mariscal. Era nuestro primer trabajo de campo a mediados del año de 1961.

Entre los años 1837 y 1840 Don José Rufino Cárdenas logra instalarse en Huancabamba como tronco de la más numerosa familia que hoy la puebla: Este hombre valeroso y enérgico logra interesar por la montaña de Huancabamba a muchas personalidades de Pasco, entre ellas a don Esteban Bravo y a don José Gregorio Rivera. Entre 1856 a 1857 estos tres personajes logran interesar al Prefecto de Junín, por entonces el Sr. Bernardo Bermúdez, para que el ingreso de los Colonos Austro-Alemanes destinados al Pozuzo, se efectuara por el valle de HUANCABAMBA. Para ello consiguieron abrir un camino que siguiendo a bifurcación de las aguas del Huancabamba y el Acobamba (Ingenizú), llegó al paraje Patacocha cerca del Cerro Pino. Este camino arrancaba de la Hacienda Espíritu Pata, pasando por Santa Bárbara y Shuiba, quedando en Patacocha; porque los de Huánuco consiguieron que los Colonos se introdujeran por la Hacienda Alcas y Acobamba, quedando estancados en la quebrada de Santa Cruz, precisamente al pie de Patacocha.

Sabemos que en el año 1857, llegó a nuestras playas el primer contingente de los 10,000 Colonos que debía introducir al Barón de Schutz y, 10 años más tarde, Sconland 5,000. De los primeros llegaron solamente 200 a la tierra prometida después de haber abierto personalmente la senda para llegar al Pozuzo, durante dos años entre Santa Cruz de Acobamba y Pozuzo. Los segundos Colonos pudieron pasar por Huánuco – Panao al Pozuzo, pero sólo llegaron unas 100 personas; estas y los primeros quedaron abandonados a su suerte en medio del bosque sin caminos, ni conexión alguna con el exterior, olvidados.

Entre 1870 a 1875, los huancabambinos, don José Rufino Cárdenas, Esteban Bravo y otros, queriendo conectarse con el Pozuzo, emprendieron la apertura de una trocha, que partiendo de la Hacienda de Palma Pampa por Yanachaga, Piripinto y Cajonpata llegaron al Pozuzo. Por esta especie de camino principiaron a salir Colonos del Pozuzo a radicarse en Huancabamba. Entre estos se contaba a un bohemio, un señor noble Baron Ernesto Von Müllenbruck. Alrededor de este inquieto señor principiaba a vislumbrase la salida de muchos vecinos del Pozuzo a tierras más hospitalarias. Así fue que comisionado por la familia Müller, compuesta por 4 mozos, pertenecientes a la primera Colonia (cuya energía y laboriosidad lo indica en sus memorias, el muy recordado y venerable R.P.F. Bernardino González, uno de los grandes exploradores de esta montaña) que consiguiera la compra de los terrenos de Tingo de Huancabamba, de la dueña Señora Vda. De Aldecoa, rica minera de Pasco. Conseguido esto, el señor Müllembruck, sale de Pozuzo con su Familia y se radica en el vecino pueblo de Paurcartambo y, en HUANCABAMBA, los señores mencionados, hermanos Müller (Matías, Humberto, Conrado y Walter) con sus respectivas familias. Siguiendo el éxodo se recuerda a Tomás Schautz, José Heindinger, Eliseo Schrader, José Müller, Francisco Ruffner, Andres Zavanik, Juan Haunde y algunos más. Estos últimos no pudiendo conseguir terrenos propios, venían arrendándolos de los hacendados y, prestando a la vez sus servicios, como que todos eran artesanos, mecánicos, carpinteros, curtidores, zapateros etc.

Entre tanto el señor Müllembruck, que residía en Paucartambo, añorando posiblemente los días grandes del Virreynato, junto a la residencia del que fue gran señor y dueño de estas tierras, señor Sandoval, Conde de las Lagunas, donde como buen noble, venía estudiando lo que éstos habían hecho por estas tierras de Dios y que se las tenía como lugares, donde Sandoval y los suyos trabajaban explotando el oro; (así) vino a conocer a los familiares del Cura Cámara, Párroco que fue de Paurcartambo, estos ofrecieron al señor Müllembruck, venderles sus terrenos de Chontabamba y a la vez enseñarles un lavadero de oro, de donde dicho cura y sus familiares habían sido expulsados por los salvajes indios Amueshas, que habían quemado y destruido todo, salvando milagrosamente la vida, (años 1870 al 1877).

Müllembruck inmediatamente se vino a Huancabamba y como ya residía la familia Bottger en esa, les manifiesta su propósito de conocer Chontabamba, donde se le había dicho de lo grande y hermoso de la quebrada interesando así a un grupo que estuvo compuesto por el mencionado, Eliseo Mullembruck, Pablo Bottger Schrader, y Juan Handle, esta expedición se emprendió el año de 1878.

Llegaron siguiendo la izquierda del Churubamba al parejo Gramazú, donde encontraron un convento, el que había sido fundado por el Padre Tomas Hermoso, en el 1877. Con halagos y regalos a los indios amueshas y guiados ya por éstos, atravesaron el valle, el que estaba densamente poblado por amueshas, no habiendo kilómetro, en que no se encontraran casas y chacras de los Indios.

La sorpresa de estos no tenia limites al contemplar el extenso valle que se les presentaba a su vista. Así pasaron propiamente el valle de Oxapampa, entrando al de Chontabamba, insensiblemente y efectivamente pudieron precisar el lugar, donde tuvo sus propiedades el cura Cámara. Ubicándose de inmediato el señor Müllembruck en el centro de este ultimo valle poniéndole por nombre: Chacra Victoria. Regresados éstos, inmediatamente convinieron en comisionar al señor Enrique Bottger, para que insinuara a los Colonos del Pozuzo, se trasladaran al valle de Oxapampa, comprometiéndose a la conquista de la tribu y correr la tramitación y expediente para que llegaran a ser dueños de las tierras, el lugar de clima benigno y de posible porvenir más halagüeño.

He ahí fundada e iniciada la Colonización de Oxapampa; Enrique Bottger merece el bien de la Patria; cumplió ampliamente su cometido. Las autoridades del Cerro de Pasco le prestaron apoyo amplio, asimismo la prefectura de Junín, radicada por entonces en Tarma, destacándose muy especialmente el Subprefecto de Pasco señor, Evaristo Chávez Rey.

Enrique Bottger sufrió si grandes contratiempos cuando pretendió trasladar el total de Colonos del Pozuzo. Huánuco se opuso enérgicamente y los Pozuzinos menos aventureros, siguieron haciendo su vida de vegetación. Los esforzados, los que no tuvieron temor a la lucha, se vinieron; estos primeros fueron: Jorge Hassinger, Augusto Gustavson, Koell y otros, quienes iniciaron los primeros rozos y sembríos (año de 1890)

El 18 de Agosto de 1891 salen del Pozuzo las primeras familias compuestas por los hermanos Mayer, Loechle, Gustavson, Hassinger, Koell, Waller, Lercher, Richle, Jaeger, haciendo un total de 46 personas.

En el año 1892 se vinieron la mayoría de los que se hallaban diseminados en el valle de Huancabamba, a excepción de los Hermanos Muller, Randolf. Siguen viniendo e incrementando la población elementos nacionales, los que se radicaron en el valle de Chontabamba. Este año la Colonia recibe un gran beneficio: El señor Genaro Sánchez Menéndez y su suegro, anciano ya, Sr. José Rufino Cárdenas, decide abrir con sus propios recursos y operarios dirigidos por el Señor Augusto Rubio un camino de herradura a Chanchamayo, que lo conecta en Sogormo siguiendo el antiguo Camino Incaico utilizado en el tiempo del coloniaje al Histórico Cerro de la Sal (1)

En 1895 Oxapampa recibe un nuevo contingente de Familias que vienen de la Costa, ilusionados por las maravillas que pintaba el entonces Director de la Colonia Don Jorge Hassinger, éstos fueron: Claudio Girbao y familia, Mauricio Moses, José Vogel y Señora, Rodolfo Schlaefli y familia y, en 1896, de Huancabamba, los tantas veces mencionados Hermanos Müller.

La extensión del Valle o valles ocupados se extendía en el año de 1896, de las orillas del Santa Cruz, Valle de Cantarizú, hasta San Daniel, pasando por Oxapampa y el valle de Chontabamba, registrándose 82 propiedades, que sumaban 5,650 hectáreas, a las que había que agregar las que fueran adquiridas anteriormente, como son los terrenos del convento de Quillazú, Victoria de Müllembruck, Santa Rosa de Müller y algún otro que hace mas de 6,000 hectáreas en total, contra 1,960 que sumaba el total de nuestra primera flamante Colonia del Pozuzo.

Desarrollo de la Colonia

Esta tuvo las mismas penalidades que la del Pozuzo. La más seria fue el peligro de vivir rodeado de indios semi-salvajes: los amueshuas, que históricamente resultaban ser los más feroces. Hay que recordar que en el año 1896 hubo una amenaza de sublevación; formándose entonces por este motivo, la Guardia Urbana, que estuvo compuesta por toda persona que podía portar un arma. Con esto hay que recordar, que muchos caballeros del Cerro de Pasco, obsequiaron armas, las que llegaron a 30 carabinas más o menos.

Debe hacerse recuerdo de esta pintoresca guardia de mozos de porte marcial, que lograba imponer cierto respeto; el jefe fue el Señor Jorge Hassinger, el instructor el señor Don Federico Jaeger, hijo de un Oficial Austriaco. Los ejercicios comunes se hacían provistos de escopetas, todos tenían a gala ser el mejor tirador, el que mejor marcaba el paso, etc. Las marchas se hacían al son de acordeón y tamboril. No había fiesta religiosa, misa solemne o algún matrimonio de los miembros de la guardia, que no estuviesen acompañados del pequeño regimiento oxapampino, y en la hora culminante del acto, su respectiva salva del fuego al unísono. Esta fue nuestra defensa y cierto respeto para los extraños. El mismo que utilizo el R.P.F. Hermoza en 1876 y más adelante el R.P.F. Salas, Hernández, Battler, Colina y Dallas para fundar el Convento de Quillazu. (1882 al 1885) en entonces simples sendas y trochas.

Caminos: El esfuerzo personal y colectivo de los Colonos fue el único medio de quedar en contacto con el exterior. A principios de la Colonia pudo limpiarse y mejorarse el Camino Incaico de Culebramarca con el apoyo de la comunidad de Pasco, mandada por las autoridades de la provincia y dirigida por el Señor Enrique Bottger y Conrado Muller, sirviendo de sobre estantes y trabajadores a la vez todos los vecinos del lugar.

Salubridad: Los primeros médicos fueron el Sr. Conrado Müller aficionado a la cura homeopática y su esposa señora Manuela Álvarez, en la curación de heridas muy especialmente. Sucediendo a éstos la señora Federica H. de Schlaefli, la que durante más de 30 años se dedico a curaciones. Debe hacerse notar que el capital humano fue defendido constantemente y no pasaba año que no se hiciera vender vacuna antivariolosa, siendo así que la mortalidad infantil fue casi nula.

Instrucción: Desde los primeros días de la Colonia fue ésta una preocupación constante, el señor Mauricio Moses, se daba particularmente y el señor Ernesto Müllembruck fue el primer preceptor nombrado por el Municipio de Cerro de Pasco. En 1897 y como inspectores visitadores de la misma Don Conrado Muller y Rodolfo Schlaefli. La vida Social se desarrollaba en un ambiente de cordialidad constante, las nuevas familias venidas, trataban de enseñar la confección de trajes más a la moda, las que aunque de simple orlandilla, iba mejorando la estética de la Oxapampina, llegando al grado, que se le encuentra hoy.

Ingenieros: Se recuerda con gratitud al señor Augusto Gustavson, hombre inteligente, quien trazo los primeros linderos, los primeros caminos con gradiente suave y finalmente construyo los primeros puentes sólidos, sobre arena deleznable. En conjunto hay que reconocer, construcciones de casas de madera, maquinaria para elaborar azúcar como trapiches, peladoras de café, etc. todo salía de manos de estos primeros Colonos sin necesitar para ello el hierro, ni aun los clavos.

Visión del Futuro: Se tiene que reconocer que los primeros habitantes de Oxapampa, calcularon muy acertadamente y con todo desprendimiento, la reserva para la formación del pueblo de Oxapampa: 180 hectáreas en el centro del valle, como dice la Resolución Suprema del 4 de Mayo de 1899, que habiendo dejado sus lotes ya rozados y trazados, el lote # 0, denominado Santa Rosa, para la formación del pueblo. En el transcurso del tiempo, los primeros Colonos, lo defendieron, como suelo decir, a capa y espada y así pudo llegar libre de las ambiciones latifundistas a nuestros tiempos; queda a los actuales seguir defendiendo este patrimonio para la formación de una gran ciudad.

Oxapampa 2

Continúa….

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