LA AVIACIÓN EN EL CERRO DE PASCO (Cuarta parte)

Aviacion en Cerro de Pasco 6El camino de la mencionada plazuela hasta el local del municipio, se hizo entre una tempestad de aplausos. Conocidas y elegantes damas de nuestra sociedad aplaudían también con entusiasmo desde los balcones en  donde presenciaban el hermoso cortejo.

Ancilotto, visiblemente emocionado, caminaba con la cabeza descubierta agradeciendo la recepción que le tributaba la ciudad declarada en fiesta con las calles embanderadas y las tiendas de comercio con las puertas cerradas.

La recepción ofrecida en la Municipalidad por el Alcalde, señor Alania, fue emocionante y breve. La sala de sesiones hallábase plena de concurrencia con  figuras distinguidas de la alta sociedad cerreña. Como parte central de la ceremonia de bienvenida, el Alcalde ofreció al aviador una copa de champaña y lo felicitó en cortas frases en nombre de la ciudad por la hazaña que con tanto éxito acababa de consumar. En momento oportuno lo  declaró huésped ilustre, entregándole las llaves de la ciudad. Ancilotto contestó con palabras de gratitud y brindó por el Perú. Terminado el acto, fue acompañado por ilustres caballeros hasta su alojamiento en el Hotel Universo

Ofreciendo más detalles a nuestros lectores sobre este sensacional raid aéreo –LOS ANDES, presentaba los datos del viaje: “Ancilotto salió de Lima a las 10:35 a.m. llegando al Cerro a las 12:10 del día y aterrizó en Quiulacocha a las 12:25 p.m., empleando, por consiguiente: 1 hora y 35 minutos en su recorrido y 1 hora 50 minutos hasta el momento de tocar tierra,  pues evolucionó sobre la ciudad y sus alrededores durante 15 minutos”.

El viaje lo había realizado sin contratiempo alguno por término medio a 5500 m.s.n.m. y la mayor altura alcanzada había sido 7000 m.s.n.m al pasar por el monte Meiggs, sobre el cual practicó algunas maniobras, encontrando los llamados pozos de aire que amenazaron la estabilidad del aparato. De la Oroya a esta capital, y a pesar de las evoluciones  que hizo sobre la pampa de Junín, empleó menos de ½ hora para los 123 km., lo que demuestra que el avión recorrió con una vertiginosa velocidad de más de 230 kph. La máquina empleada es de tipo “Balilla” de la casa ANSALDO, de un poder de 220 hp y de 230 kph.

El célebre aviador contaba con 25 años de edad, teniente de la aviación del ejército italiano, poseía 20 condecoraciones extranjeras y la medalla de oro al valor, que es la mayor recompensa que el ejército italiano otorga a los militares y que muy pocos poseen. Entre sus diversas hazañas bélicas figuraban la de haber atravesado un Draken – Balòn de observación austriaco, después de haber descargado sobre éste todas sus ametralladoras. Entre innumerables raids merece mencionar el de Roma a Varsovia, recorriendo 1900 km. en 9 horas.

En momentos en que Giovanni Ancilotto se hallaba almorzando en compañía de eminentes caballeros de nuestra sociedad en el Club de la Unión, se presentó ante él,  Antonio Alania, industrial panadero, en compañía de don Celso González, y puso en sus manos una hermosa copa de plata, pronunciando al hacerle entrega, breves frases de admiración y simpatía.

En la noche se efectuó el banquete ofrecido por el Alcalde Alania en honor de Ancilotto. A este agasajo asistieron más de 60 personas, entre las cuales se encontraban las más conspicuas personalidades de la sociedad. Ofreció el ágape el señor Quintana Gurt con palabras cargadas de emoción, en reconocimiento hacia tan dignísima personalidad. Al culminarla, una salva de aplausos coronó sus palabras. El servicio del banquete corrió a cargo del Hotel Universo y fue espléndido, así como también el baile que tuvo lugar en el Club de la Unión en honor del héroe.

Según los informes sólo se esperaba que el campo de aterrizaje fuese convenientemente arreglado y que llegase la gasolina que había sido enviada de Lima para que ofreciese variados espectáculos de aviación ya que el aparato se hallaba en excelentes condiciones que, en cualquier momento, podía elevarse para emprender un largo recorrido.

Asimismo se esperaba el arribo que haría el mecánico Lenzi, quien entre otros méritos contaba con el de haber acompañado al aviador italiano Stopani, en la carrera de velocidad mundial en Amberes, alcanzando el primer premio, en un aparato igual al que había tripulado para cruzar los Andes Giovanni Ancilotto.

A los muchos agasajos recibidos de parte de nuestra sociedad, para el señor Ancilotto, debemos agregar, el ofrecido en nombre de la juventud cerreña por el “Centro Social”,  consistente en un Té – Champagne. El amplio salón de sesiones de dicha institución se hallaba ampliamente engalanado con las banderas peruana e italiana; a ella asistieron el señor Prefecto del departamento el Dr. Eleodoro Macedo, el Presidente del Club de la Unión, Samuel Palacios Gálvez, el Alcalde de la ciudad Ricardo Alania y otros distinguidos caballeros, aparte de la totalidad de los socios. El señor Juan T. Picón Pinzas, en brillante y conceptuosa forma, manifestó al señor Ancilotto -vivamente emocionado- frases de congratulación y agradecimiento. Hablaron también el señor Prefecto y el Dr. Gerardo J. Lugo, haciendo resaltar los méritos del aviador y admirando su reciente hazaña. Concluido este hermoso agasajo de gran significación, los concurrentes acompañaron hasta su alojamiento al señor Ancilotto, entre vítores y aplausos.

En la noche, en el local del Club de La Unión, se le hizo entrega de un  valioso y artístico obsequio por parte de las señoritas Malpartida y Arias. En este acto, la señorita Romualda Arias pronunció un hermoso discurso que hizo vibrar de emoción a los presentes. Terminada esta ceremonia se jugaron interesantes partidas de bridge y luego se bailó animadamente hasta la 1:30 a.m., retirándose a esta hora la dignísima concurrencia  gratamente complacida de tan magnífica fiesta y despedidos por  el señor Palacios Gálvez,  Presidente de esta institución, cuyos socios con la gentileza que les caracteriza, atendieron finamente a los asistentes.

A la mañana siguiente después de las 8 a.m. el señor Ancilotto se trasladó acompañado de varias personalidades al campo de aviación de Quiulacocha, con el objeto de preparar su partida. Revisó minuciosamente su aeronave y seguro de su perfecta  conservación, procedió a hacer funcionar el motor, lográndolo sólo a las 10:30 a.m. El hielo había inmovilizado las piezas del motor. A esta hora, el campo se hallaba lleno de un gran gentío que asistía presa de indefinibles emociones, observando los preparativos de la magna empresa.

Antes de que el valiente piloto subiera a tripular su nave, el Alcalde le hizo entrega de una medalla de oro con brillantes en la que se leía: “La ciudad del Cerro de Pasco, como homenaje de admiración al héroe de Los Andes, Teniente Giovanni Ancilotto, por su brillante raid Lima – Cerro de Pasco – Mayo 2 de 1921”.

El señor Alania al colocar esta medalla en el pecho de este valeroso aviador se expresó así:

“Señor Ancilotto, señores: En nombre de la ciudad del Cerro de Pasco, cuya representación ejerzo como alcalde de ella, tengo el honor y la más grata satisfacción de entregar esta medalla, símbolo de cariño y admiración de los hijos de esta ciudad, por la hazaña grandiosa que habéis realizado, siendo el primero en atravesar los Andes del Perú, en vuestra gallarda nave (…) recibid un cariñoso abrazo y que todo sea felicidad a vuestro regreso del Cerro a la capital”. Un unánime y formidable grito de aclamación a Italia y al héroe, hendió los aires y ahogó las últimas palabras de nuestra autoridad comunal. En el mismo instante le hizo entrega de un cheque por Lp.371.0.00, producto de la colecta efectuada en esta ciudad para premiar la hazaña de Ancilotto.

 El alcalde de la ciudad envió un mensaje al Presidente Leguía y al alcalde de Lima, informándole de los viajes del aviador Giovanni Ancilotto. Concluida la ceremonia se puso en movimiento el motor a las 11:15 a.m. e intentó hacer el decollage, no efectuándolo, por las pésimas condiciones del improvisado campo de aviación. Puesto en movimiento nuevamente  a las 11:22 a.m. y después de recibir el saludo del señor Prefecto que acababa de llegar en tren, inició su decollage, en las peores condiciones posibles, habiendo manifestado antes de elevarse que, efectuaría el vuelo resueltamente aún cuando tenía la seguridad de que se hallaba en inminente peligro.

En efecto, después de recorrer unos 200 metros entre tumbos espantosos, debido al pésimo estado del campo de aviación cuyo terreno se había removido recientemente, y al encontrarse con una acequia honda y de 2 metros de ancho, con la pericia que le es característica y con la sangre fría natural de un hombre de su temple, consiguió que su aparato saltara ese obstáculo; pasando por un milagro de equilibrio, mantuvo su maravillosa nave durante 50 metros de recorrido, a un metro del suelo, cuando el millar de espectadores profundamente emocionados y en silencio, creían ya verlo estrellar contra el cerro que tenía adelante. El aparato guiado por el piloto, con una suavidad pasmosa, realiza un viraje portentoso  hacia la izquierda mientras se elevaba majestuosamente por los aires.

Es entonces que después de instantes de mucha emoción, que la multitud prorrumpió en una estruendosa ovación al aviador y al Perú. No se oían sino los votos que la enorme concurrencia formulaba por el feliz y completo éxito de este raid que formaba época en la aviación mundial y con el cual el aviador Ancilotto había batido el récord mundial de altura en aterrizaje y decollage.

El aviador se dirigió del campo de aviación sobre esta población donde realizó ceñidísimos virajes y arrojó innumerables volantes en los que agradecía a la patriótica población de Pasco por su acogida y hospitalidad, saludando especialmente a los hermanos obreros. Luego se volvió a dirigir al campo de aviación en donde descendió hasta 50 metros saludando a la muchedumbre que embargada de emoción se despedía agitando pañuelos y sombreros. En seguida, tomó nuevamente altura y enfiló su nave hacia Lima a las 11:32 a.m. para luego perderse de vista a las 11:35 a.m. A su paso por Smelter arrojó volantes con saludos de despedida y agradecimiento por el obsequio de una medalla de oro y por el hecho de haberle proporcionado la gasolina que había utilizado en su viaje de regreso.

A las 2 de la tarde, se anunciaba al público, a través de un pizarrón, que Ancilotto había aterrizado en el aeródromo de Maranga a la 1 de la tarde habiendo empleado por consiguiente 1 hora 28 minutos en su portentoso raid.

Una vez en Lima fue objeto de una recepción hermosísima. Salieron a recibirlo, tripulando sus respectivas naves, el cuerpo de aviadores de la capital quienes, más tarde, le ofrecieron un almuerzo en San Miguel y en la noche, un gran banquete en el zoológico para el cual se habían inscrito 1500 personas.

Todos estos acontecimientos contribuyeron a despertar en nuestros jóvenes, las ansias de volar, habiéndose registrado con gran éxito el nombre de muchos cerreños en las filas de la Fuerza Aérea Peruana, como el caso del valeroso piloto Gastón Quirós, quien, al efectuar un vuelo de prueba en el desierto de Sechura, cayó a tierra por desperfecto de su máquina y fue sepultado entre su nave siendo felizmente rescatado después de varios días de búsqueda. Más tarde, este piloto cerreño tuvo heroica acción en el conflicto con el Ecuador.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s