DON EULOGIO FERNANDINI DE LA QUINTANA (Segunda parte)

Continuando con sus exploraciones mineras, a sólo dos Kilómetros de su fundición, don Eulogio descubrió el yacimiento de bismuto de San Gregorio, y, más tarde, en las altas cumbres de la cordillera, descubrió enormes áreas de vanadio con la que estableció MINARRAGRA, atrayendo capitales extranjeros para establecer una nueva industria: ACERO AL VANADIO. Sus exploraciones las extendió hacia la antigua mina de mercurio de Santa Bárbara, donde logró importantes resultados.

Tanto Colquijirca como San Gregorio, las minas del Cerro de Pasco y Huancavelica, contaban con comunicación telefónica y se adoptaron las medidas más modernas de la época. Sus minas de mercurio de Huancavelica, situadas en el cerro de Santa Bárbara, estaban en estado de sulfuro (cinabrio) dentro de una faja de considerables dimensiones. Trabajados en forma desordenada desde 1570 a 1813, muchos habían fracasado en su explotación. En 1916 emprendió un adecuado  reconocimiento, realizó meticulosos estudios y encargó maquinarias con los que rehabilitaron el socavón antiguo de 600 metros, y abrió otro socavón a 220 metros más abajo. Todo este trabajo fue coronado por el éxito.

Eulogio Fernandini 3En otro terreno de sus grandes logros, simultáneamente con la minería, compró once haciendas ganaderas en el territorio pasqueño a las que llevó gran cantidad de ganado fino para mejorar la raza. En aquel tiempo llegó a convertirse  en el hombre más rico de Sudamérica. Este proceso se inicia en 1903 con la compra de la hacienda QUISQUE  “una de las más ricas de la provincia de Pasco”, -como refiere Alfredo Kapsoli en su trabajo referente a los movimientos campesinos en el Cerro de Pasco- con una extensión de 41,899 hectáreas. En marzo de 1913 la hacienda ACOBAMBA, con 80.742 hectáreas, ubicado en la ceja de selva entre Huánuco y Pasco. En octubre de 1913, la hacienda ANDACHACA de 19,123 hectáreas, ubicada en las alturas de Oyón, colindante con Pasco. En octubre de 1915, la hacienda ALLCAS, la de mayor extensión, con 97,550 hectáreas, ubicada  entre la provincia Daniel A. Carrión y Huánuco, entre sierra y ceja de selva. Ese mismo año, la hacienda HUANCA, con 58,683 hectáreas, ubicadas en la zona central de la provincia de Pasco. En junio de 1917, adquiere LA QUINUA, de 3,843 hectáreas de pastos. Culmina su proceso de adquisiciones con la compra de RACRACANCHA, cuyo primer asiento  figura el  28 de abril de 1920, terminándose de comprar, superados algunos impases con los antiguos propietarios: la familia Sotil,  el 13 de abril de 1931, como se menciona en los Registros Públicos de Pasco.

Eulogio Fernandini 4En su edición de 9 de diciembre de 1924, EL COMERCIO, informa: “Introdujo -para mejorar la calidad de su ganado- sementales de la raza DURHAM,  SEMENTHAL, OXFORD SOUTH DAWN, ROMMNEY MARE, MERINOX, AHORTHORN y RAMBOUILLET.  El cruce fue todo un éxito. Todas las haciendas tenían grandes extensiones de excelentes pastos y algunos cereales y varios bañaderos para la profilaxis del ganado lanar; CONOC, fue de las propiedades que la destinó exclusivamente para la cría del ganado OXFORD de primera clase. En parte de las haciendas se elabora mantequilla, utilizando las hermosas vacas y la riquísima producción que ofrece el ganado de las referidas haciendas. Esta mantequilla que es inmejorable y muy buscada, tiene fama por su agradable sabor y los elementos alimenticios que la componen. Puede decirse que la mantequilla que elaboran las haciendas de ganado vacuno del señor Fernandini no admite competencia. Es por esta política de mejoramiento genético (además de las obras de infraestructura señaladas), que el capital ovino de la Negociación ascienda de 92,000 cabezas en 1926, a 200,000 en 1940, estableciéndose en 200,000 aproximadamente en 1948 y años siguientes”.

 En determinado momento, la Negociación llegó a tener 423,398 hectáreas de pastos, donde pastaban más de 200,000 cabezas de ganado; tierras, bosques y montañas que sin contar con otras propiedades menores,  conformaron  -en la década del 20- el más grande latifundio agrícola y ganadero de todo Pasco, comparable sólo con las propiedades que en ese momento ostentaba la Cerro de Pasco Corporation. (Datos extraídos de los Registros Públicos de Pasco).

En el campo de la agricultura, contaba con las haciendas PRO y COMAS situadas en el valle de Carabayllo de la provincia de Lima, dedicados a la caña de azúcar y algodón, en la MULERIA dedicada a pastos de ganado lechero.

Don Herminio Arauco –hombre que lo conoció y trabajó con él- al comentar la labor de don Eulogio Fernandini, dice en nota editorial, publicada en EL MINERO, de 23 de octubre de 1901: “Un ejemplo para todos fue don Eulogio Fernandini. Fue primero ciudadano, después empleado y por último minero y hacendado. Ahora pregunto: ¿Con su trabajo amasó esa riqueza en Colquijirca, la Quinua, Cerro de Pasco, San Gregorio y sus haciendas de ganado vacuno y lanar?  ¡¡Sí, fue con su trabajo!!  ¿Tuvo verdadera independencia cuando amasó esas riquezas? Sí la tuvo, porque antes de 1900, no se conocía el grosero monopolio de minas que invade al Cerro de Pasco”.  Así mismo, Alberto Rosas Siles que ha escrito “La Ascendencia de don Eulogio Fernandini”, dice con acierto: “Dado su talento, estudios en Europa y espíritu emprendedor, contando con el respaldo económico de su mujer, se consagra por entero a las labores mineras y agrícolas en el Cerro de Pasco, formando a la vuelta de los años una cuantiosa fortuna que se consolidó en 1915”. Juan Sánchez Barba, en su obra, “La vía terrateniente y campesina en el desarrollo del capitalismo en la Región Central, el caso del Cerro de Pasco”, sostiene: “Uno de los más admirables ejemplos de trabajo, constancia e intuición que ostentó el mundo industrial peruano, lo dio don Eulogio Fernandini, con su Negociación Minera, la única que no fuera absorbida por el capitalismo norteamericano.  Fue Eulogio Fernandini, el comerciante y minero que con más decisión inicio ese proceso, generando una concentración territorial que fue la más extensa del Departamento, luego de la Compañía Norteamericana, en escasos 25 años. Fue el único que pudo resistir los embates expansionistas de aquélla, tanto en el terreno agropecuario como en el minero”.

Don Eulogio nunca olvidó sus inicios profesionales en el Cerro de Pasco, por eso, con una conmovedora bondad, su cariño por esta su tierra adoptiva la puso de manifiesto a través de continuos regalos que hizo a sus instituciones benéficas. En varias oportunidades fue concejal de nuestra Municipalidad. Presidente de la Beneficencia Pública del Cerro de Pasco a la que, además de fijarle una mensualidad, le regaló con un aparato completo de Rayos X que fue el primero que se hizo traer al Perú.

Otorgó notables donaciones a la defensa nacional y para la construcción de la Basílica de Santa Rosa. Cuando el Plebiscito, donó 60,000 dólares. Elegido Comandante Honorario de la Compañía de Bomberos Salvadora Cosmopolita, le fijó una fuerte subvención mensual que fue regularmente cobrada por muchos años.

Fue socio fundador de muchas compañías mineras como Buldibuyo, Parcoy y  Atacocha. También participó en el sector bancario, agricultura y ganadería. Perteneció además a diversas agrupaciones como la Beneficencia Pública de Lima, del Cerro de Pasco y de la Junta Nacional, cuya Presidencia ejerció. En reconocimiento a su obra el Gobierno lo condecoró con la Orden del Sol del Perú.

Este pionero de la minería nacional falleció en Lima el 24 de diciembre de 1947.

Fin….

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