LOS CAJISTAS

los cajistas
imágen referencial

Cuando éramos niños e íbamos a comprar el diario EL MINERO, quedábamos impresionados de la pericia del impresor cuando cambiaba las páginas en blanco por las impresas con la noticias del día. Lo hacía con una maestría notable y, de rato en rato, mientras las enormes ruedas de la máquina seguían su ritmo, se apeaba de su lugar de trabajo e iba a untar con tinta una plancha amplia, luego, seguía imprimiendo. Nuestra muda curiosidad de enormes ojos abiertos y sorprendidos era un homenaje para Teodoro Requena, el manejador de la máquina.

Cuando mi abuelo me llevaba a visitar a don Gerardo -el director de periódico- mientras ellos conversaban, curioso entraba yo en la sala interior donde estaban trabajando los artífices del diario. Reverente, los contemplaba en silencio. El que más despertó mi admiración fue don Ponciano Leyva, el cajista. Con una pericia asombrosa sacaba las letras que se hallaban perfectamente distribuidas en cajones pequeños con letras correspondientes que él conocía de memoria. Las iba colocando en el componedor de metal donde se armaban las palabras y, de rato en rato, les pegaba un ajustón para conformar un bloque. Más tarde, con un rodillo entintado sacaba la prueba y rectificaba lo que era necesario.

Desde ese momento quedé enormemente admirado de la habilidad del cajista, pero mucho más impresionado quedé cuando en el diario LOS ANDES, vi a su director don Andrés Urbina, llegar en silencio –todos respetaban ese mutismo genial- y sin tener un borrador para guiarse, redactaba en forma directa la editorial del día. Con el mismo ensimismamiento que cuando creaba sus versos o escribía sus notas periodísticas. (En la actualidad esa no es hazaña porque con la computadora se han superado todas aquellas dificultades). El caso es que, realmente admirado de aquellas habilidades, guardo un recuerdo muy hermoso de aquellos maestros cerreños a los que no olvidaré jamás.

Mi admiración a estos artistas me hizo estudiar todo lo que se refiere a la imprenta y descubrí que la imprenta fue  inventada por Johann Gutenberg en Europa en el año 1450, invento que hizo posible la publicación y circulación masiva de libros de la antigüedad. Que en China se creó el primer sistema de imprenta de tipos móviles, a base de complejas piezas de porcelana en las que se tallaban los caracteres chinos. Más tarde, artesanos de Corea crearon un juego de tipos que se anticipó a la imprenta moderna. La primera imprenta de papel se construyó a partir de las prensas utilizadas para obtener aceite: empleaba un torniquete para apretar un bloque de impresión contra el papel y  una palanca permitía regular la presión correspondiente.

Bueno, referente al caso, es bueno acotar que el viejo “componedor” que utilizaban mis paisanos había sido inventado en Maguncia, hace 525 años.los cajistas 2

FIN……..

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