Las cerrazones de mi tierra

las cerrazonesRecuerdo que transcurrido un día de sol esplendoroso sobrevenía una negrura intensa formada por el acoplamiento de nubes que ensombrecían el ambiente. Era claro aviso que habría de iniciarse una tormenta implacable sobre la ciudad. Todos nos poníamos a buen recaudo porque nadie podía predecir la intensidad de la borrasca que estaba anunciándose. Los cerreños esperábamos expectantes lo que ocurrirá después.

Podía desatarse una ventisca, ventolera de nieve arrojada por el viento y lanzada al espacio o, una  Cellisca, mezcla de lluvia y nieve menuda avivada por el viento o, en todo caso, una nevada, de copos parsimoniosos y silentes cayendo sobre la tierra bendita. ¡Cómo la recordamos! Con ella fabricábamos nuestros muñecos de nieve y nos enfrentábamos en una “guerra fratricida” entre los chuches del barrio.  En el peor de los casos caía una precipitación congelada en granos más o menos duros y gruesos que nos hacía huir en busca de refugio: el  Granizo. Cayendo con violencia desde las nubes, su dimensión oscilará entre unos milímetros y dos o más centímetros (Hubo una vez que cayeron del tamaño del huevo de palomas). Cubriéndonos con libros y cuadernos nos amparábamos en el primer refugio que encontrábamos.

Al contrario de la nieve, cuya gestación es natural por el enfriamiento aéreo y por lo tanto se da en el invierno, el granizo se produce también en el verano y su mecanismo obedece a causas muy distintas, a fenómenos eléctricos.

¡Cómo recordamos estos prodigios que nos sobrecogía el corazón allá en nuestra tierra, ahora tan lejana y sangrante!. ¡Se nos oprime el alma y un rescoldo de pasión que todavía arde en nuestro pecho, se encharca en lágrimas de amor! ¡Cuánto quisiéramos volver y sentir esa desazón que nos alertaba a guarecernos! ¡Tierra bendita, cuánto te amamos!

Hace años, muchos años, un juglar de mi pueblo, enternecido por este fenómeno, hizo este huaino que precisamente lleva por nombre

LAS CERRAZONES

Ya vienen las cerrazones

tapando ríos y montes,

seguro estará tapando

la choza de mi cholita.

 —–

Qué bien me dijo mi madre:

no llores por esa ingrata;

mañana que yo me muera,

lágrimas han de faltarte.

 —–

Mamalam celosa captin

taitalan celoso captin

la china no fue cojuda

quiquilani saltacamunga.

las cerrazones 2

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