Enfermedades, remedios, curanderos, brujos y maleros (Segunda parte)

El  Mal  De  Ojo

Enfermedades, remedios caserosQue hay personas que tienen una mirada muy fuerte, rayana en la maldad, lo prueba el efecto que sobre una criatura puede ejercer una persona mayor. Lógico. Toda la experiencia del mundo vivido, la acumulación de odios, frustraciones y vivencias non sanctas almacenadas en el adulto, se refleja en su mirada de torvas influencias; esta tiene un poder negativo sobre la criatura pequeña. A este síndrome se le conoce como  EL MAL DE OJO. No sólo la maldad de un hombre ejerce tan funesta influencia en una criatura; también lo ejerce la mirada de una mujer estéril que, ante la impotencia de tener un bebé, mira a cada criatura “con hambre”, con un deseo insatisfecho de la maternidad frustrada.  -No olvidemos que en estas regiones, la esterilidad en las mujeres está mal vista; se la mira como algo muerto y tiene escasa significación en el contexto social- La víctima, lo hemos dicho, es la criatura inocente, especialmente si es hermosa.

Los primeros síntomas que muestra la criatura consisten en prolongados bostezos, lagrimeo y rubicundez en la zona blanca de los ojos, la frente salada (se observa al lamerle la parte frontal) y una intranquilidad manifiesta que se traduce en llanto continuo, fiebre y muchas veces vómitos. Ante estos síntomas reveladores del mal, hay que contratar a una persona “curiosa” que tratará de alejarle el malestar con un rito tan viejo como conocido: la pasada del huevo.  

Completamente desnuda la criatura en un ambiente previamente abrigado -(No olvidar que las temperaturas en el Cerro de Pasco fácilmente decrecen de cero grados)- la “curiosa” frotará el cuerpecito de la criatura con un huevo de gallina tantas veces como crea conveniente, santiguándose simultáneamente en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. A continuación rezará un Padre Nuestro y un Ave María. El huevo utilizado en la ceremonia, se romperá a continuación echándolo a un vaso con agua; si se forma un velo blanco es clara señal de que el mal ha salido en el huevo. En otros casos más graves, se rompe el huevo en un plato y con las manitas de la criatura se le hace batir; si el huevo se corta es que la criatura ha sido ojeada, si no, ya no hay peligro.

Para evitar las contingencias del “Mal de ojo”, es muy necesario premunirle de una cinta roja a la criatura. Esta puede ir en la muñequita, en el cuello o en otra parte visible para evitar que la nefasta influencia surta el efecto negativo.

Es necesario mencionar que los padres primerizos son los que más sufren con esta contingencia ya que –lo ha dicho Alberto Seguín-, los médicos ignoran su curación por más simple que parezca.

Seguros de que, las enfermedades de más incidencia en nuestra población minera, no sólo son las que a lo tradicional se refiere, hemos querido referir en esta parte, aquellas que teniendo una dolorosa secuela que llega a la muerte, han sido tratadas por eminentes médicos; para ello, hemos elegido dos trabajos, realizados por excelentes estudiosos de la salud, que a no dudarlo, habrá de contribuir al conocimiento de las mismas.

EL  MAL  DE  ALTURA  ENTRE LOS MINEROS

DEL CERRO DE PASCO

Este es un trabajo de los doctores Alberto Arregui L. y Fabiola León Velarde, del Departamento de Neurología y de Ciencias Fisiológicas de la Universidad Peruana Cayetano Heredia de Lima.

minero trabajandoLos mineros del Cerro de Pasco  viven y trabajan a 4,300 metros, altura en la que la cantidad de oxígeno que se respira en el medio ambiente es 40% menos de lo que se respira a nivel del mar.

Hasta principios de este siglo el trabajador minero tenía una doble condición de campesino y de operario de minas que le permitía alternar entre el trabajo agrícola, por debajo de los 3,500 metros, y el trabajo minero en alturas por encima de los 4,000 metros. Esta oscilación del trabajador minero entre el campo y la mina probablemente sirvió, en el pasado, para proteger la salud de ellos y por ende la oferta laboral en el largo plazo. Sin embargo, en las últimas décadas el minero fue dejando esta doble situación para convertirse en una habitante permanente de las grandes alturas, creando así una situación bio-médica no prevista en el pasado: la exposición prolongada de pobladores, minero y no mineros, a condiciones de vida urbana e industrializada en un medio ambiente con poco oxígeno. (…) Desde la década de los años veinte, Carlos Monge Medrano (1928) había hablado de un proceso de pérdida de adaptación a la vida en la altura, al que llamó “Enfermedad de los Andes”, conocida actualmente como Mal de Montaña Crónico para diferenciarla del Soroche o Mal de Montaña Agudo que se presenta en quienes recién llegan a la altura. Esta enfermedad se reconoce por la presencia de síntomas como dolor de cabeza, quemazón de pies y manos, cansancio físico y mental, depresión, falta de apetito, sensación de falta de aire, dolores musculares, cianosis de manos y labios, dilatación de las venas, entre otros. La persona desadaptada a la altura muestra una piel rubicunda que tiende al azul-morado, debido al aumento excesivo de la concentración de la hemoglobina en sangre que se encuentra por encima de los esperado para la altura de residencia (hemoglobina por encima de 21 grados por ciento).

En una estudio realizado en la ciudad del Cerro de Pasco, entre mineros y sus familias hemos encontrado una alta prevalencia (porcentaje de personas afectadas en un momento dado) de dolores de cabeza, en especial el llamado migraña o jaqueca que es una síntoma importante del Mal de Montaña Crónico. Tanto hombres como mujeres tienen una mayor prevalencia de migrañas en el Cerro de Pasco de los que tienen los hombres y mujeres de Lima, y un factor común es la altura. Se ha encontrado también que la prevalencia de la mayoría de síntomas del Mal Crónico de Altura aumenta con la edad de la persona.(…)-

La cantidad de hemoglobina en la sangre que tienen los mineros del Cerro de Pasco es alta por el hecho de vivir en la altura, pero ésta va aumentando con la edad. Prueba de ellos es que presentan hemoglobina excesiva (por encima de 21 gramos por ciento) un 7% de mineros entre los 20 y 29 años de edad, llegando a afectar hasta un 33% de los mineros entre los 50-59 años de edad. Por otro lado, también hemos encontrado que la capacidad vital respiratoria disminuye marcadamente con la edad. Esta disminución es mucho más intensa en los mineros del Cerro de Pasco que en los mineros que laboran a nivel del mar. Estos hechos nos indican que el riesgo de adquirir el Mal de Montaña Crónico aumenta con los años de vida en la altura, corroborando así el hallazgo de un aumento de la prevalencia de los síntomas de esta enfermedad con la edad, dato que hemos encontrado en nuestra investigación. También nos indican que la llamada “adaptación” a las grandes alturas es tan sólo transitoria y que con los años empieza rápidamente la desadaptación.

La población estudiada tiene un conocimiento empírico de los problemas de salud que la afectan en relación al ambiente adverso en el cual viven. Da cuenta de ello el hecho de que el 79% de los mineros expresó su deseo de mudarse del Cerro de Pasco por razones de salud o clima. Así mismo, un  alto porcentaje de ellos reconoció en los factores laborales la posible causa  de sus problemas de salud y alteraciones de sus relaciones familiares. Estas percepciones empíricas quedan corroboradas con los hallazgos de este trabajo.

El Mal de Montaña Crónico constituye un problema de salud importante para los trabajadores mineros que laboran a grandes alturas. En el campo laboral –dado que se ha demostrado en este estudio que con el aumento de la edad de los mineros a grandes alturas disminuye la capacidad vital respiratoria y aumentan las prevalencias de hemoglobina excesiva y los síntomas asociados al Mal de Montaña Crónico, nos acogemos y reforzamos la idea de una jubilación más temprana para el sector minero de las grandes alturas. Consideramos que debe intentarse la introducción del concepto de altura de residencia o lugar de trabajo, en las normas que usualmente sugieren las organizaciones nacionales e internacionales del trabajo cuando se habla de enfermedades ocupacionales por efecto del medio ambiente en el que se labora.

LA PNEUMOCONIOSIS

neumoconiosisEste trabajo realizado por el doctor Heriberto Ruiz y publicado en Anales de la Minería, tiene especial significación para los habitantes de la ciudad más alta del mundo; aquí es donde mayor incidencia de la enfermedad se ha notado. Se la llama: la asesina de los mineros. La mayoría de los trabajos en la industria minera del Perú –actividad en la que existe mayor riesgo de contraer pneumoconiosis- se desarrollan en altitudes elevadas, muchos de ellos en alturas que superan los 4000 metros sobre el nivel del mar.

El polvo producido por el trabajo minero, es suspendido en el aire que se respira y es la causa de la enfermedad, porque estas partículas de polvo se impregnan en los bronquios, bronquíolos, sacos alveolares, tejido intersticial pulmonar, pleura, ganglios linfáticos, vasos sanguíneos del árbol respiratorio, en los que producirán cambios.

Cambios existen en la pared alveolar y bronquiolar dilatándola   u obstruyendo la vía  y también inflamándola. La presencia de las partículas de polvo en el aparato respiratorio origina la reacción del cuerpo extraño, actuando los fagocitos, proliferando los fibrositos o fibroblastos, produciendo fibrosis pulmonar en varios grados.

Para la escuela japonesa la pneumocomiosis se define como el cambio que provoca una partícula respirable de materia insoluble o escasamente  soluble, que origina la formación de un “Foco de polvo”, afecciones en las vías aéreas, cambios en los vasos sanguíneos pulmonares en los ganglios linfáticos y en la pleura.

PNEUMOCOMIOSIS Y ANTROPOLOGÍA

Al hablar de la pneumoconiosis en el Perú me estoy refiriendo a las pneumoconiosis en las zonas altas, la de los trabajadores que laboran en grandes alturas, como el Cerro de Pasco.

Se afirma que en el mundo existen unos 30 millones de personas que viven a más de 2,500 metros de altura. Se considera 2,500 metros el límite para empezar a notar los cambios debido a la disminución de oxigeno en el aire respirable.

El trabajador minero, en gran parte de origen andino, posee características morfológicas y funcionales especiales. Su aspecto de tipo mongólico, de baja estatura (1.60m), poco peso (60 Kg), tórax ensanchado (más de 100 cm de perímetro), con respiración profunda (batipnea), mayor frecuencia ventilatoria y mayor capacidad pulmonar total; con cifras de baja tensión arterial sistemática (100/50mm. Hg.), bradicardia (60-70 latidos por minuto), numero de hematíes elevado (más de 5 millones por milímetro cúbico), leucocitos y plaquetas en número normal; cifra de hemoglobina elevada (más de 156.0 gramos por 5), hematocrito alto (más de 50%).

PATOGENIA

En la presentación de las pneumoconiosis en las zonas altas, necesariamente debemos tener en cuenta los siguientes factores: Humedad de la labor. Sin duda existen lugares de trabajo de por sí húmedos, así como lugares de trabajo secos, tanto en labores de tajo abierto, como en subsuelo. La cantidad de polvo es menor en los lugares húmedos.

CONTENIDO DE LA PARTÍCULA DE POLVO.

Debemos distinguir labores que tienen polvo con alto contenido de sustancia patógena (sílice) y labores con polvo con bajo contenido de esta sustancia patógena. Frecuentemente esta condición puede cambiar aún en una misma labor.

 VENTILACIÓN

La ventilación es sin duda un factor importante, principalmente en los trabajos de altura, en donde la presión de oxigeno disminuida, requiere una mayor cantidad de metros cúbicos de aire por persona, incrementándose esta cantidad cuando más alta es la labor.

JORNADA DE TRABAJO

El tiempo diario ocupado por el trabajador minero, muchas veces excede la jornada de trabajo normal. Importa mencionar que el trabajador minero acostumbra a trabajar jornadas extras casi en forma habitual.

RIESGO DE LA OCUPACIÓN.

 Indudablemente que el tiempo de aparición y la severidad de la pneumoconiosis, depende fundamentalmente del tipo de ocupación y del tiempo que el trabajador la ha desempeñado. Por esto es que la historia ocupacional para el diagnostico debe ser detallada a aplicar lo que nosotros denominamos “Índice de riesgo”, concepto que integra a la ocupación y al tiempo que la ha desempeñado.

Si bien en las grandes compañías mineras, el trabajador permanece en ella por muchos años, en las medianas y pequeñas compañías, no siempre tiene continuidad en su empleo. Este se ve interrumpido por temporadas de renuncia a la empresa, tiempo en el que no trabaja en minería o  trabaja en otras minas, en donde los factores enunciados se tornan diferentes.

Estos hechos han permitido observar la diferencia que existe en la aparición de la enfermedad en su evolución y que en cada compañía minera se presentan factores diferentes  y también que en la génesis de la pneumoconiosis no creemos que exista una resistencia humana especial a la enfermedad.

APARICION DE LA PNEUMOCONIOSIS.

Las empresas mineras por sus diferentes modalidades de trabajo, tienen diferentes tipos de riesgo para que los trabajadores adquieran pneumoconiosis. En el estudio que venimos haciendo de varias minas del país, observamos por ejemplo en una mina situada a 4,500 m.s.n.m., en trabajadores con pneumoconiosis. En donde el riesgo de exposición al polvo es mayor, la categoría radiográfica UNO de pneumoconiosis aparece a los 12 a 15 años de desarrollar esta ocupación riesgosa.

Claro está que hay casos de trabajadores enfermos con pneumoconiosis que han desarrollado la enfermedad en plazos muchos más cortos pero en ellos necesariamente los factores condicionantes son otros y la intensidad de riesgo es mayor. Los casos de distintos trabajadores que aparentemente han tenido la misma exposición, desarrollan la enfermedad en años diferentes, son aquellos que en la historia ocupacional no ha sido bien tomada.

CONTINÚA…

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One thought on “Enfermedades, remedios, curanderos, brujos y maleros (Segunda parte)

  1. GRACIAS POR TAN IMPORTANTE INFORMACIÓN ESCRITA MAESTRO,INSIGNE DON CÉSAR PEREZ ARAUCO, LE HAGO SABER QUE MI PADRE DESAPARECIDO EN 1963, FUE MINERO QUE TRABAJÓ POR MÁS DE 18 AÑOS EN LAS MINAS DE CERRO DE PASEO,FALLECIÓ CON ENFERMEDAD DE NEUMIOCONOSIS ES DECIR DESTROZADO DE LOS PULMONES Y LAS VÍAS RESPIRATORIAS NUEVAMENTE QUEDO AGRADECIDO POR SU TRABAJO PATRIÓTICO DE REEDUCAR,A LAS PERSONAS Y DIFUNDIR TAN IMPORTANTE INFORMACIÓN SOBRE LA SALUD Y VIDA DE LOS MINEROS Y SUS FAMILIARES EN NIVELES DE ALTURA COMO EN CERRO DE PASCO
    DIOS,LES BENDIGA SIEMPRE.

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