El viejo Vizcacha

El viejo vizcachaNunca se supo a ciencia cierta el origen de su apodo. Si bien toda su apariencia hacía evocar a aquel roedor de cabeza grande y achatada, hocico abultado y romo, extremidades cortas y robustas; hacía pensar también que tal vez se debía a que su apellido había disminuido a un hipocorístico cariñoso. Su nombre era Rosinaldo Vizcarra, y el apellido quedaba convertido en Vizcacha.

Otros aseguraban que se debía a que, como aquellos pintorescos animalitos que abundaban en los roquedales cerreños, era amigo irrenunciable del sol; añorado y bienvenido visitante de siempre. Su rancho ubicado en Mesapata, se prestaba para ello. En la mañana, el frontis orientado al este, se llenaba de luminosidad y calidez y, por las tardes, el interior de su enorme patio –al oeste- recibía los rayos murientes del sol. En ambos casos, le proporcionaban una extraña vitalidad; como a las vizcachas que en los amaneceres y atardeceres cotidianos, asomaban sus menudos cuerpecitos de pelo denso,  abundante y suave; lomo gris y vientre blanco con franjas negras atravesándoles la cara.

Sus manos estaban hechas como pensadas para el ejercicio de su profesión. Era aviador; es decir, fabricante de avíos o piezas esenciales para la equitación. De sus manos callosas y experimentadas, salían ronzales, bridas, estribos y monturas, convertidos en piezas de arte. El ronzal, correas que yendo alrededor de la cabeza del caballo, unida a una anilla bajo su barbilla (barboquejo), sirve de tiento de mando o guía. La brida formada por el bocado, el collar o cabezada y las riendas, tienen parecida misión. El bocado, barra de metal que se coloca dentro de la boca del caballo; por él, el jinete ejerce el control del caballo. El collar al cual va sujeto el bocado, es un dispositivo de correas de cuero situado alrededor de la nariz, quijadas y cabeza del animal. Las riendas son unas correas de cuero que están sujetas al bocado a ambos lados de la boca del caballo y que van una por cada lado del cuello hasta las manos del jinete. La silla es una pieza de cuero que se sitúa encima de la grupa del caballo y tiene unos faldones que se tienden hacia abajo por ambos lados del animal; se sostiene en su sitio por medio de cinchas que circundan el vientre del caballo y se abrochan bajo los faldones. La parte de la silla ocupada por el jinete es el asiento, la parte de delante es el pomo y el de atrás al arzón trasero. Suspendidos por los dos lados de la silla y sujetos con unas correas ajustables se encuentran los estribos que son de madera o metal y soportan los pies de los jinetes. Aunque los tipos de silla dependían de su uso, los dos principales eran, la silla inglesa (galápago) y la silla vaquera. La inglesa es más ligera y plana mientras que la vaquera es más pesada con un pomo y arzón trasero mucho más altos. El cuerno que forma el pomo sirve de ancla para el lazo que se usa cuando se conduce ganado.

 

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