EL CÓNDOR

Fragmento de una crónica escrita por un viajero del siglo XVIII referida a nuestra zona pasqueña donde existían abundante cantidad de estas aves gigantescas.

el-condor-3El cóndor es la más grande de las aves de rapiña; mide más de metro y medio y alcanza una envergadura de tres metros con las alas extendidas. Los adultos llevan una cresta carnosa en la cabeza y llamativo collar blanco en el cuello, los jóvenes lo llevan café. Es impresionante ver su silueta gigantesca  recortándose contra el cielo azul, girando incansablemente sobre su presa. Aprovechando las corrientes ascendentes de la alta cordillera podía permanecer volando horas enteras, sin ápice de cansancio.

Un día, una mula escapada, huyendo de su perseguidor había irrumpido decidida por la escarpada roca de un abismo cuando, de pronto, uno de los cóndores que desde las alturas había estado contemplando las maniobras, se vino en “picada” como una exhalación contra la mula. Tras golpearla salvajemente con el extremo de un ala, remontó vuelo mientras otro con la misma intención golpeaba a la sorprendida y encabritada bestia. Uno tras otro, por turno, atacaban despiadadamente en tanto el resto se mantenía volando en círculo para acometer en su oportunidad. Ante tan dramática emergencia, lo único que alcanzó a realizar el mulero fue extraer el zumbador y con atinados rebencazos de espectaculares chasquidos, hizo huir a los carniceros. Luego, con su poncho cubrió la cabeza del animal agredido hasta que se calmara. Los predadores seguían trazando círculos en los cielos esperando pacientemente una nueva oportunidad. Esta vez habían perdido; pero no siempre era así. Cuando los cóndores que lo están viendo todo, descubren a una huidiza que se mete en los roquedales, procede a atacarla hasta desbarrancarla. Cuando la bestia cae y está destrozada con los huesos quebrados, es atacada sin piedad con picos y garras que en poco tiempo dan cuenta de ella. Sólo quedan pelados huesos.