Mina Ragra, la mina pasqueña más famosa del mundo (Primera parte)

(De un reportaje publicado en EL SERRANO, revista mensual editada por la Cerro de Pasco Copper Corporation, correspondiente al mes de setiembre de 1957)

la-mina-ragraEnclavada en lo alto de los Andes Centrales está Mina Ragra, que por muchos años fuera el más grande productor de vanadio en el mundo y la única que produjo vanadio sólo, ya que generalmente se la encuentra acompañando al Uranio, aunque no en esta mina. Situada a más de 15.500 pies de altura, para llegar a ella hay que utilizar casi todos los medios de locomoción conocidos. Aunque no es la mina más alta de la zona, es tal vez la más aislada e inaccesible en toda la región.

Hace algún tiempo solicitamos permiso al Sr. Glenn Craig, Gerente de Operaciones, para visitar Jumasha, centro de operaciones de la Vanadium. Logramos efectuar la visita a principios de setiembre, antes de que empezara la temporada de lluvias y nos impidiera admirar el espectacular paisaje de la región. En Ricrán, estación del ferrocarril donde la Vanadium mantiene un hotel y depósitos a cargo del Sr. César Ponce, empleando con más de 35 años de servicios, recogimos a una guía para que nos llevara por el nuevo camino hasta Casa Laguna, embarcadero en el Lago Pun Run. Hace algunos años fue construido un ferrocarril de trocha angosta de 25 kilómetros hasta el lago, pero preferimos hacer el viaje por la carretera; lamentablemente una nevada nos impidió contemplar el famoso Bosque de Piedra a la izquierda del camino. Durante el viaje pasamos por la mina, planta y haciendas de Fernandini y cruzamos el Río Blanco donde abundan enormes truchas.

El Sr. Glenn Craig, antiguo conocido de Mahr Túnel, donde trabajó para la Volcan Mines, es ahora Gerente de Operaciones de la mina.

Vino al Perú contratado por la Vanadium Corporation of América, trabajando con esta firma desde 1942, con la excepción de un año con la Volcan Mines.

Seguimos por el estrecho camino hasta que logramos ver, entre la nieve, el embarcadero de Casa Laguna, donde la lancha “Aurelia” nos estaba esperando. Como no hay carretera hasta Jumasha, todo transporte se hace por el Lago Pun Run. La Vanadium posee para ello tres lanchas a motor, cuatro lanchones con tanque para petróleo y una para ácido sulfúrico, cuatro chalupas para mineral y materiales, y una chata para cargas pesadas.

El cruce del lago, de 15 kilómetros de largo por 5 de ancho, demoró cerca de una hora y al final logramos divisar Jumasha emergiendo entre la nieve. Fuimos recibidos por el Sr. Hugo Fiedler, Superintendente de Planta y Mecánica, su esposa Sra. Moraima Ruíz de Fiedler y el Sr. Boris Archipov, Secretario del Gerente de Operaciones y padre del Sr. V. B. Archipov que trabaja con la CdeP. “Si desean visitar la mina el tren está listo; demora cosa de cuatro horas”, nos dijeron, pero como a duras penas podíamos ver a través de la nieve, postergamos el viaje hasta que mejorara el tiempo y nos encaminamos hacia el hotel para saborear una reconfortante taza de café.

Los esposos Fiedler nos acompañaron y amablemente se dispusieron a contestar la avalancha de preguntas que teníamos.

“Somos tres generaciones de Fiedler en Jumasha. Mi padre Walter Fiedler, fue Gerente General en un tiempo, yo nací aquí y mis seis hijos forman la tercera generación”, nos dijo el Sr. Hugo Fiedler. “”El trío formada por Walter Fiedler, Robertson y Ch. Fritz, fue el que más tiempo estuvo aquí y por el año 30 construyeron la primera planta. Más tarde fueron gerentes los Sres. Altshuler y Alexander, y por último el Sr. G. Craig”.

“Comencemos por el principio” suplicamos, “¿Cómo empezó todo?”

El Comienzo

Rumores y leyendas cuentan que el distrito de Huayllay, donde se encuentran las propiedades de Don Eulogio E. Fernandini, estaba muy necesitado de carbón. Se encontraron algunas muestras que parecían carbón pero no ardían. El Sr. Rizo Patrón, químico de Fernandini, analizó las muestras y encontró que contenían 2% de lo que creyó era vanadio. Las muestras se enviaron a Alemania para ser analizadas y se confirmó la teoría del Sr., Rizo Patrón. El mineral se llamó “quisquita” y lamentablemente fracasaron todos los intentos de recuperar el vanadio. Rizo Patrón siguió explorando la mina y descubrió otro mineral de alto contenido de vanadio, el que más tarde lo llamó “patronita” en homenaje a su descubridor. Debido seguramente a las pocas relaciones del Sr. Fernandini con el exterior, se hizo muy poco progreso con el mineral y la mina no se desarrolló.

Por esta época, el Sr. James F. Flannery, quien usaba aleaciones de vanadio en su planta de Bridgeville, Estados Unidos, se enteró de la existencia de la mina de carbón en el Perú que se supone tuviese vanadio y envió al geólogo Sr. D. Foster Hewett a investigar. La mina resultó improductiva y ya el Sr. Hewett regresaba cuando el Dr. Bravo, de la Escuela de Ingenieros de Lima, le enseñó una muestra de patronita que le parecieron tan interesantes, que inmediatamente viajó a la mina. Como resultado de este viaje el Sr. Flannery compró la Mina Ragra a Fernandini, quien mantuvo el 10% de las acciones y el puesto de Director Gerente en la nueva compañía que se llamó American Vanadium Co. Hasta el año 1919 la patronita, conteniendo 35% de vanadio, era llevada en recuas de llamas hasta Ricrán y de allí enviada a los Estados Unidos.

En 1917 el Sr. Leonard Replogle formó la Vanadium Corporation of América, comprando los derechos de la mina a los Sres. Flannery y Fernandini, y contratando a la Foundation Co. para que construyera un ferrocarril de Jumasha a Mina Ragra. La mina se mantuvo en operación hasta 1923 en que tuvo que ser cerrada por una baja en los precios mundiales de metales.

“También construyeron una plata de flotación en 1929″, nos dice el Sr. Fiedler”, “pero no dio muy buenos resultados ya que el mineral no se adapta al proceso de flotación. El más adaptable para este tipo de mineral, es el proceso por lixiviación y el que se usó finalmente, fue desarrollado después de muchos estudios y experiencias”.

Nuevamente en 1930 el precio mundial del vanadio decayó considerablemente y la producción tuvo que ser paralizada hasta 1935, en que se construyó una nueva planta de lixiviación que empezó a producir tres años más tarde.

Aquí es cuando el Sr. Hugo Fiedler se inicia. “Comencé a trabajar a los 13 años, haciendo de todo en la planta y los talleres. Después de finalizar mis estudios secundarios en el Colegio Alemán en Lima, vine a Jumasha para aprender mecánica e ir luego a la universidad alemana. La guerra puso fin a mis esperanzas de una educación europea y estudié ingeniería mecánica por correspondencia”.

La guerra dio nuevo auge a la industria del vanadio y el Gobierno Americano otorgó un contrato a la firma Rust Engineering Company, para que construyera una nueva planta en Jumasha.

(Continúa….