La inolvidable “Pastorita Huaracina” (Reportaje)

pastorita huaracina

“Ayer noche, con éxito sin precedentes se ha presentado en el escenario del Cine Grau, primero y, en Radio Corporación después, la cantante de moda en el Perú: “Pastorita Huaracina”. Con el complaciente auspicio de las mejores casas comerciales de la ciudad, hemos tenido el grato placer de verla y escucharla en un recital inolvidable. En él, Pastorita nos ha regalado con lo mejor de su repertorio, ganándose el franco aplauso del público cerreño. Como ha de viajar mañana a primera hora a la localidad de Goyllarisquizga, lugar de nacimiento de su esposo, Antonio Romero Manzanedo que la acompaña dirigiendo al conjunto musical “Los Andes del Perú”, solicitamos una entrevista para que nuestros amigos pudieran conocerla más ampliamente. Ella muy amable, aceptó. He aquí lo que conversamos”. (EL PUEBLO, Revista Cultural Independiente, Nº 06)

– Ha sido apoteósica tu presentación, Pastorita. En esta ocasión, con el fin de que te conozcan mejor, hemos querido conversar contigo para que nos digas, en primer lugar cuál es tu nombre verdadero.

  • Me llamo María Dictenia Alvarado Trujillo. Nací en el distrito de Malvas, provincia de Huarmey del Departamento de Ancash. Soy hija de Hipólito Alvarado Gómez, agricultor y director de la Banda de Músicos del distrito de Malvas y, de doña Micaela Corsino Trujillo. Soy la última de 12 hermanos
  • Cuéntanos cómo salió tu seudónimo de “Pastorita Huaracina” con el que estás triunfando.
  • De niña fui pastora de verdad. Pertenecí a un hogar muy humilde. A corta edad pastoreaba mis rebaños en “Rahuey Pampa” que está en la parte más alta de mi pueblo, y desde allí lo miraba y le cantaba con mucho sentimiento. Las personas que me escuchaban, decían: es “Chicche” que está cantando. (“Chicche” es el nombre de un pajarito cantor).
  • O sea que desde niña ya te gustaba cantar?
  • Así es. En la escuela cantaba en todas las actuaciones. Pero cantaba y hablaba sólo quechua. No  sabía español. Mi profesora que hablaba español y quechua enseñaba en lengua materna porque todo el alumnado hablaba quechua. Pero yo quería aprender español, por eso al atardecer partía un poco de queso que mi mamá guardaba con mucho celo e iba a la casa de mi maestra  y le invitaba. Ella me enseñaba hablar y escribir en español y me decía: “Tú vas a llegar muy lejos”.
  • ¿Cuándo y cómo comienza tu trayectoria artística?
  • Mi vida artística se inició el 19 de diciembre de 1942. Primero como bailarina y después como cantante. Mi voz cultivada desde mi infancia en el pastoreo de mis ovejas, sirvió como para difundir nuestra música andina.
  • ¿Cuándo conociste a tu esposo? Cuéntanos algo de él.
  • Él es el compañero de mi vida. Se llama Carlos Antonio Romero Manzanedo, natural de Goyllar y director del conjunto “Los Andes del Perú” que me está acompañando desde el comienzo. El arte nos unió en matrimonio.
  • Es de una gran ayuda para el logro de tus éxitos.
  • Así es. Inclusive, cuando mi repertorio estaba resultando muy apretado, él me dio algunas canciones de su tierra: Goyllarisquizga, como “El matrimonio” y principalmente, “El Obrero”, con letras del poeta goyllarino Maximiliano Gutiérrez y la música de Graciano Ricci. Tú lo conoces.
  • Así es. Se creó en 1924. Siempre ha sido un éxito. Aquel año se encontraron ambos artistas y crearon este huayno inolvidable que es, qué duda cabe, un himno del trabajador de las hulleras de Goyllarisquizga.

Cuando la llamaron para presentarse a su público, se cortó la entrevista. Desde entonces pasaron muchos años. En ese dilatado lapso nos enteramos que tras 13 años de matrimonio se llegaron a divorciar por incomprensión. Quedaron dos hijos: Luz Elena Romero Alvarado y Kimilsun Hipólito Alvarado Trujillo. Ambos, actualmente, notables profesionales.

Es necesario mencionar que esta extraordinaria estrella de nuestra canción andina hizo popular los huaynos: “Así canta Ancash”, “Quisiera Quererte”, “Malvacina”, “Ay!, Zorro”,  “Rosas Pampa”, “Mujer Andina”, “Tu Boda”, “El Paria”, “Río Santa”, “El Gorrioncito”, “Basta corazón no llores”, “callejón de Huaylas” etc. Pastorita Huaracina ha pasado a la historia como una de las mejores intérpretes de la música andina. Con su vida y ejemplo ha ganado la inmortalidad.

Viajó a muchos países de Europa, Asia y América recibiendo el reconocimiento como Embajadora y Decana de la Música Andina, Reina y Señora del Canto Andino, y por su brillante carrera fue reconocida como Patrimonio Cultural Viviente de la Nación; la cámara de senadores la condecoró con el grado de Comendadora de la Nación, el Ministerio de Educación con las Palmas Artísticas en el grado de Maestra, así como el Poder Ejecutivo a nombre del Estado la condecoró con La Orden del Sol en el Grado de Gran Cruz.

Por el periodo de más 3 décadas consecutivas condujo su propio programa de nombre “Canta el Perú Profundo” por las Radios: Agricultura, Nacional, La Crónica y por último Santa Rosa. Ella no fue sólo una cantante fue también una mujer política, muchas veces encarnó las luchas y demandas del pueblo a través de su voz y de sus acciones. Por más de cincuenta y siete años, dedicó su arte al mundo entero, hasta que un cáncer de estomago acabara con su vida en el 2001. Sus restos fueron incinerados y arrojados al río Santa en Huaraz.

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