Los gangsters del siglo XXI Escribe: Juan Claudio Lechín. Publicado en LA ABEJA (Información y opinión) el 18 Julio 2016

presidentesSe estima en 700 billones el desfalco del chavismo y en 120 billones la expoliación personal de los Kirchner; lo cual representa aproximadamente doce deudas externas del Perú. La estafa de Lava Jato (Dilma y Lula) es más modesta, anda por los 10 billones. Miles de hospitales, carreteras y millones de vasos de leche no existen gracias al más grande pillaje republicano en los países donde aterrizó el socialismo del siglo XXI. ¿Qué sucedió contigo, con los brillantes intelectuales y periodistas (los honrados) que desde hace más de diez años se negaron a ver la evidencia de esta maldad? ¿Eres cómplice por omisión o por imbécil? ¿Te avergüenza haber humillado y calumniado a los que se opusieron digna y desinteresadamente a esta forma de fascismo/comunismo? Pero a pesar del despertar general, olvidas que los Castro son los autores materiales, intelectuales y grandes beneficiarios de esta podredumbre histórica. Olvidas también que Uribe no se dejó comprar por Chávez mientras los gobiernos españoles lo socaparon porque les compraba armamento. ¿Te sorprende que Pablo Iglesias sea un delincuente?, ¿que a cambio de altos puestos nacionales e internacionales miles de la “izquierda romántica” —como Rodolfo Mattarolo, inspector corrupto de la masacre de Porvenir—, vendieron su moral y su dignidad? Hora del mea culpa. ¿Cómo va a cambiar el futuro si no aceptas que tú los subiste y mantuviste en el poder? Recuerda también que Fujimori al salir del gobierno dejó la misma deuda externa que recibió al entrar, (hoy es 4 veces mayor)…, y está preso. ¿Algo qué reflexionar? Eres tal vez una persona justa, entonces ¿qué castigo promoverás en las calles y en tu wall para los gangsters del siglo XXI? Considera alguna tortura novedosa que ni sus cómplices ni tú se sientan tentados a perdonar, porque “ni olvido, ni perdón”, ¿no?

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PICAFLOR DE LOS ANDES EL CANTO ETERNO

Escribe ELOY JÁUREGUI y publicado en CANGREJO NEGRO

Con nuestro homenaje de admiración a quien fue figura clásica del folclore y piedra angular de nuestra identidad en la pluma de nuestro querido y admirado periodista y profesor universitario.

Picaflor de los Andes1.

Picaflor de los Andes fue un ser tan excepcional que hasta escogió el lugar donde hubiese querido nacer, Huancayo, aunque el destino lo trajo a este mundo en Huanta, Ayacucho. Víctor Alberto Gil Mallma que así se llamaba, era tan especial que hasta tuvo cinco fechas de nacimiento aunque luego de severa investigación familiar se descubrió que su madre lo había parido finalmente un 8 de abril de 1928 y no en 1929 o en 1930 o en otras fechas como figura en todas las biografías que se atrevieron a escribirle. “Pikachu”, como le gustaba que lo llamen sus íntimos, y sus íntimos fuimos todos nosotros, estaba escrito, que al nacer, emergió más convertido en un mito que en una quimera. Todo el resto fueron sus canciones y sus hazañas.

La vida lo había tratado también como un desarraigado desde niño aunque en realidad su existencia fue la de un viandante impenitente y sus dominios sonoros construyeron su patria personal en la sierra central del Perú. Ahí su sentimiento pasó a convertirse en un expediente de amores, nostalgias y chillas porque incluso después de muerto, la gente decía que lo habían visto en la feria dominical de la Calle Real de Huancayo o manejando un Volkswagen rojo en la laguna de Paca o conduciendo un tráiler a la salida de Tarma. Y cuando se murió de verdad, en toda la Carretera Central, los transportistas detuvieron sus camiones y lo velaron durante horas y le levantaron cruces y hoy se siguen persignando ante ellas porque los huaynos de Picaflor de los Andes se escuchan más que antes y porque difunto, vive más, intensamente.

Hace un tiempo se descubrió entonces su partida de bautismo emitida en la Parroquia San Pedro de Huanta donde se consigna que había nacido el 8 de abril de 1928. Si bien es cierto que ese dato lo conocía José María Arguedas, muchos seguían insistiendo en que el artista era huancaíno. En esa partida también se aclara que su padre fue un hacendado huantino llamado Bernabé Gil y su madre doña Francisca Mallma.  Hoy sabemos que sus padres se separaron al poco tiempo y que su madre se traslada a Huancayo y donde lo vuelve a inscribir en el municipio huancaíno. El destino luego lo lleva a la ceja de selva, en la zona del Perené,  en donde la mamá había conseguido un trabajo doméstico. De esas noche sus recuerdos lo harían vivir las horas en que empezaría a cantar, casi imitando a los pájaros, unas tonadas que a todos llamaban la atención y que a su madre la hacía llorar sin consuelo hasta que los dos se quedaban dormidos. En su voz de niño se podía identificar aquel rumor de los ríos, el silbido de los vientos, el estrépito de las lluvias y el trino de las aves que a los vecinos los hizo entender que solo ese sonido era asunto de los querubines encantados.

2.

Ahora ya vive en Huancayo en la casa de su tía Cirila Marín Villar. Ahora ya tiene quince años y asiste al Colegio Nacional Santa Isabel pero más, cantaba como un descocido. Un día dijo no estudio más y se puso a trabajar como chofer y hasta de mecánico diésel. Fueron los años en que hacía dúo con Julio Díaz en el conjunto “Los Amantes”. Fue en Huancayo donde se hizo mayor y junto a Julio Cartolín, funda el conjunto “Los Compadres”. En 1950 no se podía asegurar que los artistas eran profesionales. Ganaba su plata pero no alcanzaba para nada. Fue aquel tiempo de noches de bohemia y donde dormía donde lo agarraba el sueño. Ahora ya vive en Huancavelica y sabe del rigor de los mineros. Y él fue minero también.

Picaflor de los Andes aseguraba que fue su habilidad como conductor que le salvó la vida. Se hizo experto en camiones y volquetes y así viajaría por toda la sierra central. En 1957 ya estaba viviendo en San Mateo y trabaja en las minas de Tamboraque y luego se muda a La Oroya. No se gana pero se goza, decía. Ahora funda junto a los hermanos Tacuri el conjunto “La Juventud Tarmeña”. Finalmente en 1958 ya vive en Lima y es vocalista del conjunto “Los Picaflores de San Mateo”. Un año después participa en un concurso de Radio Excélsior y gana con “Aguas del río Rímac”, huayno de su inspiración. Tema que deslinda con su prehistoria. El resto lo haría su voz y esas dotes de compositor que han inmortalizado en decenas de huaynos.

Fue José María Arguedas quien se hace su amigo cuando todavía no se llamaba Picaflor de los Andes. Una noche mientras actuaba ya de solista en el Coliseo Nacional, Arguedas lo invita a inscribirse como artista vernacular en los registros la Casa de la Cultura. Desde esa vez queda con ese nombre y 1962  graba su primer disco sencillo, “Margarita Huambla”. Por aquella grabación le pagarían apenas cien Soles pero fue el inicio de su exitosa carrera en el mundo de los discos que con el tiempo serían los más vendidos y “Pikachu”, el artista más requerido.

3.

Años después, cuando ya vivía en Lima, había de recordar sus primeros años en la capital, cuando doblegando rechazos y marginaciones logro hacerse de un nombre y el reconocimiento general. De eso conversaba con sus amigos entre cervezas y los discos de la rockola en su Barrio Piñonate, muy cerca de la Plaza Dos de Mayo. De aquellos huaynos llenos de sentimiento y emoción. Porque ahora lo sabemos, Picaflor de los Andes encarna sin duda al provinciano que se asentó al principio en las zonas periféricas de la capital para luego conquistar la urbe y consolidar su cultura y sobre todo, conseguir que se acepte su música. Así, los cholos, aquellos, desde los humildes hasta los emprendedores de hoy, lo hicieron su cantor para los temas de amor muchas veces no correspondidos, pero sobre todo, para el sentimiento de obreros y trabajadores que lo ungieron en su cantante para siempre.

Ningún cantante como Picaflor de los Andes para retratar la lucha de los provincianos por conquistar Lima. El recordado sociólogo Alberto Flores Galindo escribió en su trabajo de tesis, que por ejemplo en el huayno “El Obrero” grabado en 1970 por “Pikachu” se exponen los maltratos, explotación y hasta la muerte de los mineros de Cerro de Pasco, Morococha, La Oroya, etc. entre los años 1900 y 1930: “Picaflor de los andes, recita unos versos en lo que hace referencia a los campamentos mineros como “caminos y parajes que sangran con el recuerdo de vivir”. Y definiendo el trabajo del minero: “pitos y campanas que anuncian un epitafio. Nuestras vidas por el progreso”.

Dos procesos estaban germinando en la impronta de Picaflor de los Andes: El de la revaloración de la música folclórica que en aquel tiempo era vilipendiada por la cultura oficial y, que él exigía un reconocimiento masivo, y la plataforma de sus temáticas de compositor que en el fondo iban desde el amor al terruño, los romances contrariados y la reivindicación del trabajador de los andes. “Pikachu” fue tan intenso que paso de cantarle a su hijo pequeños hasta proponer un huayno ideologizado. Es el caso del tema “Por las rutas del recuerdo”, en homenaje a la marcha de 5 mil trabajadores de las minas de Cobriza y La Oroya en 1969. Ahí  se lanzan las proclamas: “Viva la clase obrera”, “Viva el proletariado”. Eran años de las guerrillas en el Perú y luego de la Revolución de Juan Velasco Alvarado. Picaflor de los Andes asumía así un canto popular comprometido con las verdaderas causas populares.

4.

La canción andina hoy es masiva en Lima y en los medios de comunicación. Nadie duda que sea resultado de este juglar de los de abajo que se llamó Picaflor de los Andes y que cultivó el huayno, según la idea de Arguedas, como un testimonios de toda la vida, todos los momentos de dolor, de alegría, de terrible lucha, y todos los instantes en que fue encontrando la luz y la salida al mundo grande en que podía ser como los mejores, rendir como los mejores.

Picaflor de los Andes murió en La Oroya el 14 de julio de 1975. Las crónicas de la época escribieron: “En hombros del Perú profundo se fue Picaflor de los Andes”. Se calcula que esa noche, cuando descansó en su última morada había en el Cementerio El Ángel más de 100 mil personas. Y debo confesarlo, hace unos días, este 8 de abril que llegué a ese campo santo, ahí estaba Picaflor de los Andes erguido, con su guitarra y su sombrero a la pedrada y pintado de dorado con una altura que casi llega a los dos metros en el recientemente inaugurado mausoleo con monumento en el Jardín Santa Luciana. Lote27. Sector 1. Sus hijos lo recordaban así. Nosotros nunca lo olvidamos.

Nuestro gran escritor José María Arguedas escribiría en el diario El Comercio del 30/6/1968: “Picaflor tuvo una infancia y juventud atormentadas; nació en una quebrada cálida y hermosa de Ayacucho, en Huanta. En Huancayo lo bautizaron de nuevo. No deja de ser simbólico y representativo este doble bautismo. Huancayo y Ayacucho son regiones de estilo diferentes. Gil Mallma trabajó y luchó desde la infancia en las ciudades capitales, en minas y campos de ambas zonas; como chofer ha recorrido las carreteras y pueblos por las que Ayacucho y Huancayo reciben y envían mercadería, por donde se van y vuelven los inmigrantes”.

Maouselo de Picaflor de los Andes
Sus hijos en el mausoleo y monumento de Picaflor de Los Andes en el cementerio El Ángel.

EL BASKETBALL EN EL CERRO DE PASCO (Segunda parte)

EL CLUB DEPORTIVO MUNICIPAL

En el arcón donde guardo mis viejos recuerdos he hallado una entrevista en cinta magnetofónica a un amigo muy querido: Edmundo Mendoza, “Mundo” para los amigos. Con él recordamos hermosos pasajes relacionados con el Deportivo Municipal del Cerro de Pasco que acaba de cumplir cincuenta años de vida y, en ese lapso, tuvo un  historial extraordinario tanto en básquetbol como en fútbol. Recordemos:

Mundo, hace unos momentos, evocábamos pretéritos pasajes de nuestras vivencias y, entre ellas, tocamos el tema del club de tus amores, el Club Deportivo Municipal…

  • Así es, hermano. En mi mente han comenzado a caer como gotas de lluvia los recuerdos del ayer. He evocado nuestra edad maravillosa de la juventud que ha transcurrido en nuestros viejos barrios de la Plaza Centenario, Diputación de Minería, Plazuela Ijurra, calle Huánuco, Ayacucho y me encuentro de pronto con una pelota de trapo entre los pies, rodeado de los viejos amigos del barrio: Andrés Cruz, Juanito España, el “Cholo” Luis Guerra, Julián Egúsquiza -gran cantante de tangos-, Germán Calixto, el popular y muy querido “Calichi”; “Rica” Cruz, el inolvidable “Chato” Echevarría, el “Llorón” Edmundo Tello, los hermanos Félix “Chorreao” y “Tico” Molina y muchos más que la mente ingrata va cubriendo de niebla…
  • A propósito, es bueno recordar que nuestra ciudad estaba separada por dos zonas muy conocidas. ¿Recuerdas? La del centro de la ciudad a la que llamábamos “Barrios Altos” y, la parte baja, conocida por los “Barrios Bajos”, lugar de trabajo por excelencia saturada de campamentos y viviendas obreras como Santa Rosa, El Misti, La Esperanza, Buenos Aires, Cabracancha, Champamarca, El Way, la Docena, Ayapoto, Noruega ……
  • Claro, allí también estaban las oficinas, talleres y demás reparticiones de la compañía, además del hospital y hotel….
  • Todos los amigos que mencionaste anteriormente –lo recuerdo bien- fueron socios del Muni y compartieron una estrecha amistad que fue conocida en nuestra ciudad…
  • Así es, César. Después de los disputados partidos que jugábamos con otros barrios nos poníamos a soñar sentados en las bancas de la Plaza Centenario. Pensábamos que algún club nos invitaría a pertenecer a sus registros…
  • Era muy difícil. Todos los clubes tenían a sus jugadores que se iniciaban en la reserva para que, más tarde, por estricto orden de mérito pudieran acceder a la primera y representar al club…
  • Por eso es que cansados de esperar la oportunidad que nunca llegaba, decidimos fundar nuestro propio club….Un club que sería muy nuestro, flor de nuestra inspiración y entusiasmo…
  • Ya entiendo… Por eso eligieron el nombre de Deportivo Municipal, como el de Lima….
  • Así es.
  • Es comprensible. En aquellos momentos el “Muni” de Lima tenía excelentes jugadores como, Cabada, los Perales, Colunga y los “Tres gatitos” Caricho, Tito Drago y Vides Mosquera, además del gran arquero que era Lucho Suárez….
  • Todos estuvimos plenamente de acuerdo. Los más entusiastas en ese momento fueron Paco Hurtado y César Privat, cuyas hermanas bordaron nuestras primeras camisetas siguiendo el modelo limeño…
  • ¿En fútbol…?
  • Comenzamos con básquetbol. Total, teníamos excelentes jugadores que se alinearon con nosotros como el “Chinito” Chin Chan, Esteban “Tico” Molina, Ricardo Cruz, Isaac Aguilar, Paquito Hurtado, Augusto “Moño” Parra; después llegaron otros amigos. Este primer equipo borró del mapa al “Sport Peruano”, “Daniel Carrión”, “Club Venus” y otros debido al riguroso entrenamiento al que nos sometimos…..Cuando le ganamos limpiamente al “Club Venus” –equipo de niños bien- se negaron entregarnos el trofeo pero debido a nuestra calidad muchos de esos niños se alinearon con notros; el más recordado fue Fabio Otaegui, con el llegaron Alfredo “Chato” Echevarría, Andrés Cruz, Juanito España, Guillermo Meza y otros muchachos…
  • Y ¿Cómo se inician en el fútbol…..?
  • Tuvimos que inscribirnos en tercera división. Jugábamos a las ocho de la mañana en el campo de Patarcocha. Campeonamos y pasamos a Segunda División…Los héroes de aquel equipo fueron: Alberto Chaparro, Arturo Córdova, Lucho Martel, Carlos Lobatón (Hermano del docto), Tomás Zevallos, el back impasable Luis Flores, Germán “Calichi” Calixto, José Negrón, Washington Lavado, Hernán Caballero, Ricardo Cruz y otros que dejaron al club en buen sitial….
  • Recuerdo el entusiasmo de todos ustedes cuando llegaron a Primera División. ¿Quiénes conformaron aquel equipo inolvidable…?
  • Ricardo Cruz, “Chaparita” Gallegos, José Negrón, “Corchito” Milla, Teobaldo Guerra, Carlos Lobatón, Hernán Caballero, (Allá en el cielo estará celebrando el aniversario de nuestro club), Tomás Zevallos, Lucho Martel y el inolvidable Albertico Chaparro…
  • ¡Qué grandes fueron…!
  • Al cumplirse cincuenta años del club, no podemos olvidar a los infatigables muchachos del ayer: Nemesio Vera, “Iqueño” Hernández, “Arequipeño” Enríquez. No podemos olvidar tampoco a los hermanos Cervantes: “Chita” y el “Fantasma”; el famoso Filomeno Gallo. También a Venancio Torres, Pablito Barba, y otros… Perdóname, César, pero hay otros nombres importantes que se han se han esfumado en las neblinas del tiempo.
  • No sólo en lo deportivo brilló el deportivo Municipal que fue Campeón de Primera en 1941. Recuerdo nítidamente que en lo cultural tuvieron excelentes triunfos. Todos los sábados por la noche realizaban veladas culturales con extraordinarias conferencias y debates culturales.
  • Ahhh, sí. Allí tuvieron excelente desempeño Juvenal Augusto Rojas, Carlos Rodrigo Minaya, los hermanos Cruz, los Casquero y muchos músicos y artistas….
  • Lo que también recuerdo son las fiestas de carnaval. Siempre cerraban ustedes el ciclo de bailes. Ese día también hacía su baile el Club de la Unión, pero los “viejitos” usando mil y unos pretextos terminaban bailando en el local con la orquesta “Los Chavelanos”….
  • Sí, hermano. El mismo día, el Club de la Unión hacía su fiesta. Lo curioso era que aquella fiesta languidecía a las dos de la mañana, entonces, los viejos cundas, dejaban a sus mujeres en sus casas y se iban en grupo a culminarla en el “Muni”. Allí bailaban como trompos hasta el día siguiente. No era raro. Entre las asistentes mujeres estaban las chicas más guapas y jóvenes del pueblo. ¡Qué alegría…!

La cinta magnetofónica es inacabable, pero, a propósito tenemos que mencionar que cuando avanzó el tajo abierto, la compañía le cedió un local nuevo para el club y allá se fueron. Pasados los años, los encargados del mantenimiento del club, se quedaron con la casa como ha ocurrido con casi todos los clubes. Así desapareció un emblemático club del Cerro de Pasco.

CLUB BANCO POPULAR

Club Banco Popular
Equipo del Banco Popular del Perú en el que están Abel Arauco Collazos, Rafael Torres Peña, Tito Brioso, Jorge Gorriti, y “Chivirico” Glicerio Gutiérrez, entre otros. Están en el campo del Seguro Social de la esperanza

En 1965, después de notable actuación, el Banco Popular del Perú, uno de los más elegantes y brillantes clubes logró su sexto campeonato. Aquella vez integraban  el Club: Antonio Chuy, Félix «Chorreao” Molina, Julio Córdova, Julio Atahuamán, Francisco «Pancho» Quispe y Glicerio Gutiérrez. Como suplentes se registró a José Cuevas, “El Itish”, Juan Slee, Guillermo León, Luis Salinas y Pablo Ampuero.

Club Alejandro Villanueva

El Alejandro Villanueva fue una institución que emergió con gran vitalidad con grandes valores como Agustín Bardales, José Vergara Gardella; chiclayano el primero y chalaco el segundo; grandes jugadores que al recordar viejos tiempos, sienten que han hecho una notable labor por la tierra que más quieren después de la suya. Werner Gárate, Eduardo Guerra Bahamonde, Luis Cálamo, «Mocho» Armando Santiago, «Rica» Cruz, Juan Paitán Ugarte; Braulio Toledo, que fue el primero en traer diagramas especiales al campo. Era un apasionado teórico de este deporte.

Inauguracion de campeonato de Basquet
Inauguración del Campeonato anual de Básquetbol en el “Court” del Instituto Antenor Rizo Patrón”. Están desfilando los integrantes del histórico “Club Alejandro Villanueva”, presididos por miembros de su Directiva que llevan la banderola de la institución: Nemesio Vera Venturo, José “Pepe” Valdivia Llanos, Helman Tovalino Merino y otro caballero desconocido. Entre los jugadores que van detrás, notamos la presencia de “Cabezón” Bravo y Máximo Lazo, entre otros. Este es un recuerdo de pasados tiempos. En la actualidad ya no se efectúan estos torneos deportivos. ¡Cuánto recuerdo traen estas fotografías! ¿Por qué ya no hay básquetbol en el Cerro de Pasco? ¿Qué pasa con la juventud? ¡Dejen las discotecas y el trago; hagan deporte!
Sport peruano y Banco popular
Integrantes de los equipos del Sport Peruano y Banco Popular del Perú en la cancha del Estadio Municipal con motivo de Fiestas Patrias.

SUBCAMPEONES CENTRO PERUANOS 1950

Seleccion de Pasco (Basquet)
SELECCION DE PASCO 1950: Augusto Caballero, Fortunato Martel, Jorge Branisa, Félix Molina, Dagoberto Arroyo, Félix Baldoceda y Máximo Lazo, entre otros. Otro de los equipos notables fue «La Casa de Piedra» con Félix «Chorreao» Molina, Juan «Jalisco» Rosales, Ricardo Cruz Yanútulo, Esteban «Wiro» Molina, Werner Gárate, Eduardo Guerra Bahamonde, Luis Cálamo, «Mocho» Armando Santiago, Braulio Toledo.

Campeones Centro peruanos 1965

Campeones centro peruano 1965
SELECCIÓN DE PASCO CAMPEÓN CENTRO PERUANO: Nectalio Acosta, “Tubo” Flores, Julio Córdova, tres jugadores de Huancayo, Pablo Dávila, Pancho y Anatolio Quispe.

Manteniendo siempre nuestra calidad deportiva fuimos subcampeones en los Juegos Centro peruanos de 1950. Finalmente Campeones centro peruanos con: Pablo Dávila Ramos,  Pedro La Cotera, Julio Atahuamán, Francisco Quispe, Nectalio Acosta Ricce, Víctor Dávalos Delgado, Julio Córdova, Antonio Arellano y Luis Hugo Robles Jiménez

Creada la Universidad, en 1963 fundamos el equipo universitario en el que figuraron Miguel Dávila Ramos, Pablo Dávila Ramos, Víctor Dávalos Delgado, Roberto Yalán Soto, Nectalio Acosta Ricce, Antonio Arellano Martorell y César Pérez Arauco; más tarde Alejandro Volta.

 

EL BASKETBALL EN EL CERRO DE PASCO (Primera parte)

club sport peruano (Basquet)
Glorioso Club Sport Peruano

Cuando los más populares deportes hicieran su aparición en el mundo, encontraron gran  acogida en el seno de la briosa juventud cerreña. Desde la fecha en que la Federación Deportiva Peruana de Basketball (FDPB) -ente rector del Baloncesto en el Perú- se fundara en 1926 asimilándose a la Federación Internacional de Basketball (FIBA), la noticia cundió en todos los ámbitos, especialmente en nuestra ciudad. Tuvo que transcurrir once años para que una serie de circunstancias y personajes llevaran a feliz término su fundación.

Recordemos

Tras el éxito de las olimpiadas de Alemania, la juventud de nuestra histórica escuela de Patarcocha decide practicar este deporte elegante y pundonoroso. Fue el profesor, don Félix Arauco que reunió a los alumnos Félix Baldoceda Yanútulo, Augusto Caballero Fúnegra, «Traca» Espinoza, «Chimby» Rivera, César Malpartida Matos y “Tuerto” Mena para formar el primer e histórico sexteto. Por esos días llegaba a trabajar al Cerro de Pasco don José «Pepe» Faura, ex integrante del representativo nacional y figura cumbre del «Deportivo Flecha» de la Victoria que, por consenso, fue elegido el entrenador. Llenos de entusiasmo seguían las indicaciones del maestro con una pesada pelota de cuero No 6 con «pichina» y todo en primigenios escenarios de tierra apisonada. “Aquellos tiempos todavía no se conocían las zapatillas. Teníamos que jugar con alpargatas que los vascos utilizaban en sus juegos de pelotaris y, a veces, hasta las alpargatas de los chinos, con tal de estar ágiles. Los que no conseguían estos aditamentos jugaban con zapatos de calle” –nos dice evocativo el “Chino” Baldoceda. Con esa indumentaria alcanzaron notable calidad en su juego. El primer escenario lógicamente fue el de nuestra escuela, le siguieron el de la Comisaría y otro que estaba frente a la Estación del Ferrocarril. Formados ya varios quintetos, se iniciaron con partidos interclubes para luego participar en un campeonato oficial en octubre de 1938. Los periódicos de aquellos años informan así el resultado final:

CAMPEÓN – Club Sport Peruano

  • SUBCAMPEÓN – Club Team Cerro.
  • TERCERO – Club Juventud Carrión.
  • CUARTO – Club Deportivo Flecha.
  • QUINTO – Club Juventud Bolognesi.

A partir de entonces el progreso se hizo evidente y para sopesar su avance invitaron a algunos equipos de la capital: “El Deportivo Flecha”, “Chiclayana”, y otros. Estas competencias realizadas en nuestro iluminado “Court” del Instituto de Minería con gran asistencia de espectadores, nos dieron la pauta de que habíamos progresado notablemente.

Recordamos a aquel famoso quinteto que dio tardes inolvidables de extraordinaria exhibición de basquetbol: el Club Sport Peruano. Lucia, acorde con la modernidad vistosa de entonces, una vistosa indumentaria rojiblanca conformada por una camiseta y una pantaloneta de seda que juntas formaban un rombo blanco con su contorno rojo. Recordamos a Félix Baldoceda, Augusto Caballero, Dagoberto «Colorao» Arroyo, Miguel Rosales Llanos, Máximo Lazo Fretell, «Pitag Chay» Osorio, Fortunato «Avestruz» Martel, Salazar, «Tuerto» Mena, «Chiste» Arroyo, «Shuyto» Porras, «Chino» Chinchan, y otros que fueron saliendo de las canteras de los barrios cerreños.

El Estudiantil Carrión

Esta inolvidable escuadra deportiva estudiantil que con el «Teacher» Eugenio Pastrana Chamorro, un maestro ejemplar,  que como alumno primero y profesor después, nos regaló con lo mejor de su generosa capacidad y al que todos lo recordamos. Con él, en los tiempos aurorales de la institución: Loli, Acurio, Osorio, Chinchan, Ulloa, Parra, Santiváñez. Más tarde llegaron, el «Zurdo» Acosta, Documet, Abel Arauco, Miguel «Pecas» Dávila, Nectalio Acosta Ricce, Job Arzapalo Callupe, Agustín Bustamante, «Flaco» Córdova, César Pérez Arauco y muchos otros. Donde estén nuestro homenaje de gratitud a todos ellos.

Un destacado alumno fundador, don Alfredo Echevarría que mucho tuvo que ver con la acción deportiva en nuestra ciudad, nos cuenta: “Como el primer local del colegio era muy estrecho, en 1943, no hicimos actividad deportiva, Ubicado ya en la calle Puno gracias a la gestión de notables alumnos que militaban en equipos de la liga local: Eugenio Pastrana Chamorro, Samuel Osorio y Raúl Loli Roca, se consiguió los castillos de básquetbol que se colocaron en nuestro patrio principal. En la solemne inauguración hubo un encuentro entre en JUVENTUID CARRION, gracias a su capitán César Malpartida, frente al flamante ESTUDIANTIL CARRION, por sus fundadores Eugenio Pastrana, Samuel Osorio, Raúl Loli Roca, Gregorio Chinchán, Paulino Acurio y Alfredo Echevarría”. “Si bien los primeros cotejos no nos fueron favorables frente a cuajados equipos como el “Sport Peruano”, “Juventud Carrión” etc. fue en la excursión que realizamos al Callejón de Huaylas, Trujillo, Chiclayo, Casma, Chimbote etc. donde conseguimos sonados triunfos que fueron muy bien comentados por propios y extraños. Ya con el equipo formado seguimos obteniendo triunfos muy especiales”

club estudiantil carrión (Basquet)Posteriormente el equipo tuvo a los siguientes integrantes. Anatolio «Pallaco» Santiago, Abel Arauco Collazos, Miguel Dávila Ramos, Job Arzapalo Callupe, Julio Trujillo Salcedo, Nectalio Acosta Ricce, José Documet, los hermanos Augusto, Julio y Juan Parra, Víctor Bezada «Callá», Julio Córdova, Oscar Padilla Terrazos, Hugo Bezada, entre otros; la lista que sigue es interminable.

Antenor Rizo Patrón

Fue otro quinteto que apareció con juego vistoso y sobre todo rápido. Allí alternaban: «Tarzán» Iparraguirre, Emilio Ricaldi Mariscal, Jorge Gorritti, Fortunato Villagaray Poma, Pancho y Tomás Quispe, Marcos Meza Otayza, Agustín Bustamante Montoro, Glicerio «Chivirico» Gutiérrez; más tarde, Mauro Suyo, Julio Atahuamán, Antonio Arellano Martorell, Víctor Davales Delgado «El Socarrón». Marcial Paredes, habilísimo jugador que más tarde se convirtió en extraordinario arbitro de la FIBA (Arbitró el partido definitorio de un Mundial de Básquet).

 

La fundición de Tinyahuarco (Smelter) (Ley Nº 2443 de 12 de setiembre de 1917)

Nuestro rendido homenaje al laborioso distrito que acaba de cumplir cien años de invicta y productiva vida. Con nuestro saludo fraternal a los habitantes de Smelter en la persona de su activa alcaldes y su junta directiva.

Smelter - TinyahuarcoCuando el 26 de febrero de 1902, los capitalistas norteamericanos fundaban en Nueva York la CERRO DE PASCO INVESTMENT COMPANY,  no hacían sino seguir fielmente una ambiciosa planificación que se había iniciado con la compra masiva de la casi totalidad de las minas cerreñas en producción y el denuncio de considerables extensiones de terreno para el inicio del trabajo de otras. Sabían que en el lapso de dos años el ramal central ferrocarrilero de la Oroya- Cerro de Pasco estaría concluido. Para ello, el 19 de setiembre de 1902, mediante Resolución Suprema el Gobierno aprobaba los planos y perfiles de los estudios definitivos presentados por la Cerro de Pasco Railway Company, iniciándose de inmediato el tendido de este importante ramal.

Los norteamericanos estaban conscientes de la necesidad de establecer una fundición cercana al emporio minero para el tratamiento de los minerales. Con este propósito contratan al especialista norteamericano Frank Klepetco – Gerente General de la AMALGAMATED COPPER MINING- con el cargo de consultor y encargado del planeamiento y construcción de la planta metalúrgica. El diligente y brillante colaborador fue William Kennedy “hábil constructor de instalaciones metalúrgicas, encargado de ejecutar los planes de Franck Klepetko, con el material que le remitieron de Estados Unidos” (“Informe Anual sobre la labor de la Comisión del Cerro de Pasco durante el año 1907”-Tipografía Nacional Pedro Berríos, 1908:08).

Con todos los poderes y facilidades a su alcance, Frank Klepetko, busca un lugar adecuado para su  edificación. La búsqueda es incesante y meticulosa. Se barajan nombre y dimensiones, se estudian las posibles ventajas y desventajas; por fin se deciden por las enormes extensiones de Tinyahuarco. Ubicado al sur del Cerro de Pasco, al N.O del viejo  cerro de Puntacc-Marca, colosal fortaleza pre-incaica, situada a 4,276 metros sobre el nivel del mar y al oeste del cerro de Unish, en la planicie de la meseta de Bombón.

Aquellos verdes pastizales colindantes con el Alto Perú al comenzar el presente siglo eran propiedad de doña Isabel Góngora de Durand que la había comprado a doña Dolores Matos.

Ya dueños de estos enormes campos verdes, Klepetko precisó que la planta se edificaría en la falda de un cerro con el fin de utilizar la fuerza de gravedad de la caída. El mineral sería descargado en la parte superior y almacenado en enormes depósitos de donde iría directamente a los hornos ubicados en la parte inferior.

En 1903 ya bajo la dirección de Arthur Kennedy, se inicia la edificación de los talleres utilizando estructuras de acero, cobertura de calaminas y el sistema de unidades independientes como los doce depósitos de mineral de 2,000 toneladas de capacidad cada uno, la fundición de moldeo, la bodega, la carpintería, el taller de moldeado y el laboratorio, para que  llegado el momento y de acuerdo a las necesidades, pudieran ser ampliados. Inmediatamente se procedió con gran celeridad a la instalación de las más gigantescas y sofisticadas maquinarias modernas para aquella época. Los hornos con cargador mecánico y la casi totalidad de las máquinas, tendrían control automático.

La fundición de Tinyahuarco o Smelter como la llamaban los norteamericanos, comienza a trabajar intensa y definitivamente en enero de 1907. Después de trece años, bajo la superintendencia  sucesiva de M.Casey, Gomley, Shelby y Hamilton, el 31 de diciembre de 1920, mediante una publicación a nivel nacional, se hace conocer que la producción ha sido de 660’990,000.oo libras de cobre de alta pureza; 45’900,000.oo onzas de plata y 193,000 onzas de oro.

Al cambiarse la fuerza del vapor por la energía eléctrica en 1908, la potencia de la planta se duplica y la producción de carbón pasa a ser de 200 toneladas diarias para las minas y ferrocarriles, y 500 para el lavadero del carbón en la fundición. Aquel año, los hornos comienzan a trabajar 600 toneladas diarias de mineral. La producción se hace abundante y continua. Hombres de todos los confines del territorio vienen a ocupar los predios de Smelter que se ha convertido en una gigantesca fuente de trabajo. Ya es una ciudad populosa.

Es necesario mencionar aquí, que si bien el trabajo metalúrgico de Smelter traía prosperidad económica, la acción letal de los humos mataba lentamente el verdor circundante de vegetación, tornándose en muerto y oscuro costrón sin vida. Los pastos fueron envenenándose con la consiguiente muerte de los animales que los ingerían.  Finalmente los  campos quedaron  eriazos e improductivos. Las perjudicadas comunidades aledañas protestaron en vano. Jamás les hicieron caso. El personero de la comunidad de Vicco, Filomeno Bernuy, decía en una denuncia presentada en 1940: “Cuando funcionaba la fundición de Smelter, los humos malograron la mayor parte de nuestros pastales, que hasta hoy se han convertido en eriazos e improductivos sin que la Empresa nos haya indemnizado ni por los pastales malogrados ni menos por la enorme mortandad de nuestros ganados” (KAPSOLI, Wilfredo-LOS MOVIMIENTOS CAMPESINOS EN CERRO DE PASCO 1800-1963 Instituto de Estudios Andinos- Huancayo 1975.)

Como explica el ingeniero Pedro Muñiz, que estuvo por esos años recorriendo la zona en viaje de estudios: “los humos cargados de gas sulfuroso, en contacto con la humedad del aire se transformaba en ácido sulfúrico que depositándose sobre la vegetación, producía una acción corrosiva que llega a destruirla totalmente. Además los humos calientes arrasan en suspensión polvos y partículas sólidas de acción tóxicas, como arsénico, antimonio, etc. que, posteriormente por enfriamiento, se depositan profundamente sobre el terreno en una zona bastante extensa” (FLORES GALINDO, Alberto LOS MINEROS DE LA CERRO DE PASCO 1900-1930- Lima- 1974.)

En 1911, siendo Presidente de la República don Augusto Bernardino Leguía y Superintendente de Smelter el señor Hamilton, se emite la Ley Nº 1491, que la eleva a la categoría de Villa.  El 12 de setiembre de 1917, el Presidente de la República, don José Pardo y Barreda, firma el cúmplase de la ley Nº 2443 que crea el distrito FUNDICION DE TINYAHUARCO.

Ya con el rango de distrito, se conformó la primera Junta Municipal integrada por los señores: C.R.A Atkinson (Alcalde); Antenor Rizo Patrón; A. Danery; E. Paredes; A.R. Gallo, (Concejales) instalándose el 9 de setiembre de 1917. En esta oportunidad, el Agente Municipal, señor Spilbury, hizo entrega de los archivos originales a la flamante Municipalidad.

Los otros Superintendentes que se sucedieron en Smelter, fueron: E.O.Jaguer, J.Atkinson, que se suicidó en 1921, sucediéndole entonces los señores Spilbury y Christiansen.

Durante la Primera Guerra Mundial, entre 1914 y 1918, Smelter, como todos los centros mineros del país, alcanzó un auge fabuloso. Es la época en que nuestras exportaciones superaban a nuestras importaciones. El sol peruano costaba seis dólares. En aquella oportunidad a los obreros se les pagaba con monedas de oro y esas libras peruanas equivalían a las libras esterlinas. Se podía adquirir los más suntuosos y exclusivos objetos extranjeros a precios verdaderamente bajísimos.

En aquella época había que ver a Smelter. Inclinado sobre el suave declive de la  falda de un cerro tenía en ordenada continuidad como colocadas por una mano previsora, uno tras otros, los campamentos mineros de paredes enjalbegadas de cal, zócalos negros de alquitrán y techos oscuros de orín. Allí residían los cientos de obreros con sus familiares. Muy junto al campamento, el hospital. Cercana a los bullentes talleres, la sólida Casa de Piedra, residencia del Superintendente y altos empleados de la Empresa. Más allá, otra  colosal construcción de piedra de tres pisos  donde funcionaba la mercantil, las oficinas generales, la estación. Muy cerca de allí, el lujoso y cómodo hotel del Club LOS ANDES, con amplios salones alfombrados y silenciosos de rojos cortinajes de terciopelo con festones dorados; muebles suntuosos y mullidos; amplísima biblioteca con ostentosos volúmenes en inglés y español; sonoros relojes de argentadas campanillas horarias; vajilla espléndida y cubiertos de plata de nueve décimos. Este era el escenario de pomposas fiestas y reuniones sociales en las  que los ciudadanos norteamericanos, alternando con los nacionales, les regalaban con opíparas cenas y exquisitas bebida y alegría a raudales. En un ala, un ambiente con  llamativos trofeos de plata, el Club de Regatas LOS ANDES que aglutinaba a rudo bogas yanquis de semanales prácticas en la represa de Smelter. En un ambiente contiguo a este salón, el Club de Base-Ball con todos sus implementos completos. Los norteamericanos practicaban con asiduidad este deporte,  alternando con formidables novenas de la Oroya y el Cerro de Pasco. En esta sala también estaban ubicadas las mesas de billar, de ajedrez, cubiletes, naipes, mesas de impecables paños verdes donde se llegaron a jugar muy activamente. En una sala adyacente, el Departamento de Redacción de la gran revista denominada THE INCA CHORNICLE, que en sus páginas, a todo lujo, nos hacían conocer las actividades smeltinas.

Y ya que de deporte hablamos, debemos mencionar a una institución que honra a Pasco: LA SOCIEDAD DE TIRO LA FUNDICION Nº28, constituida el 19 de julio de 1907 a iniciativa del señor Pedro Augusto Benavides con el primigenio nombre de CLUB INTERNACIONAL SMELTER, que posteriormente se eliminó internacional. En 1919 fue construido el local propio del Club por el Presidente don Juan Capurro, de acuerdo a los planos trazados por don José Angulo y el amplio apoyo del Superintendente de la Fundición, don Matías Christiansen. Este inolvidable Club tuvo magníficas presentaciones en los campos nacionales de tiro, ocupando siempre, primerísimos lugares.

Por los demás, el deporte siempre anduvo de la mano de la juventud smeltina. Hubo grandes equipos de fútbol, como aquel que alternó con éxito con el combinado de Lima en 1911. Tiradores extraordinarios que flamearon la bandera del triunfo en lo más alto del mástil nacional. Otro de los más grandes representantes del deporte de Smelter fue Santiago Luchini, invicto campeón panamericano de box (peso mosca), héroe de mil jornadas en los brillantes cuadriláteros americanos. Mister Shelby, extraordinario corredor de autos, piloto audaz que halló la muerte en la pista Lima-Ancón en pleno ejercicio de su maestría. En homenaje a este deportista, cuyos restos mortales fueron llevados a su patria, bautizaron la estación cercana a Smelter con su nombre: Shelby. A esto hay que agregar los sonoros nombres de conjuntos musicales carnavalescos, compositores e intérpretes como Víctor Calderón Picón (Conde Calpi), Machín Porras, Juan Cortalezzi Martel, Carlos Tábory, Silverio Laurente, Leonardo Herrera etc. Es decir, todo un valiosísimo aporte a la cultura musical y deportiva de nuestra tierra.

la fundición de Smelter
La fundición de Smelter vista desde otro ángulo. La densa humareda que despedía cada una de las gigantescas chimeneas, convertía en umbroso el más claro día de verano estepario. Los humos envenenaron los pastizales y los animales que pacían en los contornos fueron acabándose. De nada valió la protesta de los campesinos. Nadie les hacía caso. Las autoridades-como siempre- estuvieron coludidas con los explotadores.

Pasadas dos décadas de su instauración y como el trabajo metalúrgico de la compañía norteamericana iba en aumento, su directorio decide ampliar su radio de acción trabajando las minas más boyantes de la zona central; para el caso aumenta la explotación de Morococha y tientan la compra de las de Casapalca. Es en este momento que deciden cambiar la ubicación de la fundición de la empresa. Necesariamente tenía que estar en una zona equidistante de sus minas y muy cercana al Callao, lugar de  embarque de los minerales. El sitio que eligen es la Oroya, que además de cumplir con este requisito, se encuentra a 2,000 pies de altura más bajo que Tinyahuarco. El Superintendente Donahue, recibe la orden del directorio norteamericano de cerrar la fundición de Tianyahuarco y trasladar toda la maquinaria a la Oroya. Ante la consternación de trabajadores, comerciantes, profesionales y pueblo en general, se cumple la nefasta orden. Corría el año de 1923.

Cuando se cerraron los talleres, familias enteras emigraron. Desde entonces, Smelter adquirió ese sombrío aspecto de  aldea abandonada, de ciudad aniquilada por un inmisericorde bombardeo, de luctuoso escenario de una negra historia de aparecidos. Al pasar los años, todo se convirtió en escombros. Sólo fantasmagóricas piedras sosteniendo despojos de antiguas paredes, tambaleantes como extrañas quillas de muertos barcos náufragos. Viejos cimientos, emergiendo a flor de tierra, como óseos despojos de cadáveres centenarios. Algunas paredes de piedra, en pie, estoicas, gritando su abandono con sus fauces oscuras y misteriosas: recuerdos de pasadas vivencias en sus mil y un resquicios. Dicen que estas ruinas eran los talleres de sólidas paredes de acero, calaminas, calicanto y piedras que ahora lucen seccionadas por el mandoble de un gigante.

Del otrora extraordinario Smelter, sólo quedan estas ruinas y las calles cubiertas por una costra reciente. Caserones ateridos, abandonados, donde pocas y heroicas familias a las que les expresamos nuestra admiración por su fidelidad asombrosa, viven de la incipiente ganadería y el denuncio de los restos metalúrgicos, manteniendo con vida a un pueblo valeroso que se resiste a morir.

Nuestro homenaje a aquel pueblo  heroico en la persona de su destacada alcaldesa y cuerpo edil que con gran emoción patriótica va camino de un progreso siempre vigente. ¡Feliz centenario Tinyahuarco!.

 

 

 

 

LA CAPTURA DEL SIGLO Escribe: Alfredo Gildemeister Publicado en LA ABEJA del 06 Septiembre 2017

abimael guzmanAquella noche de setiembre prometía ser larga y muy fría. La “Operación Victoria” estaba en marcha. Hacía dos meses que la operación había dado inicio. Los 82 agentes del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) venían trabajando en intensos seguimientos y observaciones. El momento había llegado. Esperaban la orden de ingresar a la casa. Los agentes se sentían muy tensos. Era ahora o nunca. Uno de los agentes recordó la información brindada por el “guachimán” que vigilaba la casa. Había visto a la terrorista Maritza Garrido Lecca y al novio de ésta, el terrorista Carlos Inchaustegui, viviendo en la casa dizque “con sus padres”. Los supuestos “padres” no eran otros que el jefe de Sendero Luminoso (SL), la peor agrupación terrorista de la historia del Perú, Abimael Guzmán y su conviviente, Elena Iparraguirre. Estos líderes terroristas ocupaban una casa ubicada en la urbanización Los Sauces, en Surquillo. Todos los agentes estaban al tanto de la situación. Sabían que se vio a Inchaustegui en una panadería en Surquillo. Tras vigilar dicho local, la policía pudo ubicar a este terrorista. Luego de seguirlo, los condujo hasta la casa de los Sauces.

También supieron por el capturado senderista “Sotil”, quien ubicó las casas donde había vivido Guzmán y que, en esa casa de Los Sauces, vivían Abimael y la cúpula de SL. Adicionalmente identificó a Garrido Lecca y a Inchastegui, como los “lugartenientes” del líder de SL. Diversas pistas conducían hacia Guzmán y su gente. Entre la basura que tiraba todos los días Garrido Lecca fuera de la casa de Los Sauces, luego de ser revisada por los agentes, encontraron muchos cigarros ‘Winston’, la marca preferida de Guzmán. Pero lo más interesante y determinante, fue la hoja que botó la terrorista Garrido Lecca hacía unas semanas antes. Esta mujer había botado un papel en una calle cercana a la casa. En esa hoja había inscripciones que hablaban sobre “la reunión del buró político del comité central”. Ello confirmó los vínculos de Garrido Lecca con SL. Adicionalmente, durante las noches de vigilancia, se había observado luz en una de las habitaciones del segundo piso que daban a la calle. Este detalle confirmó y decidió la determinación de entrar a la casa, pues no tenía sentido esa luz que siempre se encendía en el segundo piso, cuando se sabía que Garrido Lecca e Inchaustegui dormían en la azotea. Definitivamente había más personas viviendo en la casa y por tanto había llegado el momento de intervenir. Cabe mencionar que, gracias a la bodeguita al lado de la casa de Los Sauces, se pudo hacer un seguimiento más cercano de la casa y de sus habitantes. Los agentes “Ardilla” y “Gaviota” se encontraban en la bodega, muy cerca a la puerta del domicilio de Guzmán y, por lo tanto, podrían ingresar rápidamente en la casa tan pronto recibieran la orden.

Finalmente llegó la orden: “entren”. Los agentes del GEIN rápidamente ingresaron en la casa. Por más que lo esperaban, siempre les sorprendió encontrarse cara a cara ante el terrorista Abimael Guzmán y los otros terroristas de la cúpula de SL. Eran las 8:14 p.m. de la noche del 12 de setiembre de 1992, cuando fueron capturados. Hoy se cumplen 25 años de aquel exitoso golpe mortal contra la organización terrorista que, durante más de una década, había sido la causante de tantísimas muertes, destrucción, sufrimiento y dolor para millones de peruanos. Las generaciones actuales que no han sufrido la lacra del terrorismo, aun no son conscientes de lo que esta captura significó para todos los peruanos. La gente salió a las calles a celebrarlo. Todos los peruanos se llamaban por teléfono y se felicitaban por esta captura con lágrimas en los ojos. La noticia corrió por todo el Perú y el mundo. Yo vivía en esos momentos en Pamplona, España y fue mi suegra, la madre de Rodrigo Franco Montes, ilustre joven y político peruano asesinado por SL en agosto de 1987, la que nos llamó a Pamplona para comunicarnos a mi esposa y a mí la feliz noticia. Todo el Perú celebró en grande la captura. Mas aún, los que habíamos perdido a un ser querido o amigos asesinados por este grupo de asesinos liderado por el sanguinario Guzmán y sus huestes. Los 82 agentes del GEIN triunfaron. Esa fría noche de setiembre, cayeron con Guzmán su conviviente Elena Iparraguirre, número dos de SL, así como Laura Zambrano Padilla, miembro del Comité Central, entre otros terroristas.

Paradójicamente, este 11 de setiembre, un día antes del 25 aniversario de la captura, Garrido Lecca saldrá libre. Habiendo sido condenada inicialmente a cadena perpetua, la pena fue anulada en el 2002 y cambiada a 25 años de prisión. Así mismo, fue trasladada del penal de Yanamayo en Puno, a una cárcel más cómoda y menos fría en Lima, todo gracias al gobierno de transición de Paniagua y especialmente a su ministro García Sayán. Efectivamente, el 31 de mayo de 2001, Paniagua y García Sayán firmaron la Ley 27468 sobre beneficio a indultados. El proyecto fue presentado por el Ejecutivo el 5 de diciembre de 2000, apenas dos semanas luego de que se instalara el gobierno de transición. Curiosamente, cinco días después de la primera carta que enviaran Abimael Guzmán y la cúpula terrorista al presidente Paniagua. Como bien ha expresado el expresidente de la Sala Nacional Antiterrorista, Marcos Ibazeta, dicha ley constituyó un exceso, confirmando la “flexibilización” que se produjo durante la gestión de García Sayán en Justicia. Esa norma fue irregular porque modificaba la condena más allá de la atribución presidencial de otorgar el perdón: “Fue una norma discriminatoria. Solo beneficiaba a presos por terrorismo y traición a la patria. Se excedieron completamente, y creo que la ley aún está vigente. Habría que revisar el tema”, señaló Ibazeta. Posteriormente el gobierno de Toledo se encargó de anular diversos procesos a terroristas ya condenados e iniciarles nuevos procesos con condenas más “beneficiosas”.

Si bien esta importante captura dio inicio al proceso de pacificación en el país, debilitando fuertemente a SL, debemos mencionar que este grupo terrorista lamentablemente no fue del todo derrotado. Algunos remanentes se reorganizaron e instalaron en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, más conocido como VRAEM. En alianza con el narcotráfico, continúan hoy realizando acciones terroristas pese a que algunos de sus líderes ya han sido capturados o muertos. Adicionalmente, el Movadef, brazo legal de SL, está hoy en actividad, por lo que el gobierno debe estar en permanente alerta con este grupo y, de otro lado, terminar de eliminar a SL, pues no podemos vivir los peruanos permanentemente con SL en el VRAEM ni repetir lo vivido en los 80s y 90s. Finalmente, mediante Ley 30555 publicada recientemente, se ha declarado “Héroes de la Democracia” a los 82 agentes del GEIN que participaron en la “Operación Victoria”. Vayan mis felicitaciones a cada uno de los miembros de este heroico grupo de inteligencia por la importante labor efectuada. El Perú entero se los agradece con el alma y con el corazón.

El fin de la Segunda Guerra Mundial De EL COMERCIO

fin de la II guerra mundialSe cumplen 70 años desde que llegó a su fin la Segunda Guerra Mundial, uno de los enfrentamientos bélicos más destructivos de la historia de la humanidad. Exactamente, el 2 de setiembre de 1945, con la rendición oficial de Japón ante los Estados Unidos, cesó la devastación de ciudades enteras y el aniquilamiento de millones de inocentes. Como evidencia, solo quedaban paisajes desoladores.

Transcurridos casi 6 años del inicio de una guerra que llegó a involucrar a 56 países, el frente de los aliados (liderado por Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Soviética) había logrado disminuir militarmente a las potencias del Eje. Con la muerte del primer ministro italiano, Benito Mussolini, y el suicidio del líder nazi, Adolfo Hitler, el objetivo de las fuerzas aliadas se concentró en derrotar a Japón hasta lograr su rendición. No obstante, los japoneses se negaron a capitular aún a costa del sacrificio de miles de sus habitantes.

Los ataques definitivos llegaron mediante el uso de las bombas atómicas, recurso al que los aliados acordaron apelar en la conferencia de Potsdam, en Alemania, celebrada entre el 17 de julio y el 2 de agosto. Durante la reunión, los estadounidenses comunicaron que la ofensiva con la nueva arma era inminente, ya que las pruebas realizadas en el desierto de Nuevo México habían resultado satisfactorias.

Ataque a Hiroshima

Con la decisión tomada, el bombardero B-29 Enola Gay, pilotado por el coronel Paul Tibbets, arrojó la bomba “Little Boy” sobre Hiroshima la mañana del 6 de agosto de 1945. La detonación alcanzó una potencia de unos 15 kilotones, equivalente a 15 mil toneladas de TNT, lo que provocó la desaparición del 60% de la superficie de la ciudad y pulverizó al instante a miles de inocentes.

Aproximadamente 80 mil personas fallecieron, y un número similar resultó con heridas de gravedad. Muchos de los afectados por la radiación fallecieron meses o años después a causa de leucemia, cáncer de tiroides, cáncer de pulmón, etc.

la bomba atómicaLa finalidad del ataque era demostrar al gobierno japonés que toda resistencia era inútil, y que solo acabaría con su país devastado. Asimismo, el presidente estadounidense Harry Truman buscaba, más allá de vengar el atentado de Pearl Harbor, demostrar una supremacía bélica frente a la Unión Soviética (URSS), por entonces su aliado y pronto rival durante la Guerra Fría.

Ataque a Nagasaki

Al encontrar resistencia por parte del gobierno japonés, el presidente Truman autorizó el uso de la segunda bomba atómica. Esta tuvo como objetivo inicial la ciudad de Kokura; sin embargo, por complicaciones climatológicas, se decidió optar por la segunda alternativa: la ciudad de Nagasaki.

El ataque sucedió tres días después de la tragedia de Hiroshima, cuando el golpe psicológico estaba muy fresco en el pueblo nipón. El comandante Charles Sweeney, quien pilotó el B-29 Bockscar, se encargó de lanzar la bomba “Fat Man” sobre una ciudad en la que en ese momento todo se desarrollaba con tranquilidad: los niños estaban en plena clase en las escuelas, las mujeres cumplían con sus quehaceres cotidianos en sus casas y la mayoría de hombres trabajaba en las fábricas.

La detonación de la bomba de plutonio causó la muerte de unas 39 mil personas, mientras que los heridos bordeaban los 25 mil. La orografía de Nagasaki había contribuido a que el número de víctimas fuese menor al de Hiroshima. No obstante, el 68% de las instalaciones industriales de la ciudad fue arrasado.

“La segunda bomba atómica lanzada contra el Japón ha borrado del mapa, literalmente, a Nagasaki”, tituló El Comercio la mañana del día siguiente. En la misma edición, el Diario informaba que Japón había amenazado con usar un arma similar a la bomba atómica contra las fuerzas armadas de los Estados Unidos. La amenaza nunca se cumplió.

La rendición

Los japoneses, al temer el lanzamiento de una tercera bomba atómica, aceptaron la derrota. A través de intermediarios suecos y suizos, el gobierno hizo llegar a los aliados el mensaje de que aceptarían la rendición con la única condición de mantener al emperador Hirohito a la cabeza del país.

Con el apoyo del primer ministro británico Attlee, y en contra de la Unión Soviética y China, que querían eliminar el sistema imperial japonés, el presidente Truman aceptó la condición planteada por Japón. El 14 de agosto, Hiroito grabó un mensaje para la nación en el que anunció el fin de la guerra y pedía obediencia al pueblo japonés. Al día siguiente se retransmitió a todo el país.

Finalmente, el 2 de setiembre de 1945, a bordo del acorazado USS Missouri, el general japonés Yoshihiro Umuza firmó la rendición oficial del Japón con lo que acababa la guerra en el Pacífico. La Segunda Guerra Mundial había culminado.

acta de capitulación

(Julio Guerra)
Fotos: Archivo El Comercio/Agencias