Imágenes del recuerdo

Antigua Plaza Arenales hoy CarriónEscena diaria del campo ferial que aglutinaba a comerciantes de todos los géneros. Se han adueñado de la plaza que en aquel momento se llamaba Arenales. Nótese en la parte central el busto donado por la república argentina en homenaje al egregio soldado que nos dio la libertad. El alcalde don Carlos Rodrigo Minaya, la bautizó así. Para ello tuvo que realizar las gestiones pertinentes ante la embajada correspondiente. Estuvieron presentes distinguidos visitantes el día de su estreno

Inicialmente, este fue un terreno ocupado por  recuas de mulas y otras acémilas de transporte que tenían inundada el área. Fue don Benjamín Aragón –subprefecto de la provincia- que con energía y decisión lo dejó expedito apelando a la mano de obra de los trasnochadores, borrachos, buscapleitos y buenos para nada que, cumpliendo un “trabajo cívico”, la acicalaron convenientemente. En ese entonces llegó a denominarse “Plaza Aragón”. Más tarde –como hemos visto- fue Plaza Arenales. Para entonces funcionaba exitosamente el “Restaurante El Viajero” que más tarde se amplió a hotel. También se puede ver la zapatería “Bata” que llenó toda una época en nuestra ciudad. Enfrente el pequeño kiosko de periódicos del desaparecido Víctor Hugo Ramos. Más tarde la plaza cambió de nombre. Actualmente es la que ostenta el monumento a nuestro inolvidable Daniel Alcides Carrión.

Plaza Daniel Alcides Carrión

 

Recuerdo de don Gerardo Patiño López

Oratorio Central-Cementerio Cerro de Pasco

En la fotografía que exhibimos, podemos ver el oratorio central de nuestro cementerio general construido por gestión de don Gerardo Patiño López, allá en el lejano año de 1938. Esta ermita pequeña e íntima presidida por la imagen de la dulce y bella Santa Rosa, es el lugar donde se da el último rezo al que parte para nunca más volver. Su ámbito alcanza apenas para ubicar el féretro al centro y, en derredor, a los inconsolables dolientes. A su puerta, con los semblantes mustios y arropados de riguroso luto, familiares y amigos rodean el ataúd para las últimas placas fotográficas. Esta acogedora capillita está ubicada en la parte central del camposanto. Por aquellos años, don Gerardo hizo traer unos tiernos quinuales y los plantó a la entrada del cementerio. Desde aquellos años, llegado el véspero helado y marcando la hora de retiro de los últimos dolientes, una parvada de tiernos pajarillos entonan sus dulces aleluyas canoras en homenaje a quien amó a su pueblo como pocos lo han hecho.

LA CÉNTRICA CALLE DOS DE MAYO

Calle 2 de MayoEsta es una de las céntricas calles de la ciudad minera en la que se ve, con dos puertas a la calle, en primer plano de la izquierda, la casa de empeños de don Orestes Concatto Tranquillini, luego el negocio de Camilo Meza. Continúa el gran comercio de la Cooperativa Nº 42 en cuyos pisos superiores funcionaban las oficinas administrativas y, en la parte baja, la tienda con los productos que expendía a sus socios y compradores en general. Tuvo una destacada actividad comercial bajo la administración general del señor Collazos. Continúa con la tienda de don Alessio Sibille, destacado comerciante italiano y, entre otros negocios, el amplio portalón del Club de la Unión, más allá la Tiendas Singer y otros negocios.

Respecto del Club de la Unión, informamos que al ver que la vida social había decaído desde la partida de los europeos, deciden fundar un club que aglutinara a hombres y mujeres notables. Con este fin, el 10 de agosto de 1910, fundan el Club de la Unión del Cerro de Pasco con su primera Junta Directiva siguiente. Presidente, José Maximiliano Parra del Riego,Vicepresidente, Oscar Blondet; Secretarios, Avertino Ochoa y Vicente Cortés; Tesorero, Guillermo Cox; Bibliotecario, Luis F. Díaz; Vocales, Coronel Alfredo Palacios, Pedro Caballero y Lira, Eulogio Fernandini, Hernán Noriega, Juan de Dios Blondet, Vicente Ruiz y Carlos Languasco.

Al cumplirse el primer aniversario de su fundación, organiza una suntuosa fiesta en la que se  inaugura el piano obsequiado por don Eulogio Fernandini. Al año siguiente se gesta la candidatura del patricio Guillermo Billinghurst a la Primera Magistratura de la Nación quien, al ganar los comicios, lleva como su Primer Ministro y Presidente del Consejo de Ministros al ilustre socio de esta institución, doctor Elías Malpartida Franco. El más grande político que ha tenido Pasco. Esta es una de las épocas más brillantes alcanzadas por el Club. Finalmente, al celebrarse sus “Bodas de Diamante”, la compañía norteamericana Cerro de Pasco Copper Corporation, a cambio de la destrucción de su local inicial, le hizo entrega del nuevo local en San Juan Pampa. Es necesario mencionar que en vista de que ninguno de los socios fundadores queda vivo, este local debe pasar a la administración de la Beneficencia Pública del Cerro de Pasco como debe haber ocurrido con los locales del los desaparecidos clubes “Sport Unión Railway”, “Centro Tarmeño Social y Deportivo”, “Club Juventud Apolo”, “Club Juventud Esperanza”, “Club Obreros Billinghurst”, “Club Alfonso Ugarte”, y otros que han quedado en uso de sus administradores o arrendatarios. La Beneficencia que atiende a los niños huérfanos y al cementerio general necesita de fondos, por eso y porque la ley lo manda, debe pasar a su administración. Que la Defensoría del Pueblo, de oficio, contemple la situación de estas instituciones.

Volviendo a la fotografía, en el costado derecho vemos en primer plano, las oficinas de la Compañía Nacional de Teléfonos con sus cabinas personales para llamadas a larga distancia. Esta calle ha sido tragada por el  “Tajo Abierto”

EFEMÉRIDES DE ENERO

Queridos amigos:

Después de un breve descanso por las fiestas navideñas, vuelvo a nuestro blog para seguir exponiendo temas que permitan conocer a nuestro pueblo. Esperando vuestra amable comprensión les hago llegar mi gratitud y afecto a quienes nos acompañan. Un abrazo fraternal a todos ustedes –en el Perú y el extranjero- en la persona de mi hermano Nicéforo Dávila Ramos.

El primer mes del año tiene una serie de celebraciones que, al detalle hemos hecho conocer en su oportunidad. A partir de esta fecha habremos de trabajar sobre otros temas que tienen gran importancia para el conocimiento de nuestra historia.

Los temas tratados son:

1º.- Serenata para recibir el año

1º.- El telégrafo

1º.- Los negritos de Vicco

.- En enero de 1571 se implanta el sistema de “amalgamación por circos” para el tratamiento de la plata en el Cerro de Pasco. Este procedimiento inventado en México por los mineros Corso de Leca, Corrosegar y Barba, se instauró en nuestra localidad y permitió el avance prodigioso de la minería.

.- En 6 de enero de 1610 se desató una tormenta de nieve de once días seguidos que  estuvo a punto de sepultar totalmente a la naciente ciudad minera. El pueblo no tuvo qué comer; se alimentó de sus animales y maca almacenada. Gracias al celo del franciscano  Fray Buenaventura de Salinas y Córdova pudieron soportar el fenómeno. En muestra de gratitud construyeron las iglesias de Santa Rosa y Virgen del Rosario de Yanacancha, con sus correspondientes cementerios.

.- En enero de 1620, se establecen la CAJAS REALES DE PASCO, organismo encargado de acopiar fondos para la corona española. Estuvo integrada por tres oficiales: Contador, Tesorero y factor. Poco después se suman las que funcionaban en Jauja. Hay que estudiar sus informes para poder deducir las enormes cantidades que el Cerro de Pasco aportó a la corona española por sobre otros centros mineros como Potosí y Guanajuato. Las Cajas  Reales de Pasco funcionaron eficientemente hasta 1820 en que se jura la independencia del Cerro de Pasco.

.- El sanguinario Carratalá, dueño del Cerro de Pasco, asesina a doña María Valdizán, preclara luchadora por la libertad y quema sus propiedades después de adueñarse de todo lo que encuentra. Las mujeres cerreñas le dan sepultura. Mientras los realistas destruyen totalmente las maquinarias de desagüe de las minas.

1º.- Recepción del siglo.- Anuncio de la llegada de los norteamericanos

2 de enero de 1853 se crea el distrito de Huariaca bajo el gobierno de Ramón Castilla

2 de enero de 1914 se funda el TEAM CERRO

6 de enero de 1905.- Tres siglos después del primer temporal se repite otra tormenta de nieve que felizmente no llegó a extremos del ocurrido en 1610.

7 de enero.- Asesinato de Miguel Bravo Quispe

15 de enero de 1880.- En la Batalla de Miraflores mueren los integrantes de la segunda Columna Pasco –ancianos y niños- que habían viajado a impedir el ingreso de los chilenos en Lima.

15 de enero de 1931.-Después de ochenta años de haber desempeñado la función de capital del Departamento de Junín con altura y sacrificio, por incalificable y torpe determinación del tirano Luis Miguel Sánchez Cerro, la capital del departamento es trasladado a Huancayo mediante el Decreto Ley Nº 7001 de 15 de enero de 1931.

18 de enero.- Se recuerda la fundación de Lima en 1535. Aquella vez tres fueron los emisarios de Pizarro: Ruiz Díaz, Juan Tello y Alonso Martín de Benito. Expertos en fundación de ciudades  Tras seis días de cabalgar en la búsqueda del lugar, “El valle tenía mucho agua y leña, tierras para sementeras y puerto para trepar naves y que era el mejor asiento de toda la tierra.”

Francisco Pizarro funda la ciudad de Lima en la margen derecha del río Rímac, cumplinedo las condiciones estratégicas y geográficas que se exigían por parte de los castellanos dentro del valle. El señorío del Cacique Tailichusco, era ubérrimo, de frutas y de poblanos tranquilos, de buen clima y bosques. También de redes y caminos. Y sobre todo, cerca y lejos del mar, en casos de ataques por él. Llamada La Ciudad de los Reyes y también, la tres veces coronada Lima, su nombre fue en honor de los reyes magos.

18 de enero de 1914. Se inaugura el Kiosko Escardó

22 de enero de 1908.- Los expulsados de Chile

23 de enero 1896- Se funda EL MINERO

25 DE ENERO DE 1948 – Asonada en Jumasha.

27 de enero de 1885.- En julio de 1884, la “Compañía del Ferrocarril de la Oroya al Cerro de Pasco, transfiere sus derechos a Miguel Grace el mismo que obtuvo del gobierno de Miguel Iglesias una renovación del contrato firmado el 27 de enero de 1885.

Enero del año de 1884, el cónsul de Estados Unidos en el Callao H. M. Brent dirige sendas cartas a los capitalistas de su país a fin de que inviertan en las minas del Cerro de Pasco. Muchos se aprestan a estudiar las posibilidades existentes. Debido a la publicidad desplegada, llegan los ingenieros norteamericanos Hodges y E.E. Olcott que, por cuenta del sindicato Mac Kay, realizan sondajes diamantinos en varios lugares de la ciudad y localizan extraordinarios yacimientos de cobre de alta calidad. Comenzaba el año de 1877. A comienzos del año 1900, la producción de cobre  de alta calidad en el Cerro de Pasco es notable.  Se exportan doce mil toneladas en barras y 5,200, en matas.

In Memoriam

Anatolio SantiagoCon Profundo pesar acabamos de enterarnos que el 10 de diciembre pasado, ha dejado de existir el doctor Anatolio Santiago Fretell, prestigioso cirujano dentista que, en sus años juveniles, ejerció el cargo de inspector de educación en nuestro querido Colegio Nacional Daniel Alcides Carrión. Quienes tuvimos la suerte de conocerlo en aquellos pasajes de su vida lo  recordamos con gran afecto. En estos dramáticos momentos, con especial respeto y cariño, hacemos llegar nuestras condolencias a sus familiares por tan irreparable pérdida.

En la fotografía que publicamos está el primer equipo disciplinario del plantel. Anatolio Santiago Fretell, nuestro recordado “Pallaco”, inspector;  José Santos Ayzanoa (Regente), Pablo Cornelio, inspector y Moisés Velazco, Inspector. Los cuatro grandes amigos ya nos dejaron. Emprendieron el viaje sin regreso pero en el corazón de los carrioninos siempre estarán presentes.

LA NAVIDAD EN EL CERRO DE PASCO

Plaza Chaupimarca con nieve
La histórica ciudad minera, toda de blanco, acurrucada de frío para recibir la Navidad de pasados años. Entera. Invicta. Todavía no habían abierto la monstruosa tumba del “Tajo Abierto”. Pasados los años, la recordamos así, íntegra y hermosa, evocando nuestros años infantiles. Rememorando aquellos tiempos saludamos a todos nuestros amigos del Perú y el extranjero que nos acompañan en nuestra página evocativa. Un abrazo especial para el doctor Efraín Herrera León, gran amigo y figura notable de nuestra tierra del que fue su Alcalde en muchas oportunidades. Deseamos para todos nuestros amigos mucha felicidad en Navidad y prosperidad en los años por venir. ¡Salud!

Ha llegado la Noche Buena a la ciudad minera. Desde las primeras horas del día un surtidor de nieve ha cubierto de albura a la ciudad, como si el tiempo no quisiera excluirse del festejo. Con el transcurso de las horas, techos, antepechos de ventanas, alféizares, dinteles y montantes de puertas y  balaustres de balcones han ido blanqueándose. Los bordes de las ventanas cubiertos de nieve dejan tan sólo una abertura para tamizar la luz. Ante estas nieves copiosas, los viejos mineros estaban de plácemes. Derretidos los copos, bajarían en arrebatadas riadas convergiendo en los Ingenios –molienda de metales- dejando la amalgama de plata y mercurio en el fondo de los pozos después de haber arrastrado todo el barro que los cubrían.

 

Las calles cerreñas están vestidas de fiesta. Ríos de gente abrigada provista de gruesos zapatones ellos y botas hasta la pantorrilla, ellas, circulan apresuradas para converger en el centro. Van caminando sobre la nieve que cruje con un sonido especial que transcurrido el tiempo rememoramos con nostalgia. La subida de la Calle del Marqués fulgura con extrañas  luminosidades. Dos o tres faroles de artesanía asiática colgados a cada puerta le dan un encanto especial a esta vieja y linajuda calle cerreña. Aquí están aposentados chinos y japoneses que aún sin ser su fiesta, colaboran para que la nuestra -conmemoración de la cristiandad- sea más hermosa.

Los negocios de españoles, austriacos, croatas, italianos, franceses, ingleses, polacos -extranjeros residentes en la ciudad- están repletos de gente ávida de comprar lo necesario para celebrar el acontecimiento. Las principales bodegas de los españoles Vicente Vegas, Francisco “Paco” Gallo, Antonio Ruiz; de los italianos Vincenzo Amoretti, Alessio Sibille, Jacopo Cortelezzi, Orestes Concatto y Pietro Beloglio; de los franceses Leopoldo Martin, Francois Poncignon, Emile Sansarricq; de los ingleses Brown, Woolcoot, Wilson, Taylor; de los austriacos Nicolás Lale, Frano Raicovich  y Juan Kukurelo; de los catalanes Antonio Xammar, Lucas Moreti, y Hermanos Martorell; de los croatas Jorge Klococh, Nicol Vlásica, Franko Soko y decenas de extranjeros más.

Los campamentos mineros de Ayapoto, San Andrés, Noruega, Cureña,  Railway, Yanacancha y La Esperanza -radiantes de luminosidad- resplandecen alegres con los destellos de la nieve. Frente al campamento de la Esperanza, domicilio de don Delfín Castillo y doña Felicia Taylor, han erigido un nacimiento extraordinario; como ellos, todas las familias cerreñas han armado los suyos.

Misterio de JesúsHoy día todos recuerdan que: “Faltaban pocos días para la navidad del año 1223 cuando San Francisco de Asís regresaba de una peregrinación, agradecido por todo lo que había visto y oído y más convencido que nunca de hacer algo que rompiera el lujo y boato existentes en esa época en la iglesia, concibió una representación del nacimiento del Mesías, acorde con la vida y enseñanza de Jesús y solicitó permiso al Papa Honorio III, protector de las órdenes mendicantes, para celebrar aquella navidad de un modo especial, con un  Belén al aire libre. El permiso le fue concedido y la víspera del 25 de diciembre, una de las grutas de la aldea montañosa de Greccio, en Italia, se iluminó con las velas y antorchas de los campesinos que fueron a presenciar el acontecimiento. La historia señala que San Francisco dijo el sermón y leyó el Evangelio de la Misa de Gallo desde una especie de púlpito. A partir de entonces, en todo el mundo católico se levantan los nacimientos en conmemoración de la santa Epifanía”.  Fueron en consecuencia, los miembros de la seráfica orden franciscana los que lo echaron a rodar la costumbre por el mundo cristiano. Al Perú llegó traído por los colonizadores con el nombre de Nacimiento o Belén. A nuestra ciudad arribó con los primeros mineros españoles.

El hogar de los yanquis no está exento de celebrar la Noche Buena. En lugar preferente de su sala han colocado un hermoso pino con guirnaldas brillantes, bombillos de luz eléctrica, listones, bolas luminosas, caramelos y sorpresas; debajo, en lustrosos envoltorios, los regalos familiares.

Ahora recordamos que delante de los resplandecidos escaparates, especialmente en la Mercantil de la “Compañía”, rostros asombrados de inquietos ojos infantiles contemplan juguetes de ensueño. Carros de último modelo, exactas réplica de las marcas que vende “Gallo Hermanos”; muñecas de biscuit de rostros delicados y pelucas endrinas o rubias; juegos completos de té; fantásticas casas de muñecas; trenes eléctricos que atraviesan túneles y puentes con estridentes silbidos y controles a desnivel; soldados de plomo defendiendo de indios que atacan un fuerte del Far West; equipos completos de pieles rojas de plumajes colorinescos, armas y tiendas de cuero; disfraces de “Llanero Solitario” y Toro, del ” Zorro” y el “Último mohicano”; pelotas de cuero y bates de béisbol; pistolas de cachas de nácar y cartucheras de cuero; espadas, corazas y dagas. Toda una gigantesca variedad de juguetes que con sólo mirarlos nos hacían soñar.

El nacimiento navideño brilla como la gloria. A los “chiuches” se nos pela los ojos de asombro al mirarlo. ¡Qué hermoso está el Retablo!. Sobre una arquería de quishuares de redondeadas hojas verdes y filo blanco han amarrado molles y retamas y chiracas y eucaliptos, cuyos cálidos aromas trascienden la estancia fiestera. Alternadamente, en cortados envases de lata, las semillas de trigo y cebada que se han sembrado y ahora forman atractivos haces verdes. Las rocas de cavernas trabajadas con papeles de cemento y pintadas simulando vetas impregnadas de piritas y cascajos y rosicler y pavonadas y deslumbrantes filones de sílice, ámbar, burcita, feldespato y obsidiana. El “Capillero” ha tenido el acierto de contratar al electricista Cristóbal que con extraordinaria habilidad ha colocado focos blancos y pintados en los más intrincados rincones de la caverna en el que se erige el pesebre.

Al centro del portal, sobre una rústica cama de madera cubierta de pajas, el Niño, hermoso y sonriente como un sol, abrigado con finos ropones de lana, tejidos por laboriosas manos cerreñas. ¡Debe estar abrigado! Flanqueado por el barbado José, el carpintero, su padre y María, cardadora de lana, su madre, un trío tradicional: la mula, el borriquito y el buey. Frente a Él, de rodillas, tres reyes de regias vestiduras, uno blanco y cano; otro rubio y joven; el tercero moreno tirando a negro; Melchor, Gaspar y Baltazar portando cada uno cofres conteniendo sus más preciados regalos. “Gaspar ofreciendo el oro, vestido con su túnica color  jacinto, simbolizando el matrimonio; Melchor entregando la mirra, llevando ropaje de distintos colores, en señal de penitencia; y Baltazar, el incienso, con un atuendo de color azafranado, que representa la virginidad”.

 Pastorsita 1Han llegado de tan lejos siguiendo la estrella luminosa y, no obstante el cansancio que los agobia, sus ojos relampaguean de dicha y sus rostros trasuntan la felicidad de estar ante el Hijo de Dios. Por lo demás, entre sinfonía de relinchos y mugidos, grupos de jóvenes pastores con sus tiernos “shutis” al hombro y su séquito de ovejas y carneros de retorcidas astas, rinden su homenaje al Niño. Se ven también  vacas y pollinos y potros y cabras y llamas y vicuñas y alpacas, menos el chancho; la leyenda cuenta que cuando de plácemes todos los animales se aprestaban a concurrir a la adoración, él, ocioso, cochino y rezongón, se negó a asistir; desde entonces jamás pudo levantar la cabeza y nunca mirará al cielo. ¡Dios no lo quiere!.

Del arca maravillosa donde se guardan los juguetes del niño, el “Capillero” –mago de creación e inventiva- ha sacado aves de variadas plumaje que en grupos compactos se desplazan mayestáticos sobre un espejo que simula un transparente lago encantado: patos reales, cisnes majestuosos, robustos gansos, diminutos patillos detrás de mamá pata, flamencos de largas piernas, alcatraces, gaviota y lebreles y guacamayas y pingüinos y piwis. Aves de agua dulce y mar. ¿Por qué no?  ¿No es la noche de los milagros?

Rodeando el lago también una variopinta mudanza de pájaros de formas, tamaños y colores diferentes, envueltos en la magia de paz que reina en el Nacimiento; águilas, halcones, lechuzas, quetzales, papagayos, pitos, gacharrancas, gavilanes, cornejas, palomas, codornices, lechuzas, frailiscos. En una esquina, prodigio de inventiva, una mina con sus coches de transporte mineral y sus mineros. ¿Cómo podían estar ausentes estos prodigiosos buscadores de riquezas? ¡Qué hermoso está todo! Imbuidos de fe, los niños hemos dejado al lado de la cama nuestros mellados zapatitos vacíos de amor y esperanza. Siempre estuvieron vacíos.

Cercana la medianoche, una parvada de tiernos niños ataviados de pastorcillos, recorren pletóricos de entusiasmo las ateridas calles en una conmovedora rondalla bulliciosa.

Venid, pastores, venid,

venid a adorar,

al Rey de los Cielos

que ha nacido ya…!

pastorsito 2Ellos entonan alegres villancicos, tiernas y dulces tonadas cuya música retozona y letras ingenuas fueron inventadas por las sencillas gentes del pueblo, por los poetas de la villa; de allí su nombre: villancico. Nacido en pleno siglo XV, se constituyó en alijo de los conquistadores y trepó las aventureras carabelas que recalaron en nuestras costas. A su llegada tomó carta de ciudadanía en nuestro pueblo y se hizo cerreño. Tenía que ser así, porque labrado en el dulce idioma castellano, junto con los romances, las adivinanzas, las coplas y los cantares, pasó a pertenecer al pueblo minero también.

Corramos, corramos,

volemos allá;

que Dios niño y pobre,

nos acogerá.

De camino a la vieja iglesia de Chaupimarca donde alegrarán la Misa de Gallo, recalarán en los nacimientos familiares que hay en el trayecto. Ellos con sus multicolores birretes de lana, camisetas y chalecos y pantalones de bayeta y “shucuyes” pastores, cargan sobre sus tiernos pechos sus hondas iridiscentes, en tanto una de sus manos acompaña la danza con el acompasado sonido de una sonajas de chapas; uno de ellos –el mayorcito- conduce al grupo con un sonoro triángulo metálico.

Arre,  borriquito,

vamos a Belén,

que mañana es fiesta,

pasado también.

Ellas, caritas encendidas de arrebol y de felicidad, con sus faldellines de colores, polkitas iluminadas de abalorios y la cata de castilla bordada sobre las espaldas, transportando un “quipecito” de paja para abrigar al niño. Llegados al nacimiento, las parejitas bailan de dos en dos, acercándose al niño y, sin perder el compás, se prosternan ante el Él.

En lecho de paja

desnudito está,

viendo a las estrellas,

a sus pies brillar.

NiñosLos pastorcillos son niños del pueblo, hijos de perforistas, carrilanos, enmaderadores, troleros, tareadores, perforistas, etc. Para la oportunidad han estado ensayando en una o varias casas de fieles celebrantes. Después de haber bailado cinco o seis rondas, rodeados de los circunstantes, beben calientes tazas de chocolate para seguir su peregrinaje a otro nacimiento.

Cercana la medianoche habrá un silencio expectante que sólo será roto –doce en punto- por el agudo silbido de los “pitos” de las minas, el ulular de la sirena de la Compañía de Bomberos, el bullicioso rebato de las campanas de iglesias y capillas; las bombardas y los cohetes sonoros. ¡Feliz Navidad! y los abrazos de amor y buena voluntad unirá a familiares y amigos.

Tras haber bebido el chocolate con bizcochos, pan de maíz y bizcochuelos, en una rondalla de felicidad, todos sin excepción, chicos y grandes, formarán parejas para adorar al Niño. Así, con la alegre música continua, una tras otra, las parejas llegan ante el Salvador del Mundo y dejan sobre un platillo su óbolo navideño. Nadie se libra. Cuando todos han adorado, la música lugareña pletórica y alegre, animará el baile de los circunstantes que amanecerán llenos de alegría.

Pasados los años, lejanos en el tiempo y el espacio, evocamos con emoción muy grande aquellos instantes que todavía guardamos emocionados en un recodo del corazón. ¡Felicidades, hermanos! Desde este rincón de mi blog, agradeciéndoles por sus visitas y palabras cariñosas, les digo de todo corazón: ¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo! Que Dios los bendiga.

 

CINCUENTA Y DOS AÑOS DE LA GLORIOSA MARCHA DE SACRIFICIO (1963 – 2015)

Antes de pergeñar esta breve nota, permítanme hacer llegar un saludo muy especial a un valioso amigo que a lo largo de aquella hazaña estuvo respaldándonos incansablemente: el doctor Efraín  Herrera León que, en estos momentos tiene quebrantada su salud. Le hago llegar mi más afectuoso saludo fraternal. ¡Fuerza Efraín, todos estamos contigo rogando a Dios por tu pronto restablecimiento!

marcha de sacrificio - 52 añosAquella brumosa madrugada del 23 de diciembre de 1963, este pequeño grupo de estudiantes partió hacia Lima para exigir una Universidad autónoma para nuestra tierra y, tras caminar siete días con sus noches, arribamos a la capital y reclamamos a viva voz el derecho que nos asistía. El Gobierno nos escuchó y ahora tenemos al servicio de nuestra juventud la institución por la que luchamos, la UNIVERSIDAD NACIONAL DANIEL ALCIDES CARRION (UNDAC).

Ya quedamos muy pocos de aquel grupo, por eso al cumplir los cincuenta años nos  reunimos en el Congreso de la República para rememorar el triunfo de aquella cruzada. Recordamos con gratitud a los que estuvieron con nosotros: obreros, campesinos, organizaciones comunales y pueblo en general. Aquel día reafirmamos nuestra gratitud a los hombres y mujeres que estuvieron con nosotros.

En esta importante fecha coyuntural hacemos llegar nuestro saludo a las autoridades elegidas democráticamente y están al frente de los destinos de nuestra Alma Mater. Al doctor Felipe Yali Rupay (Rector), doctor, Alfredo Palacios Castro, (Vicerrector Académico), doctor, Rommel López Alvarado (Vicerrector de Investigación) y a todos los flamantes miembros directivos de nuestra institución.

Formulamos nuestros más fervientes votos esperando que, conscientes de la responsabilidad histórica que han asumido. Eleven la calidad académica y humana de nuestra Casa de Estudios. Hay tanto por hacer en nuestros claustros. Un abrazo también a los alumnos de todas las facultades porque estén a tono con su responsabilidad histórica.

Homenaje marcha de sacrificio UNDAC
En la fotografía estamos los pocos que quedamos conjuntamente con nuestro congresista Néstor Valqui Matos, el vicerrector administrativo y el doctor Alfredo Palacios Castro, organizador del encuentro.

David Lozano Escultor nacional

La Columna Pasco-esculturaEs el notable artista nacional que esculpió al soldado, el águila y los frisos laterales del monumento a la gloriosa Columna Pasco que fue inaugurado en 1929. En su homenaje  transcribimos las notas pertinentes a su biografía ya que, a través de los años, pervive con nosotros el fruto de su talento en uno de los más hermosos monumentos de la República y, creemos, el más hermoso del centro del Perú.

Nacido en Lima a medidos de 1870, se identifica como notable escultor nacional que se inició como dibujante en EL PERÚ ILUSTRADO en 1889; y tuvo a su cargo la colaboración gráfica en la “Galería de Retratos de los Gobernantes del Perú Independiente” (1821-1871) que editó José Antonio de Lavalle en 1839. A base de disciplina, y guiado sólo por su propia inquietud creadora, se dedicó luego a la escultura y muy pronto lo favoreció el reconocimiento general pues, gracias al dominio de los medios expresivos, cada una de sus obras denota prolija observación, así como sereno y noble realismo. Cabe destacar la construcción de los monumentos siguientes: del general Ramón Castilla en 1915, erigido en Lima con copias en el Callao, Huancavelica, Huancayo e Iquitos; del héroe Leoncio Prado en Huamachuco, en 1922 y cuya copia se levanta en la entrada del Colegio Militar que lleva su nombre; del Mariscal Antonio José de Sucre, en 1924, en Lima y Ayacucho; de Hipólito Unánue, en 1925, en la facultad de Medicina de San Fernando; de Manco Cápac en , en 1926, en la plaza del distrito limeño de La Victoria; del torero negro, Ángel Valdez, en 1927, en la Plaza de Acho; los bustos de Francisco Xavier de Luna Pizarro, José Antonio Miró Quesada y Juana Alarco de Dammert, en los edificios del Congreso y el Comercio, y en el parque Neptuno respectivamente. En 1929, erige el monumento a la Columna Pasco cuya historia es la siguiente.

El Cerro de Pasco,  ha conservado siempre, reverente, el recuerdo de la gesta inmortal de la Columna Pasco en la guerra de 1879. Por eso cuando el patriarca Gerardo Patiño López, desde las páginas de su diario El Minero lanzó la idea de perennizar en bronce y en granito el martirologio de la campaña, todos aplaudieron la iniciativa y colaboraron decididamente para hacerla realidad.

La campaña de El Minero alcanza un éxito extraordinario. El Presidente de la República, don Augusto Bernardino Leguía, se suma a la cruzada y nombra como su representante personal, al doctor Enrique Martinelli, Ministro de Fomento. Es decidido el apoyo de las autoridades locales de entonces, el prefecto Manuel Pablo Villanueva; el subprefecto, Manuel Ortega Leguía; el Presidente de la Corte Superior de Justicia, doctor David Izaguirre; El director de la Beneficencia Pública, señor Manuel Palacios Gálvez; y el Alcalde de la ciudad, don Edgardo Benjamín Madueño.

La búsqueda del lugar adecuado para la erección del monumento fue laErección de la Columna Pasco primera gestión que realizó el Comité. Después de barajar varias posibilidades, eligen la Plaza del Comercio y, el 12 de setiembre de 1925 le cambian el nombre por el de Plaza Centenario, en conmemoración al centésimo aniversario de la creación del Departamento de Junín, del que el Cerro de Pasco era entonces su capital.

Para estructurar los cimientos del monumento se traen gigantescas piedras de todos los rincones del departamento y luego de una selección especial, el arquitecto técnico, Don Florencio Casquero Castro, elige las piedras de la canteras de Raco y Quilcaymachay para levantar la sólida pilastra central. Terminada con éxito la construcción de la columna, el mecánico cerreño Oswaldo Rodríguez y sus hombres, con poleas, escaleras, palancas y andamios especiales, coloca en su lugar predeterminado, el soldado, el águila, el escudo, la placa recordatoria y las placas laterales conmemorativas.

El 28 de julio del año de 1929 -cuando se cumplían cincuenta años de la infausta Guerra con Chile-, en medio del regocijo general, se inaugura el monumento a la Columna Pasco.

La estatua del soldado cerreño es regalo personal del Presidente de la República don Augusto Bernardino Leguía. Éste como todos los demás símbolos, fueron esculpidos y fundidos en bronce por el artista nacional, David Lozano. El soldado de pronunciados rasgos aborígenes, viste el uniforme de nuestro ejército en aquella epopeya; mide 2:20 centímetros de estatura; Pesa 730 kilos y  lleva un fusil Rémington con bayoneta calada en actitud de lucha.

El águila majestuosa que con las alas desplegadas, llevando un ramo de olivo en el pico, corona la cúspide del monumento. Pesa 1100 kilos y es obsequio del minero cerreño, don Lizandro Proaño.

El escudo de la patria, estilizado y fundido en bronce, ubicado en la parte frontal y central de la pilastra, es también regalo personal del Presidente de la República.

En los flancos laterales de la columna central de la base, hay dos placas de bronce talladas en alto relieve por David Lozano. En una, se presenta la memorable partida de la Columna Pasco, aquella brumosa mañana  del 7 de mayo de 1879. En la otra, una épica escena de la batalla de Tarapacá, donde nuestra Columna Pasco, conformando parte fundamental de nuestro ejército, obtuvo una gloriosa victoria. Ambas placas fueron obsequio del minero don Eulogio Fernandini.

La placa conmemorativa de la base central de la pilastra, fue obsequiada por el representante parlamentario don Domingo Sotil. Lleva la siguiente inscripción: “Homenaje a la Columna Pasco que supo morir con gloria en defensa de la Patria -Cerro de Pasco_ 1929”.

El día de la inauguración, don Benjamín Malpartida Presidente del Comité Pro-construcción del monumento, hizo entrega del mismo a la ciudad y el Honorable Concejo Provincial de Pasco, por unanimidad de sus miembros y recogiendo el sentir ciudadano, otorga una hermosa medalla de oro a don Gerardo Patiño López, el hombre que lanzó la iniciativa y cuya plasmación en realidad se coronaba ese día,