Cómo el doctor Pinto defendió la creación del Departamento de Pasco (Segunda parte)

(EL MINERO, 28 de noviembre de 1944)

El Doctor PintoComo se ve, toda la relación que acabo de leer demuestra plenamente que la provincia de Pasco está ampliamente capacitada para asumir el rango de departamento y, además Sr. Presidente, yo debo manifestar a la Cámara que no es la primera vez que una de las provincias del Departamento de Junín trata de constituirse en departamento independiente. Ya en el año 1927 el propio pueblo de Huancayo, dándose cuenta de su pujanza y de su progreso proyectó la creación  del departamento del Mantaro; pero las circunstancias por las que atravesaba en esa época el país y el cambio de Gobierno y de régimen, fueron la causa de que este proyecto no prosperase. De lo contrario no estaríamos discutiendo ese punto porque ya Huancayo se habría anticipado a constituir el Departamento del Mantaro, con Huancayo como capital; cosa que seguramente no habría producido ninguna inquietud en el Cerro, que había permanecido tranquilo en el rango que entonces tenía de capital de Junín y que probablemente no lo habría perdido después.

Algo más. Cuando se gestaba la creación del departamento del Mantaro, los hijos de Cerro de Pasco, lejos de oponerse, ayudaron a Huancayo en sus deseos de adquirir jerarquía política, constituyéndose en una nueva y grande entidad geográfica, tal como lo desea hoy el Cerro para sí. En ningún momento se desconocieron los títulos de Huancayo para tener esa pretensión. Ambas provincias, el Cerro y Huancayo, se encuentran en los extremos del departamento de Junín; no existían entonces las facilidades de comunicación que hay ahora, con las carreteras que vinculan a esta provincia y a todas las del departamento; las comunicaciones eran tardías; mucho había que demorarse para ir del Cerro a Huancayo; y ésta era una de las razones que servían de fundamento al proyecto de creación del departamento del Mantaro.

Hoy no podía invocarse esa razón a favor de Cerro, pero existen todas las que constan en la relación que he leído y existiendo estas razones, ninguna provincia de Junín puede dejar de mirar con simpatía las aspiraciones del Cerro de Pasco. Hago hincapié en este punto, porque mi compañero el Sr. Aguirre Morales, en su disertación de ayer, decía que era conveniente despejar todo ambiente de antagonismo que podía crearse con la independencia de esta provincia de Junín, por quedar, así agregada de las demás que integran ese departamento. No señor Presidente. Ninguno de los pueblos del departamento de Junín, puede abrigar ese sentimiento; antes bien, colaboran a la formación del nuevo departamento del Cerro de Pasco; y no solamente colaboran los pueblos sino que aún sus representantes, en particular el de la provincia de Huancayo, señor Peñaloza, con la generosidad que le reconozco, en uno de los párrafos de su intervención. Al discutirse este asunto en la Cámara de Diputados decía lo siguiente: (Leyó)…

Todo esto, señor lo decía sin amargura, comprendiendo que se trataba de realizar un acto de justicia reparadora para ese noble pueblo del Cerro de Pasco. Y el otro Diputado, que representa también a Huancayo, se expresaba de esta manera: [Leyó]…

Como se ve Sr. Presidente, no hay resquemor, no hay nada que hiera los sentimientos patrióticos ni los intereses materiales del departamento de Junín. Eso lo desvirtúan, también, los cerreños que no pretenden que se les devuelva su capital, como lo hubieran podido demandar en otras oportunidades. Si hubiera resquemor dentro del Departamento de Junín, correspondiendo la misma generosidad a los representantes de Huancayo, trataría el Cerro de constituirse en departamento con sus propias fuerzas, con su propia sangre, con su propia vida, porque sus hijos son descendientes de los héroes que nos dieron la libertad, porque llevan la sangre viril y fuerte. Por eso reclamamos en estos momentos la constitución de un departamento nuevo, que va a ser un baluarte de bienestar y grandeza dentro del territorio nacional y dentro de los pueblos del centro de la República. Por eso, señor apoyo decididamente la constitución de este departamento; y me parece que es como si se tratara del hogar familiar en donde los hijos crecen, en donde los hijos adquieren la mayoría de edad, en donde, a pesar del dolor que se siente porque se van de ese hogar, se superan para sembrar nuevos cimientos, para florecer libremente; y este es el caso.

Benditos sean los pueblos que quieran ser independientes para constituirse fuertes y vigorosos como lo desea el pueblo de Cerro de Pasco; por eso felicito a los cerreños; felicito a todos los hijos del departamento de Junín que en estos momentos nada han hecho para que quiebren los vínculos espirituales de ese gran departamento; y espero, señor Presidente, que la Cámara sabrá interpretar el anhelo del Cerro de Pasco apoyando con su voto la creación de este nuevo departamento. (Aplausos en la barra).

EL SEÑOR PRESIDENTE.- Se hace presente que no están permitidas manifestaciones de ninguna clase. [Agita la campana].

EL SEÑOR PRESIDENTE.- Efectuada  la correspondiente votación, el proyecto ha sido aprobado por 26 votos a favor y 2 en contra.

FIN……

MI CANDIDATO

Paro departamental Pasco 1997

Hay una fecha que ha quedado como un hito extraordinario de valor y combate en el Cerro de Pasco. El Paro Departamental del 26 de noviembre de 1997. Ese el día el pueblo cerreño se puso en pie de lucha y bloqueó la carretera central en su tramo correspondiente; hizo mítines relámpagos en varios lugares para unificar a la gente y, finalmente, en forma masiva  llegó hasta las instalaciones de la compañía minera y la atacó con palos y piedras. Pedía que la compañía explotadora asumiera la responsabilidad de dialogar con la municipalidad para buscar solución a los álgidos problemas que agobiaban a nuestra ciudad

Eduardo CarhuaricraCansados de tanta “mecida” del gobierno y la actitud prepotente de CENTROMIN PERU la iniciativa había partido del Alcalde de la ciudad, economista Eduardo Carhuaricra Meza que de inmediato logró amplio consenso entre los miembros del Concejo Provincial de Pasco. Todos a una decidieron que este año no habría celebración  de ningún tipo por el aniversario del departamento; en su lugar, formularían una masiva protesta colectiva exigiendo solución a los viejos problemas que nos agobian. Era la manera más efectiva de conmemorar el aniversario.

De aquel acontecimiento extraordinario, quedan en la páginas de periódicos y revistas, comentario de lo acontecido. Nosotros hemos seleccionado la semblanza del acontecimiento.

César Córdova Sinche decía en las páginas de VISION PASQUEÑA: “Fue una manifestación innata contestataria y espontánea de un pueblo marginado, hacinado, tugurizado y cansado de tantos dolores y marginaciones históricas: Mañosa destrucción urbana, restricción y contaminación del agua, indecible desequilibrio ecológico, agravio presupuestal del gobierno, etc.

“Pasco -en su esencia vital del Cerro de Pasco- salió después de mucho tiempo a las calles, pero salió como un león herido, dispuesto a defender la vida con la vida misma, con las garras de su juventud, la experiencia de sus hombres y pas paciencia desgarrada de sus madres invencibles. Salió el pueblo bendito, el pueblo santo, el pueblo eterno. Salió Pasco ¡Carajo!

En esa masa marchante condimentada con más de siete mil, cerreños y cerreñistas, hubo buenas intenciones pero deficientes estrategias; hubo grandiosa voluntad pro inexperta conducción, hubo desbordes pero también equilibrio y serenidad….

Aprendamos ahora para ahora y para siempre que Pasco no es solamente mulizas ni carnaval, que Pasco no es simplemente un montículo de casitas mineras, ni una ciudad cuyo sendero es el infortunio. Pasco es mucho más. Es una voluntad para la vida y el progreso; es una congregación para el futuro y la esperanza del nuevo milenio a pesar de su transitoriedad y su aislamiento. Este 26 de noviembre de 1997 –fundamentalmente pudimos haber tomado por mucho más tiempo las instalaciones de CENTROMÍN PERÚ para que la burocracia de la empresa venga a esta latitud andina y atienda nuestros pedidos; pero faltó la ayuda y la identificación social de la indolente población de trabajadores mineros que la historia la juzgará por su apatía, sumisión y “amarillaje”. (Más tarde se supo que CENTROMIN había conminado a su gente “Si no trabajas y te unes al paro departamental, pierdes inevitablemente tus quinientos soles de bonificación especial”. Más pudo en ello lo económico que la gratitud a un pueblo que estaba en pie de lucha)

A pesar de que estuvimos solos nuestra lucha tuvo éxito y resonancia. ¿Dónde estaban los congresistas del PUM, de UPP, los del APRA?. Nadie, nadie, carajo. El pueblo solo unido y gravitante trazó su destino y su acción de lucha.

¿Y qué es lo que queda? Más jornadas de lucha, menos descanso, más unión  e identificación menos celos ni desconfianza entre nosotros. Todos tenemos la obligación de aportar y las autoridades comprometidas, la obligación de soportar y canalizar inteligente y pacientemente las propuestas de Pasco. ¡Unidos todo lo podemos, desunidos, nada somos!.

Dicen que este pueblo

no sabe luchar

Dicen que este pueblo

No sabe luchar.

Ya verás. chino de mierda

Lo que va a pasar

Ya verás chino de mierda

Lo que va a pasar.

 

Cómo el doctor Pinto defendió la creación del Departamento de Pasco (Primera parte)

EL MINERO, 28 de noviembre de 1944

SenadoHay acciones que muchas veces, por la sonoridad del triunfalismo, soslayamos ostensiblemente hasta sepultarlas en el silencio de la ingratitud; en nuestro pueblo hay numerosísimos casos. Una de ellos es el referido a la defensa que el doctor Raúl A. Pinto -entonces senador por Moquegua- realizó respecto a la creación de nuestro departamento de Pasco que, aunque parezca mentira, tenía como encarnizado opositor a Huancayo.

En la solemne sesión del 23 de Noviembre de 1944, expresó sus ideas que dio como resultado la aprobación del proyecto en sesión del día siguiente, con 26 votos a favor y 2 en contra. La ley la promulgó el Presidente de la República, doctor Manuel Prado, el 27 de noviembre de 1944, con el número de Ley Nº. 10030.

Las brillantes palabras del doctor Pinto, tomadas del Diario de los Debates de la Cámara de Senadores, son las siguientes:

EL SEÑOR PINTO.- Pido la palabra. Voy a comenzar mi intervención expresando mi admiración y aplauso, respeto y cariño, a los señores senadores por Junín, el Sr. Dr. Oswaldo Aguirre Morales y mi compañero el Sr. Piélago, a quienes me unen  vínculos amistosos y consideraciones de todo orden.

Intervengo también, Señor, porque como lo dije ayer, había tenido residencia en el Cerro de Pasco durante 6 años, ejerciendo la alta función de magistrado y presidente de la Corte de Junín; intervengo, señor, por un acto de lealtad, de afecto y simpatía al pueblo de Cerro de Pasco. Intervengo, señor, porque hay familia mía en el departamento de Junín, y porque creo, con el conocimiento que tengo de ese glorioso pedazo del Perú, me da autoridad para poder terciar en este debate, y apoyar, como lo voy a hacer, la creación del nuevo Departamento de Pasco, rogando a los señores Senadores quieran acompañarme en estas circunstancias, porque se trata de realizar un reto de justicia reparadora, se trata de endulzar, de compensar, podemos decir así, los sufrimientos que pasara ese pueblo cuando, en un momento dado, se le despojara de la capital que ostentara durante 80 años, con altivez, con gallardía y con honor.

Cerro de Pasco ostentó el título de capital durante 80 años, que pasó después, por un decreto del año 1931, a la ciudad de Huancayo, muy merecidamente, Sr. Presidente; porque Huancayo es otra de las nubes del Perú, en el centro de la República, que con la pujanza de sus hijos, con el brillo de sus altas virtudes, con su trabajo, está gozando de un halagüeño porvenir; de modo pues, Sr. Presidente  que cuando el Cerro de Pasco quiere constituirse en un departamento lo hace sin cercenar los derechos ni las expectativas del pueblo de Huancayo, hoy capital del Departamento de Junín. Debido a esta jerarquía, que ha alcanzado Huancayo en este momento, es seguramente la urbe  más importante en el centro del Perú.

El Cerro de Pasco se constituye o desea constituirse en departamento, dentro de su propio territorio, con su misma población, por el esfuerzo único de sus hijos, sin que se toque en lo menor el patrimonio moral, espiritual o material de otras provincias que forman el glorioso departamento de Junín, y por eso es que, seguramente, de las 5 provincias que forman ese departamento sólo se ha levantado en la Cámara de diputados la voz de sus dos Representantes, de sus dos dignos Representantes, que han tratado este punto con altura, sin ser acompañados por los 4 representantes de las otras 4 provincias que forman el departamento de Junín, que lo han apoyado. Y lo han apoyado señor Presidente, no porque sea un capricho de los cerreños al crear un departamento nuevo; lo han aprobado porque tiene base sólida e indestructible sobre la cual ha de levantarse ese departamento.

En el expediente que está en mesa se justifica lo que estoy aseverando. Allí tenemos el informe de la Prefectura de Junín, el de la Subprefectura del mismo departamento. Está el informe de la Municipalidad del Cerro de Pasco; está el informe de la Sociedad Geográfica de Lima; está un cuadro sobre la capacidad tributaria del Cerro de Pasco. De todos estos documentos aparece, Sr. Presidente, que el Cerro de Pasco, mejor dicho, la Provincia de Pasco, por si sola basta para constituir un departamento tan grande como el de Junín; igual a muchos otros departamentos de la República, como lo voy aprobar leyendo datos que están en este expediente, que no haré leer en su totalidad para no cansar a la Cámara.

Voy hacer un resumen de lo que en este expediente existe: Así tenemos que solamente la provincia de Cerro de Pasco en materia de obras públicas, [Sigue leyendo].

Trescientos mil soles en efectivo fueron la transacción que la Cerro de Pasco Copper Corporation hiciera a la Municipalidad del Cerro de Pasco.

Con todas estas obras públicas se ve claramente, que la provincia de Cerro de Pasco es digna para constituirse en un departamento y recuperar el rol que antes tenía en la jerarquía geográfica del país.

En material de vías de comunicación el nuevo departamento que va a creer se está influenciado por la carretera Lima- Oroya- Cerro de Pasco- Huánuco- Pucallpa. Por las carreteras de Huánuco… (Leyó).

Continúa……

Marín Castellanos, el torero señorito

Torero.JPGYo era muy niño cuando lo conocí. Él era el paladín de una pléyade de jóvenes torerillos que andaban afiebrados por cuanto ruedo hubiere en nuestra zona. Jorge Malpartida  “El Niño de la Arena” que llegó a torear novilladas en Acho, Lucho Ramírez “El Gallito”, Antonio  Arauco, Ricardo Acquarone, “Cabezón” Malpartida, Ceferino Dávila “Mister Babas”, Arturo Barrón y muchos otros. La fiebre del toreo era muy marcada en aquellos tiempos. Era lo que ahora es el fútbol. Todos esperaban triunfar en los ruedos del mundo. En mi barrio, don Enrique Rivera Wollcott –gran aficionado- nos tenía al día con las últimas noticias de ruedos españoles, mejicanos y limeños. Para él que tenía una buena colección de revistas españolas y un amplio álbum con los recortes de El Comercio, como sus joyas más queridas, decía que si le daban oportunidad, sería el más grande torero del Perú.

Marín era el fachoso torerillo cerreño, pianista extraordinario, guitarrista único que tenía encandiladas en sus cuerdas a muchas chiquillas cerreñas. Los sábados por la noche,  se pegaba un salto al Moka –“huarique” de hablantines españoles donde se bebía el delicioso café árabe traído por el consulado español- y tomando una guitarra entonaba  alegres creaciones del “Cante Jondo” con tanto acierto y calor que los chapetones gritaban emocionados “!Mismo Niño de Utrera!” y, cuando ya están briagos, destilando saudades por los ojos, Marín se pulía más…

 Ná te debo, ná te pío.

me voy de tu vera, olvídame ya;

que he pagao con oro tus carnes morenas.

no maldigas, paya, que estamos en paz.

……………….. 

No te quiero, no me quieras,

si tó me lo diste, yo ná te pedí.

no me eches en cara que tó lo perdiste.

también a tu vera, yo tó lo perdí.

Su padre, enamorado chapetón, había conquistado el amor de la Jefa de Teléfonos que le amó como nunca había amado a nadie y, cuando quedó embarazada, todos sus desvelos los volcó en aquel fruto de su apasionado amor otoñal. Muy pequeño, sin que nadie le enseñara, Marín comenzó a dominar el piano de la familia y la guitarra española, única heredad de su padre.

Bien pagá, si tu eres la bien pagá,

porque tus besos compré.

y a mí te supiste dar

por un puñao de parné.

Bien pagá, bien pagá,

bien pagá,  fuiste mujé

En las misas dominicales de la capilla slava, su voz blanca e intensa era la primera en escucharse; voz que más tarde, cuajada y madura, se escuchaba en el MOKA, donde los amigos de su padre lo aplaudían con mucha emoción.

No te engaño, quiero a otra,

no creas por eso que te traicioné.

No cayó en mis brazos, me dio sólo un beso,

el único beso que yo no pagué.

Ná te pío, ná me llevo.

entre esas paredes dejo sepultá,

penas y alegrías que te he dao y me diste

y esas joyas que ahora pá otro lucirás.

En las temporadas taurinas, -pantalón entallado, chaquetilla y gorra torera-, auxiliaba a los espadas y, con permiso de éstos, se lucía con soberbias verónicas mandonas, chicuelinas de luz, gaoneras ajustadas y faroles espectaculares; más de una vez, con sobresalientes banderillas, clavadas en todo lo alto. Decía que sería tan grande como Procuna, Lorenzo Garza, Dominguín y Manolete. Soñaba.

Bien pagá, si tu eres la bien pagá,

Por que tus besos compré,

y a mí te supiste dar,

con un puñao de parné.

Bien pagá, bien pagá.

Bien pagá fuiste mujé.

Qué cosas no hizo su madre para que fuera a estudiar al Seminario. “Tienes que ser sacerdote” le decía. “Dios te está llamando” le decía, pero él no escuchaba ésas ni otras voces. Su madre se valió de mil argucias para sofrenar aquella avasallantes inquietud que lo dominaba, pero nunca logró nada. “Mamá…” le respondía y la volvía a besar, pero nunca dijo nada más. La madre tuvo que rendirse. El norte de su vida pujante y juvenil la constituían los toros, la guitarra y el piano. Finalmente la madre se dio cuenta que nunca convencería a su hijo cuya brújula apuntaba en otra dirección.

Un día que llegó cansado y lleno de rasguños a su casa –había toreado en un pueblo vecino- la encontró lleno de gente cariacontecida que en cuanto lo vieron lo miraron con lastimosa piedad. Había un silencio cargado de pesar que él no pudo comprender. Fue el doctor Fabio Mier y Proaño que muy  apesadumbrado sólo alcanzó a decir. “Lo siento, Marín, tu madre ha muerto. Ha sido una embolia cerebral”. No dijo más. Él se quedó clavado en el piso. Jamás pensó que algo así le ocurriría. Los abrazos de los vecinos y el pésame de los amigos, lo volvió a la realidad. La miró por última vez en su sueño apacible, como si estuviera durmiendo, le dio un beso en la frente y recién, en ese momento, soltó todo el torrente de llanto incontenible.

A partir de ese momento, todo cambió para él. Todo. Las amigas de su madre hicieron todas las gestiones para el sepelio y él decidió ir a Lima, a triunfar como torero. Nada consiguió. Cuánta falta le hacían las palabras de su madre. En ese momento se dio cuenta que nada sabía hacer para afrontar la vida. Dicen que con su guitarra deambulaba por las cantinas, sin amor, sin comprensión ni apoyo alguno. Un día lo encontraron muerto en uno de esos dantescos rincones de la Lima de entonces. Lo recogieron y lo echaron a la fosa común. Así terminó la azarosa vida del que pudo haber sido el mejor torero cerreño.

 

“Más allá de mi cariño”

La historia de un huayno

más allá de mi cariñoLa historia de este huayno tiene vieja data. Constituyó para los muchachos de mi tiempo un hermoso homenaje a la mujer amada. Cuando nos reuníamos para programar nuestros compromisos futboleros, terminábamos cantado a voz en cuello esta hermosa creación del que no conozco su autor. Sólo que  cuando “Tuto” Picón” y “Charol” Gamonal efectuaban una fogosa introducción, todos lo  cantábamos exultantes.

“Pecas” Dávila, “Trapo” Mendoza, “Bío” Soto, “Pila” Robles, “Jisho” Zacarías, “Ropero” Melgarejo, “Sangre Cansada” Cuyubamba, “Matango” Ordóñez, “Gacho” Pagán, Rubén Sedano, “Loco” Pajuelo, “Dume” Castillo, “El Mote” Grijalva  y demás gente del “Atlético Banfield Club”.

Más tarde, el compositor Gregorio González Gamarra, más conocido por “Saca la cuña” le añadió un cuarteto que vienen repitiendo otros intérpretes. El caso es que para nosotros, los del “Banfield” era una de nuestras canciones preferidas.

En esta ocasión, como un homenaje a los “muchachos” del Banfield que están diseminados a lo largo y ancho del mundo, el palpitar de esta nuestra vieja canción.

MÁS  ALLÁ  DE  MI  CARIÑO

(Huayno)

Más allá de mi cariño                          Eres como la moneda,

puedes hacer lo que quieras;               que pasa de mano en mano

puedes tener mil amores,                    al mejor que te aparece,

eso a mí no me interesa.                     ahí te quedas, cholita.

 Basic CMYK

Sólo Dios sabrá juzgar                        Pero no sabes, ingrata

el error que has cometido;          el mal que te estás haciendo,

deja libre mi camino                            mañana que te arrepientas,

conforme me abandonaste.                  será demasiado tarde.

Basic CMYK 

Si tú juraste quererme                         Querrás volver a mi pecho

sólo fue para engañarme,                    eso no lo lograrás, cholita;

arrastrada, cerreñita,                          amores que mal me han hecho,

voluble y traicionera.                           jamás volveré a verlos..

COBRE DEL ANTIGUO PERÚ (Tercera parte)

En nuestra tarea de difusión de temas que tienen que ver con nuestra realidad, hemos seleccionado uno muy interesante salido de la pluma del conocido ingeniero y escritor, don Felipe de Lucio Pezet, “COBRE DEL ANTIGUO PERÚ”, editado por Southern Peru y la AFP Integra, en 1998.

el cobre en el Perú 2La apertura del Canal de Panamá en 1914, la gran demanda ocasionada por la Guerra Mundial y la llegada del revolucionario proceso de concentración por flotación, crean una intensificación de la minería del cobre en el Perú. En 1922 se construye la fundición de La Oroya para todos los minerales del centro del país. Anaconda compra a C. Lohman la mina cuprífera de Cerro Verde en Arequipa y Asarco la mina Quiruvilca a J. Gildemeister. Se concluye el túnel Kingsmill de 13 kilómetros que desagua las minas de Morococha y permite producir más cobre. La fijación del precio internacional del oro quita incentivos a la minería de metales preciosos y se acentúa en la del cobre. Juan Oviedo denuncia Toquepala y la Cerro de Pasco Copper Corp opciona Cuajone a Julio Gianella y compra la mina Yauricocha a Klepetko y Miculicih. Se construye en La Oroya la refinería de cobre de Huaymanta y el país empieza exportar cátodos en vez de cobre ampolloso.

La Segunda Guerra Mundial aumenta la demanda por cobre y en 1950 se promulga el código de  minería diseñado por Mario Samamé Boggio. Este moderno marco legal junto con la estabilidad política y económica atraen a la inversión extranjera. Fue de fundamental trascendencia el sistema de minado a cielo abierto con maquinaria pesada que D. Jackling había desarrollado en Bingham a comienzos de siglo. Con esta innovadora idea se empezaron a trabajar minas de cobre de baja ley que antes era impensable hacerlo. La tecnología se había aplicado con éxito en el oeste de los Estados Unidos y en Chile, pero aún no en el Perú.

A mediados de los años cincuentas la Asarco, asociada con Newmont, Phelps Dodge y la Cerro de Pasco Corp., adquieren los depósitos de cobre diseminado de Tacna y Moquegua, forman la Southern Peru Copper Corporation y en 1960 empiezan a explotar la mina de Toquepala a razón de 28,000 toneladas por día y a beneficiar los concentrados en la nueva fundición de Ilo para producir 90,000 toneladas de cobre ampolloso. Hochschild abre la mina Pativilca en Lima, un consorcio peruano-japonés la mina Chapi en Arequipa. El país ya produce 180,000 toneladas anuales.

En la década de los sesentas la Cerro de Pasco pone en producción la mina Cobriza en Huancavelica y abre el tajo Mc Cune en Pasco, la Mitsui las minas de Katanga en el Cusco y Santa Luisa en Huánuco, St. Joe Minerals la mina Madrigal en Arequipa, Badani la mina Cóndor en Ica, y la Nippon, Condestable en Lima. Se completa el nuevo pique Lourdes en Cerro de Pasco y la planta de lixiviación para producir cemento de cobre. Al terminar la década ya producíamos 200,000 toneladas.

En los setentas el Estado toma una participación directa en la industria del cobre. Se forma la Comisión Intergubernamental de Países Exportadores de Cobre, CIPEC, a la que se incorpora el Perú. Todas las propiedades mineras inoperativas pasan a manos del gobierno que toma el monopolio de la comercialización de todos los productos minerales y en 1975 inaugura en Ilo una moderna planta para refinar el cobre de Toquepala. Construye la mina de cobre de Cerro Verde con la novísima tecnología de lixiviación y en 1976 pasa a producir 33,000 toneladas de cátodos de cobre. En 1974 estatiza todas las minas de la Cerro de Pasco Corp. que pasan a Centromin. Después de varios años de negociaciones con el gobierno, la Southern Peru inaugura el nuevo tajo abierto de Cuajone cerca a Moquegua para producir 100,000 toneladas. Al finalizar esta década el país producía 370,000 toneladas.

Los años ochentas son de estancamiento de la minería con cierre de minas y largas paralizaciones laborales. La mina Tintaya la abre el gobierno en el Cusco para producir 60,000 toneladas anuales que junto con la expansión de la Mina Cobriza mantienen la producción en 370,000 toneladas.

Los años noventas son de un intenso proceso de exploraciones en todo el territorio nacional en busca mayormente de oro y de cobre. La pacificación del país después de doce años de guerra interna, la estabilidad política y económica junto con una moderna legislación atraen inversiones nacionales y de todo el mundo. Se privatizan las minas del estado como Cerro Verde que la adquiere Cyprus Mines, Tintaya por Magma Inc, la refinería de Ilo la compra la Southern Peru, mientras que las minas de Centromin van siendo adquiridas por otras compañías y los grandes prospectos cupríferos también se privatizan. Quellaveco en Tacna lo toma Anglo American; La Granja en Lambayeque, Cambior; Antamina en Ancash, la asociación de Inmet con Río Algom. Las privatizaciones motivan inversiones en ampliar la capacidad de minas en operación como en Tintaya, Cerro Verde, Toquepala y Cuajone. Con las inversiones en curso, la producción peruana del cobre deberá llegar a 900,000 toneladas en el año 2003, proveyendo el 9% de la demanda mundial de este metal y ofreciendo ingresos por dos mil millones de dólares. Varios milenios después que Moisés se dirigiera a su pueblo, sigue vigente el mensaje de que el cobre es sustento de la civilización.

FIN…………

COBRE DEL ANTIGUO PERÚ (Segunda parte)

En nuestra tarea de difusión de temas que tienen que ver con nuestra realidad, hemos seleccionado uno muy interesante salido de la pluma del conocido ingeniero y escritor, don Felipe de Lucio Pezet, “COBRE DEL ANTIGUO PERÚ”, editado por Southern Peru y la AFP Integra, en 1998.

el cobre en el Perú

Garcilaso de la Vega tiene recuentos de la minería autóctona que subsistía en su niñez pero el avasallamiento por parte de los conquistadores terminó con todo eso. Primero fue el saqueo de las abundantes piezas de oro y plata que encontraron y después las mitas para trabajar las minas subterráneas con la pólvora que trajeron. Sólo les interesó el oro y la plata, después el mercurio, pues el cobre y el estaño lo tenían en abundancia en Europa y el acero había desplazado al bronce en muchas cosas. Es así que durante la colonia la minería del cobre casi desapareció, salvo en aquellas minas, como el Cerro de Pasco, en las que por estar asociado con la plata lo recuperaban como subproducto. Ocasionalmente lo usaban para fabricar cañones de bronce cuando no llegaban a tiempo de España.

“Este Reino tendría muy poca estimación si le faltase el oro y la plata, pues estos fueron el incentivo de la Conquista y el motivo de nuestra permanencia”. Son las frases del virrey Amat al dejar su cargo en 1776 y que ilustran la importancia de la minería durante toda la Colonia. Durante el siglo XVIII, no obstante, la minería en las posesiones españolas fue declinando. Las Ordenanzas de Minas de Carlos III fueron un buen intento pero tardío. El Conde de Lemos cita en su memoria que en 1790 había en el virreinato del Perú 728 minas de plata, 69 de oro, 4 de azogue y 4 de cobre con plata. El cobre era, pues, sólo un accidental subproducto.

A finales de ese siglo se hace un último esfuerzo para salvar a la minería trayendo a la misión Nordenflight la cual tuvo poca acogida en vísperas de la independencia. A inicios del siglo XIX en su breve visita Alexander von Humboldt hace un minucioso relato del potencial minero peruano.

En la independencia y durante las guerras intestinas que le siguieron, toda la minería languideció. Después vino el auge del guano que concentró el interés, los recursos y adormeció el espíritu empresarial al extraer este material de facilísimo beneficio que llevó a enriquecimientos vertiginosos. Le siguió la bonanza del salitre en el sur y después vino la guerra con Chile, la ocupación del territorio peruano y el pillaje. Durante este tiempo subsistieron aisladas operaciones mineras, casi todas de oro y plata siendo la excepción de Morococha con los trabajos de Pflucker y de Cerro de Pasco con los de Sal y Rosas y otros, donde trabajaban plata junto con cobre.

La revolución industrial y el invento para generar electricidad por Faraday crean una súbita demanda por cobre pues es el mejor conductor eléctrico. Hasta antes el mayor uso habían sido las piezas de bronce y de latón y la cubierta de cascos de barcos. La invención del telégrafo por Morse empezó por demandar kilómetros de cables    de cobre y ya en 1866 se tiende un cable aislado bajo el Canal de la Mancha. Luego vendría el  invento del teléfono por Bell y el tranvía eléctrico por los hermanos Siemens. Rápidamente se tienden cables de cobre por todo el mundo y la demanda hace que se exploten minas de cobre por doquier.

Debido a esto y al término de la guerra con Chile es que en los últimos quince años del siglo XIX, llamados de reconstrucción nacional, en que hay un renacer minero y el verdadero inicio de la minería del cobre. En 1884, los herederos del pionero y constructor de ferrocarriles, Enrique Meiggs, le venden sus derechos sobre vías férreas y terrenos minerales a Michael P Grace que forma la compañía McKay y dos años después clavan ocho taladros de 180 metros en las vetas de Cerro de Pasco donde encuentran mineral de cobre. A los años Grace transfiere sus propiedades mineras a varios mineros y el ferrocarril a los tenedores británicos de la deuda peruana. A fines de siglo ya operaban allí treinta minas y seis fundiciones. En este tiempo J. Vannoni empieza extraer cobre de Morococha y J. Backus y H. Johnston de la mina Casapalca donde ponen una fundición. También Ricardo Bentín en Aguas Calientes. El ferrocarril central llega a La Oroya.

Al voltear el siglo ya operaban seis fundiciones en Cerro de Pasco que producían 12,000 toneladas de cobre al año, y se inicia el Socavón Rumiallana que iría a desaguar las minas cinco años más tarde. En ese tiempo llegan al Perú los inversionistas norteamericanos James Haggin y Alfred McCune y verifican la gran riqueza cuprífera del Cerro de Pasco. Negocian opciones de compra con los mineros locales y retornan a los Estados Unidos en busca de capitales. Es así que se constituye la Cerro de Pasco Mining Company teniendo como accionistas a W.K. Vanderbilt, H.C. Frick, J.P. Morgan y W.R. Hearst y a los dos promotores  iniciales. Esta compañía compra el 80% de las  propiedades y el derecho de construir el ferrocarril    hasta Cerro de Pasco el que concluye en 1904.

Con la estabilidad política en el país, la promulgación de un moderno código de minería y la llegada de tecnología foránea, comienza la inversión extranjera en la minería del cobre en el Perú. Se instalan capitales anglo franceses en Ticapampa y franceses en Huarón. La Cerro de Pasco Mining Co construye una gran fundición de cobre en Tinyahuarco. En 1907 el precio del cobre cae de 20 a 12 centavos la libra, lleva a la ruina a muchos mineros particulares y la compañía norteamericana les termina comprando. Adquiere Morococha y Casapalca. El Perú ya producía 20,000 toneladas anuales de cobre.

El flamante Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú se entrega a prospectar por cobre en todo el territorio y Carlos E Velarde describe en 1908 los cuerpos con cobre diseminado en el cerro Toquepala. Diez años más tarde Carlos Basadre estudia con detenimiento estos depósitos de bajísima ley situados cerca a Moquegua.

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