Robert Proctor (Visitante ilustre)

Robert ProctorComo hemos visto en numerosas entregas de esta página, a través de toda su historia, el Cerro de Pasco recibió la visita de numerosos viajeros que dejaron interesantes testimonios de su paso por sus calles y sus minas. Creo sinceramente que se puede compilar en varios tomos estos interesantes documentos que tienen enorme valor.

Armando Nieto Vélez en su trabajo UNA DESCRIPCION DEL PERU EN EL SIGLO XVII, en el Boletín del Instituto Riva Agüero, correspondiente a los años 1982- 1983 publicado por la Universidad Católica del Perú (Pág. 283) dice:

                        Los antiguos relatos de misioneros y viajeros son fuente de extraordinario valor para el estudio y conocimiento de la geografía – en sus diversas ramas- y de los usos y costumbres de los pueblos de América. A lo largo de sus correría el viajero científico investiga, observa y anota, plasmando una imagen del paisaje y del hombre; imagen interesante y original, porque con frecuencia pone de relieve aspectos y rasgos que un natural de la tierra estaría inclinado a omitir, por obvios y familiares motivos. De ahí el provecho que siempre reportan las relaciones del género a los científicos dedicados a las disciplinas del hombre y la naturaleza.

Nacido en Londres en 1788, Robert Proctor, como agente de banqueros británicos recorrió extensamente Argentina, Chile y el Perú. En nuestro país visitó varios pueblos de la costa y de la sierra. Las observaciones que menciona en su trabajo son muy certeras y, todas las informaciones que nos brindan son excelentes y de primera mano tal es el caso del tema: “El Cerro de Pasco y la explotación minera” que escribiera en el año de 1823, oportunidad en la que nos visitara, dándonos a conocer sus observaciones de la realidad cerreña en aquellos momentos en los que acababa de jurar la independencia nuestro pueblo y la represión realista con todas sus negativas implicancias en el campo minero. Fuer nutrida la información que nos dejó en su obra NARRATIVE OF JOURNEY ACROSS THE ANDES.

José Sabas Libornio el músico de la bandera peruana por Lilia Córdova Tábori

Publicado en el diario EL COMERCIO del 12 de junio de 2015

José Sabas LibornioDespués del Himno Nacional, la ‘Marcha de las Banderas’ es una de las composiciones más emocionantes que tenemos en el Perú. Pero… ¿Sabes quién fue su autor? En Huellas Digitales recordamos, al cumplirse 100 años de su muerte, al maestro filipino José Sabas Libornio, cuyas composiciones forman parte de la historia del Ejército y el cancionero popular peruano.

Hijo de un maestro y una bordadora, José Sabas Libornio Ibarra nació en Managua (Filipinas) el 5 de diciembre de 1855 cuando estas tierras aún estaban bajo el dominio español.

Cautivado por la música, José inició sus estudios en el Colegio General de Música Santa Cecilia de Manila. Fue un destacado alumno graduándose con diploma de honor por tener las mejores calificaciones.

José Sabas Libornio fue considerado uno de los mejores saxofonistas de su época. Entre 1873 y 1875 dirigió la Banda Cívica de España en Manila. Comenzó a recorrer el mundo y se estableció en Honolulu donde fue director de la Real Banda Hawaiana con la que continuó viajando por Europa y América.

Su llegada al Perú

En 1895 el Presidente del Perú Nicolás de Piérola tenía planeado reorganizar el Ejército incluyendo no solo el aspecto bélico sino musical. Por ello contrató al famoso maestro Libornio.

A su llegada al país, el músico fue asimilado al Ejército con el grado de Capitán y nombrado Director General de la Banda del Ejército. Libornio ordenó la compra de instrumentos y seleccionó a los integrantes de la banda. Sus alumnos aprendieron no solo los acordes musicales sino a cuidar los instrumentos. Libornio destacó por su empeño y dedicación. El maestro adoptó al Perú como su segunda patria. Aquí formó una familia con su esposa María Estrada y sus cinco hijos.

Una marcha para los peruanos

A José Sabas Libornio le parecía que una marcha debía rendir honores a nuestra bandera. Hasta esos momentos el Himno Nacional era entonado en misas, ceremonias castretes y cuando acto oficial se presentara. Libornio expresó su idea al presidente Piérola quien lo alentó a seguir adelante.

Un 9 de diciembre de 1897 en la misa en honor a la Batalla de Ayacucho, la llegada del presidente fue matizada por la famosa marcha. Libornio fue ascendido al grado de Sargento Mayor del Ejército.

La ‘Marcha de las Banderas’ entró en vigencia como ‘Marcha Nacional Peruana’ desde el 17 de diciembre de 1897. En el gobierno de Augusto B. Leguía se dispuso que se denomine ‘Marcha de las Banderas’ y sea interpretada en los actos oficiales al momento de ser izado el Pabellón Nacional. Además la ‘Marcha de las Banderas’ anuncia la llegada del Presidente del Perú en los actos religiosos como la misa Te Deum.

Durante los 20 años de servicio en el ejército José Sabas Libornio compuso otras importantes marchas como: ‘El Morro’, ‘Mi patria’, ‘Huamachuco’, ‘Escuadra Peruana’, ‘Coronel La Puente’, entre otras. Además fue cautivado por la música criolla. Escribió valses como: ‘Hotensia’, ‘Orquídeas’, entre otras.

José Sabas Libornio 2José Sabas Libornio murió a los 60 años un 9 de diciembre de 1915. Una multitud se congregó en su casa, ubicada en el jirón Huancavelica, para despedirse del músico filipino pero peruano de corazón. Por el centenario de su muerte, sus familiares realizarán una romería al Cementerio Presbítero Maestro donde están enterrados sus restos.

 

 

ANTENOR RIZO PATRON LEQUÉRICA (Lima, 20-11-1867 / Lima, 7-7-1948)

Antenor Rizo Patrón Lequérica

Este ilustre peruano, bajo cuya advocación se prepara una brillante generación de estudiantes cerreños nació en la ciudad de Lima, el 20 de noviembre de 1867, hijo de don Antenor Rizo Patrón Aráoz y de doña Teodosia Lequérica Hurtado de Mendoza.

Finalizada su instrucción primaria se inscribió en el colegio nacional de La Libertad, donde culminó su instrucción secundaria con notable éxito.

Después de una rigurosa preparación profesional en la que destaca por su contracción al estudio y a la investigación, recibe su título de ingeniero de Minas en el año de 1887.

Al cumplir 21 años de vida en 1888, inicia sus labores profesionales en la mina de Carahuacra de propiedad del ingeniero Félix Remy. Al año siguiente, la Compañía Backus y Jhonston contrata sus servicios profesionales para dirigir sus laboratorios y oficinas de ensayos en Casapalca.

La labor que desempeña en Casapalca es tan notable que, en consideración a su capacidad intelectual y predominante espíritu de trabajo, don Eulogio Fernandini lo contrata ventajosamente para dirigir sus establecimientos metalúrgicos de Huaraucaca, al finalizar el año de 1889. Esta moderna planta contaba entonces con una sub planta de preparación mecánica de minerales y una concentradora por flotación; una oficina de amalgamación para minerales argentíferos; una fundición de hornos de cuba para producir matas de cobre y, una oficina de lexiviación de bismuto hasta obtenerlo en estado metálico. El jefe general de esta moderna y gigantesca planta fue, precisamente, don Antenor Rizo Patrón Lequérica.

Estando en Huaraucaca y, ya en el año de 1900, recibe unas muestras minerales recogidas en la hacienda Quispe correspondiente al asiento minero de mina Ragra y, al analizarlas, encuentra una mezcla de vanadio con azufre que rio se había hallado en ninguna parte del mundo. Sorprendido por el valioso e inesperado hallazgo, informa detalladamente de su contenido a don Eulogio Fernandini, quien, en el año de 1905, denuncia el abandonado yacimiento de mina Ragra con el nuevo nombre de “La Química” y, convencidos de la proverbial abundancia de vanadio en la zona, durante todo el año 1906 siguen efectuando los denuncios de las minas: LA FISICA, TRIUNFO DE LA QUIMICA Y LABORATORIO.

Los exhaustivos análisis e investigaciones complementarios efectuados posteriormente a cargo del cuerpo de ingenieros de minas bajo la jefatura del notable científico don José Julián Bravo y con la participación del científico norteamericano, señor Foster Hewet, demuestran que se hallan ante una nueva especie mineral nunca antes conocida que viene a ser el PENTASULFURO DE VANADIO y al que, en justo homenaje a su descubridor, bautizaron el nombre de RIZOPATRONITA.

En aquel entonces, el vanadio era un elemento tan indispensable porque, mezclado con el acero, le daba excelente dureza a éste. Convencidos de esta cualidad, la explotación del vanadio se hizo en tal proporción que el 90% de la producción mundial salía de mina Ragra, que se convirtió en primer productor de vanadio del mundo. Corría el año 1906.

Es necesario señalar que, antes del descubrimiento de la Rizopatronita y, en el mismo laboratorio de Huaraucaca, Antenor Rizo Patrón Lequérica, había descubierto el más importante depósito nacional de bismuto en el cerro San Gregorio, ubicado en las inmediaciones de aquel lugar, tipificándolo como un arseniato básico de bismuto conocido también como ATELESTITA.

Al retirarse de la Negociación Fernandini en el año de 1920, después de haber brindado sus esfuerzos generosos y pródigos por más de 31 años ininterrumpidos, se dedica a la ganadería a la que orienta su inteligencia y su trabajo, por lo que, como frutos extraordinarios, obtiene todos los primeros premios de las Exposiciones Ganaderas en las que participa. Al ser afectada por los humos de La Oroya, vende la hacienda Atojsaico de su propiedad a la compañía norteamericana.

Cansado de los trajines mineros y ganaderos, con la salud resentida y cargado de años retorna a su tierra natal, en donde se dedica a las finanzas fundando el Banco Hipotecario del Perú. Más tarde dirigente e incansable, recibe la Dirección General del Banco Popular del Perú, desempeñándose en estos cargos con mucha eficiencia y acierto.

Cuando había cumplido los 81 años de edad, un paro cardiaco lo sorprende en pleno trabajo, falleciendo instantáneamente. Era el 7 de julio de 1948.

Como un justo y merecido homenaje a su memoria, el Colegio Nacional Industrial del Cerro de Pasco -el primer centro educativo secundario del departamento- ha bautizado su plantel con su nombre ilustre y, cada día, en un peregrinaje notable por las rutas de la historia, le da lustre y le dignifica.

 

HIMNO DEL COLEGIO RIZO PATRÓN

Adelante paso marcial

la falange Rizo Patrón

a la cumbre a de llegar

de los Andes junto al sol

El estudio y la labor

de la técnica industrial

dará pronto a la Nación

un impulso sin igual.

Con la fe del que ama el trabajo

con la luz de la instrucción

de la roca a la altitud

forjaremos un nuevo Perú

Colegio INEI 3 c

DON ENRIQUE TORRES BELÓN

Enrique Torres Belón
A la entrada de un túnel de la Compañía Minera Atacocha -de izquierda a derecha- el ingeniero Enrique Torres Belón, inolvidable lampeño del que se habla en la nota; el contratista Faello Rastelli, el ingeniero Felipe Bautista Caldas, el señor Francisco Gallo, “Don Paco”, ingeniero Carlos Valdivieso y el señor José A. Caro, directivos de la recordada empresa que ha dejado grandes recuerdos en el Departamento

Fue un hombre extraordinario que dejó su impronta de disciplina, trabajo y bonhomía que todavía se recuerda. Gran parte de su incalculable fortuna la fue acumulando con su trabajo  en la mina de Atacocha. Fue accionista y miembro de su Directorio formado bajo la presidencia del doctor Alberto Quesada. Como directores: Ingeniero Enrique Torres Belón y, señores, Gerardo Díez Gallo y Francisco Díez Gallo. Su Director Gerente, era el ingeniero Edgardo Portaro Mazetti.

Fue un hombre exageradamente generoso con su Lampa natal a la que quería y extrañaba. No obstante estas virtudes –la verdad sea dicha- su pueblo no lo comprendió y menos agradeció, porque ellos no solo no agradecieron sus bondades sino que en el colmo de la ingratitud publicaron un libelo en el que decían:”En Lampa están ubicadas las siete maravillas: Un templo sin feligreses; un puente sin río; un hospital sin enfermos; una cárcel sin presos; un gimnasio sin atletas, un mercado sin vendedores y un estadio sin jugadores”. Todo, pura exageración. La ingratitud de su pueblo llegó a tal extremo que cuando clasificó el equipo de fútbol “Alfonso Ugarte” de Puno a la Copa Libertadores, argentinos y uruguayos -como siempre- vetaron su campo con argumentos muy deleznables “Es inhumano jugar a esa altura”. Un general de aquella agrupación denominada “Gobierno Revolucionario” reclamó y, claro, como las bases del campeonato estipulaban claramente que se debería jugar en la sede del equipo clasificado, la razón le asistió. Tuvieron que aceptar a regañadientes jugar en aquel campo deportivo. Aquí aparecen los “chupamedias” que solicitaron a la Federación Peruana de Fútbol el cambio de nombre de “Enrique Torres Belón” por el del general de marras. ¡Imagínense tamaño despropósito e ingratitud! Felizmente la cordura prevaleció y aquel estadio quedó con el nombre del generoso minero.

Torres Belón fue tres veces diputado y una vez senador, épocas en las que se prodigó a favor de su tierra. En uno de sus viajes a Roma, suplicó al Papa para que le permitieran la reproducción exacta de la maravillosa escultura de LA PIETA de Miguel Ángel Buonarroti. Lo consiguió.

Cuando murió este generoso lampeño, fue sepultado en el mausoleo que  en vida había hecho erigir en el interior del templo dedicado a Santiago Apóstol. Allí está ubicada la impresionante réplica de la famosa escultura. Debajo yacen los restos de él y de su esposa. La iglesia lo ha determinado así con toda justicia.

Lo que son las cosas.

Hace pocos días recordaron en Roma los 45 años del ataque a La Piedad. El 21 de mayo de 1972, un visitante húngaro llamado Laszlo Toth saltó sobre la escultura gritando que él era Miguel Ángel y la golpeó doce veces con un martillo. En segundos le rompió la nariz y un párpado, despedazó la mano izquierda y quebró la rodilla del Cristo.

Cuando finalmente lo bajaron a la fuerza, sobre el suelo de la catedral se esparcían más de cien trozos de mármol. El delicado rostro de la Virgen, esculpido para verse más joven que su hijo y bella durante la eternidad, estaba destrozado.

¿Cómo hacer el milagro de restaurar una de las obras más impresionantes del renacimiento italiano?

En medio de este debate, alguien encontró en los archivos vaticanos un dato inesperado. Una copia exacta de La Piedad había sido enviada varios años antes al sur de los andes peruanos, casi en la frontera con Bolivia.

“Tomarle las medidas era necesario para restaurar la original”, Días después del ataque el equipo de arquitectos italianos llegó a Lampa, 3.900 metros. Hasta ahora es un misterio cómo el senador peruano Enrique Torres convenció a Juan XXIII en 1960 de enviar la réplica a su natal Lampa.

Miguel Ángel tenía 24 años cuando terminó de esculpirla en 1499

Pasaron los años y una tarde de 1972, una comitiva enviada por el Papa Pablo VI llegó a la pequeña ciudad de Lampa. Quienes los vieron aún los recuerdan agitados. Habían viajado 10.500 kilómetros desde Roma para buscar uno de los diseños más famosos del genio italiano Miguel Ángel Buonarroti, muerto en el siglo XVI: una réplica exacta de su escultura de La Piedad. La Virgen María con el cuerpo de Jesús en su regazo.

Quien observa la estatua original casi puede sentir la suavidad de los labios de María o los rizos de Jesús entre los dedos. El velo de la virgen más que de mármol asemeja la seda, y el brazo de Cristo parece tener sangre en las venas.

En todo caso, nos conmueve que el bondadoso gesto de un hombre bueno que sin saberlo y a despecho de sus egoístas paisanos, estaba guardando para la posteridad la grandeza del genio Miguel Ángel.

la pasion de Miguel Angel

 

La Rebelión de Rumi Maqui Por Jhon Carlos (Segunda parte)

La valerosa acción del mayor de nuestro ejército, Teodomiro Gutiérrez Cueva, natural del Cerro de Pasco, ha despertado en el mundo entero un sentimiento de admiración y respeto; sólo en su tierra natal que lo debiera recordar con esa misma veneración. No tenemos ni siquiera una calle que perennice su gesta heroica. Esta es la razón que desde hace sesenta años estoy irradiando el derrotero de su vida para que, nuestros hijos, herederos de su grandeza, lo tengan siempre presente y sepan que hemos tenido personajes de inmensa significación en nuestra historia que hoy están olvidados por su pueblo. En esta oportunidad difundimos un excelente trabajo de Jhon Carlos con abundantes datos para conocerlo más ampliamente.

Rumi_MaquiSin respaldo político alguno y probablemente con su vida amenazada, Teodomiro Gutiérrez Cuevas es deportado a Chile. Es difícil imaginar la frustración que se sentiría al no poder realizar cambio alguno a favor de los indígenas, al ver desecho su trabajo y al estar alejado de cualquier posición de poder que le permita hacer a favor de su causa.

González Prada, en el referido artículo “Autoridad Humana”, como si fuera un pitoniso, escribió: «En fin, lo que no pasa hoy de una queja sumisa o lamento humilde, puede convertirse en un grito de rebelión, no sólo para cambiar de autoridades secundarias, sino para conseguir una reivindicación social. Existe muchísima diferencia entre el motín de una soldadesca y el levantamiento de una raza para sacudir el yugo y vengar las iniquidades de tres o cuatro siglos»

Lo más probable es que, en su exilio, el ex mayor empieza a planificar una rebelión, para eso mantiene contactos con algunos dirigentes campesinos como Chuquihuanca Ayulo, en sus misivas se puede percibir sus intenciones. Para muestra, una de sus cartas –del 29 de diciembre de 1914– se refiere tanto a su obsesión por construir una especie de catapulta que sirva para lanzar mechas encendidas (a la que llama «mi lampina») como a la necesidad de contar con «hombres sin temor alguno, decididos y resueltos». Gutiérrez Cuevas le escribe también a Chuquihuanca Ayulo sobre la necesidad de establecer en Lampa una agencia del periódico La Voz del Pueblo, para así poder venderlo a los indios de esa provincia y de los de Azángaro y Ayaviri(8).

Estaba en gestación, un personaje que se haría leyenda. Faltaría un poco para su nacimiento. Teodomiro Gutiérrez Cuevas llega a Puno a comienzos de 1915, no ostenta ningún cargo, nadie le puso una misión salvo él mismo. De inmediato se Contacta con Chuquihuanca Ayulo y estable como base a la parcialidad de Soratira. Augusto Ramos Zambrano, uno de los que más investigó sobre la rebelión nos dice: “Constantemente [Gutiérrez Cuevas] viaja a lomo de bestia a las parcialidades y comunidades de Azángaro, Lampa, Puno, Huancané, Ayaviri y tal vez llegara a Sandia y Carabaya. Para no ser visto ni crear sospechas prefiere desplazarse en las noches, protegido por una escolta de jóvenes licenciados que conocen caminos, montes, parajes, quebradas, ríos y pasos difíciles. En lugares estratégicos de San Antón, Samán, Putina, Arapa, Asillo y Chupa propicia reuniones para adiestrar a los campesinos en el manejo de armas e impartir instrucciones para el éxito en la recaudación de fondos por medio del sistema de “la rama”, cuyo origen se remonta a fines del siglo pasado y tenía por finalidad facilitar el viaje de los cabecillas a la capital que eran conductores de reclamaciones y memoriales para ser entregados al Presidente de la República»

Entre agosto y septiembre de 1915, cuando los preparativos para el alzamiento indígena están más o menos avanzados, en una parcialidad de Samán, Gutiérrez Cuevas procede a proclamarse General y Supremo Director de los pueblos y ejército indígenas del Estado Federal del Tahuantinsuyo, adoptando para tal efecto el nombre de Rumi Maqui Ccori Zoncco (Mano de Piedra Corazón de Oro). Este significativo acto bautismal, de claras connotaciones milenaristas, que es presentado como el inicio de «la campaña restauradora contra el gamonalismo», se lleva a cabo en una de las parcialidades de Samán, ante la presencia de numerosos dirigentes indígenas. Una vez convertido en Rumi Maqui, Gutiérrez Cuevas procede a expedir nombramientos de «cabecillas restauradores» a los jefes indígenas de parcialidades y distritos, afines a la causa común de la lucha contra el gamonalismo. Los originales de algunos de estos nombramientos expedidos por Rumi Maqui, como el que pertenecía a Gaspar Condori, de la parcialidad de Samán, todavía se conservan hasta el día de hoy. Augusto Ramos Zambrano considera que la existencia de este documento original –que obra en su poder desde hace más de dos décadas– es la prueba irrefutable que acredita a plenitud que el Mayor Teodomiro Gutiérrez Cuevas realmente se proclamó General Rumi Maqui y Restaurador del Estado Federal del Tahuantinsuyo.

Según Burga y Flores Galindo la primeras tareas realizadas fueron: a) reactivar la “rama” existente desde que Juan Bustamante la creó, b) organizar un ejército campesino, c) preparar un levantamiento en el domingo de carnavales de 1916, (9)

En ese punto es donde se rebela la Utopía compartida por los pobladores de los andes que es la de regresar a los tiempo del incanato, tal como lo explica Flores Galindo. La existencia de un supuesto inca que se propone restaurar el incanato despierta las pasiones de cientos indígenas que sienten que una esperanza a nacido. Escriben Flores Galindo y Manuel Burga “Él [Rumi Maqui] no dio vida a la idea, sino más bien la encauzó e intentó desarrollarla. La ideología del movimiento era de tipo claramente milenarista; las tierras habían sido del Inca, y siendo ellos descendientes del Inca tenían el derecho milenario de arrojar a los blancos, quitarles sus haciendas y reconstruir el Tahuantinsuyo: la sociedad arquetipo”.

Un sonido casi subterráneo recorría todo el altiplano. El diario “Eco” de Puno, en agosto de 1915 se refería así a este sonido: «desde hace tiempo se viene hablando de una vasta y temible organización de la indiada para liberarse de lo que ellos llaman la coyunda de los blancos, y que en Azángaro, no hace mucho que un tal indígena lanzó una proclama … llamando a las armas a sus hermanos de opresión y de raza, y pareciera que los últimos desórdenes de las indiadas de Azángaro han tenido por móvil encausar y preparar el gran día, y ahora es la autoridad gubernamental de Capachica que en documento oficial da la voz de alarma, pidiendo a las autoridades de Puno el envío de fuerzas a este distrito para prevenir una posible alzada de los indios»

Los delatores del movimiento fueron, según algunas investigaciones, indios que pertenecían al movimiento pero que se mantenían fieles a los gamonales. Un levantamiento, por fuerza, tiene que tener un carácter clandestino pues la sorpresa es su principal ventaja. Rumi Maqui lo sabía, así es que se decidió a adelantar el levantamiento, con la consecuente desorganización del movimiento.

Augusto Ramos Zambrano es el historiador que mejor nos puede referir lo sucedido: desde el 1º de diciembre de 1915: “Es así como hacia la medianoche del primero de diciembre de 1915 varios centenares de campesinos se reúnen en una solitaria cabaña de la comunidad de Soratira, donde reciben las últimas instrucciones que en quechua les imparte José María Turpo. Luego, al compás de tambores y pututos, se encaminan hacia el caserío de la hacienda Atarani, de propiedad de Alejandro Choquehuanca. Van lanzando gritos de protesta contra los gamonales. Al llegar, se desbordan y se dedican al saqueo. Beben el abundante alcohol enlatado que encuentran allí, y algunos de ellos pierden el control de sí mismos. Enseguida se enrumban al caserío de la hacienda San José, pasando por otra llamada La Unión, a la que no le dan mayor importancia. Son como las cuatro de la mañana del dos de diciembre cuando un dinamitazo, que sirve como voz de alarma, despierta a los empleados de la hacienda San José, que esperan armados hasta los dientes a los atacantes. Cuando se inicia el ataque, cerca de medio millar de campesinos, en medio de un griterío generalizado, logran ingresar al primer patio y tratan de incendiar la casa-hacienda de Arias Echenique, mientras que una parte de ellos se introduce al almacén en busca de alcohol. Los indígenas que lanzan los cartuchos de dinamita, les ponen mechas muy cortas y éstos estallan en sus manos. Otro grupo de seguidores de Rumi Maqui, desde el cerro Pucamoco, lanza galgas y explosivos. Entre tanto, desde una especie de altillo o torre, los ocho empleados de la hacienda, provistos de modernos fusiles máuseres y abundante munición, se dedican a disparar a la multitud campesina y provocan una verdadera carnicería. Al final, cuando los primeros rayos del sol nuevamente iluminan las comarcas, centenares de indígenas, en precipitada fuga, abandonan la hacienda San José, dejando más de un centenar de muertos. En estas circunstancias, Rumi Maqui, que durante los enfrentamientos resulta herido en el talón, opta también por retirarse. Lo hace en un caballo blanco de Arias Echenique que encuentra en la hacienda. Se dice que, después del fallido ataque a la hacienda San José, Rumi Maqui y los indios sublevados se refugian en el cerro de Inampo, en San Antón, y que allí resisten durante varios días el asedio de dos regimientos del ejército que el gobierno moviliza desde Arequipa y el Cusco con el fin de «pacificar» la zona. Al final, los rebeldes son derrotados y masacrados por estas tropas.”

Al contrario de lo que se podría esperar del levantamiento, las acciones fueron solo dos y tuvieron en total una duración de menos de tres días: Un saqueo a una desguarnecida hacienda y una carnicería en una hacienda bien resguardada que acabó en la derrota del levantamiento. el informe del Juez de de primera instancia señala un número de 22 cadáveres que le fueron mostrados” “132 en la carta de Arias Echenique a Lisares Quiñones”, “el diario El Pueblo señala 20 víctimas” y “El Comercio de Lima hace un cálculo de 10 a 60”, “mientras que el Siglo da un dato oficial de 22 muertos”. Posteriormente el ejercito acabaría con los rezagos del levantamiento, como costumbre masacraron a los restantes. Se calcula que la acción de represión causó más muertos que las mismas acciones del levantamiento.

Un caso patético es el de José María Turpo, hombre de confianza de Rumi Maqui, quien fue torturado y asesinado mediante el “arrasamiento”, una muestra de la sensibilidad de los gamonales de ese entonces, consistía en atar a un individuo a unos caballos y arrastrarlo hasta que literalmente el cuerpo quede impregnado al camino.

Rumi Maqui, logra huir de Puno y se dirige a Arequipa, pero le siguen el rastro, gracias a una red de información montada por los hacendados, Logra ocultarse por un breve periodo pero, en abril del 1916, lo capturan y el gobierno dicta una Resolución Suprema que el 14 de mayo de ese año aparece publicada en el diario El Pueblo de Arequipa, donde ordena al General Jefe de la Zona de la III Región que le habrán juicio militar.

Se sabe que estuvo en las cárceles hasta el dos de enero de 1917. Se especula que fue eliminado clandestinamente, pero en ese tiempo no se estilaba este tipo de ejecuciones, a lo contrario, las ejecuciones eran muy publicitadas para escarmentar al pueblo. La tesis más creíble es la que dice que logró huir y se dirigió a Bolivia y de allí a Argentina donde se pierde su rastro.

Si bien el hombre desapareció, su fantasma agrandado siguió recorriendo el altiplano por muchos años más.

Aparentemente una rebelión, fugaz, utópica y hasta ridícula. La rebelión de Rumi maqui dio que hablar a la prensa limeña. La mayor parte de la prensa se burlo calificándola de ridícula, le hicieron caricaturas dedicadas a Rumi Maqui poniéndolo en ridículo. Lógicamente, trataban de no mencionar el número de muertos que había. Así terminaba la rebelión de Rumi Maqui, entre mofas, incomprensión y sangre.

Sin embargo, las acciones a veces traen resultados inesperados.

Por esos años, un joven Mariátegui que nunca había viajado al interior del país, se mantenía inquieto y disconforme con el estado de las cosas. Él fue uno de los pocos que se tomaron en serio la Rebelión de Rumi Maqui y en sus artículos al respecto muestra su interés y su entusiasmo por este personaje. A través de este hecho empieza a mirar al Perú, hacia dentro. En su cerebro nacía, en parte, una época de cambios para el Perú.

NOTAS:

1.- Kapsoli, Wilfredo: El pensamiento de la Asociación Pro-Indígena, Cusco, Centro Las Casas, 1980, págs. 27-28.

2.- Burga, Manuel y Flores Galindo, Alberto. «Feudalismo andino y movimientos sociales (1866-1965)», en Flores Galindo, Alberto: Obras Completas, tomo V, Lima, Sur, 1997, pág. 186.

3.- Burga, Manuel y Flores Galindo, Alberto.

4.- Jorge Basadre historia de la república.

5.- Entre el incaísmo modernista y Rumi Maqui: El joven Mariátegui y el descubrimiento del indio Carlos Arroyo ReyesCentro de Estudios y Trabajos “América Latina”

6.- Entre el incaísmo modernista y Rumi Maqui: El joven Mariátegui y el descubrimiento del indio Carlos Arroyo ReyesCentro de Estudios y Trabajos “América Latina”

7.- WIKIPEDIA.

8.- Ramos Zambrano, Augusto: Rumi Maqui. Movimientos campesinos de Azángaro (Puno), Puno, Centro de publicaciones IIDSA-UNA, 1985, pág. 49.

9.- JUAN BUSTAMANTE DUEÑAS Y LOS MOVIMIENTOS CAMPESINOS POSTERIORES

José Luis Velásquez Garambel

10.- Augusto Ramos Zambrano: en los andes 14 del 07 de 1976)

Autor: Jhon_Carlos

 

 

La Rebelión de Rumi Maqui Por Jhon Carlos (Primera parte)

La valerosa acción del mayor de nuestro ejército, Teodomiro Gutiérrez Cueva, natural del Cerro de Pasco, ha despertado en el mundo entero un sentimiento de admiración y respeto; sólo en su tierra natal que lo debiera recordar con esa misma veneración. No tenemos ni siquiera una calle que perennice su gesta heroica. Esta es la razón que desde hace sesenta años estoy irradiando el derrotero de su vida para que, nuestros hijos, herederos de su grandeza, lo tengan siempre presente y sepan que hemos tenido personajes de inmensa significación en nuestra historia que hoy están olvidados por su pueblo. En esta oportunidad difundimos un excelente trabajo de Jhon Carlos para conocerlo más ampliamente.

La gestión de Teodomiro Gutiérrez Cuevas solo iba a durar un año pero dejaría imborrables huellas en nuestra la historia.

Todo indica que ese periodo fue muy significativo en su vida porque era su primer cargo político y contactó con personalidades como Pedro S. Zulen, Joaquín Capelo y Dora Mayer, activistas a favor de los derechos indígenas, mientras se desempeñaba como Prefecto en Huánuco y jefe militar en Canas.

Enumerar casos de matanzas, asesinatos y los abusos sería demasiado largo. Es común que un grupo minoritario para mantener su poder tenga que actuar con extrema brutalidad frente a un grupo mayoritario para que el terror sea más fuerte que el sentimiento de fuerza que da la ventaja numérica.

Los hacendados tenían sus propios grupos armados y contaban con el respaldo del ejército a la hora de matar indios rebeldes. Para garantizar la impunidad de los hacendados, se contaba generalmente con el respaldo del poder Judicial. Hubo muchos procesos iniciados por abogados indigenistas que nunca llegaron a una sanción. Como muestra preguntaba el Agente Fiscal de Azángaro, José Frisancho, después de referirse a los desmanes de Escanchuri de 1906, a la matanza de Cutur en 1911 y 1912 y a los horrores de Chupa también en 1911 “¿Qué hicieron las autoridades judiciales y administrativas ante los hechos criminosos que se acaba de memorar?”. “En unos casos (agrega) los subprefectos, por tratarse de delincuentes adinerados, no han hecho otra cosa que concertar transacciones entre damnificados y agresores para asegurar la impunidad por ese medio vedado por la ley; y en otros de aquellos casos delictivos se ha llegado por el juez a incoar sumarios que no han pasado de actuaciones formulistas y de mera rutina; sin que exista ahora en el despacho y archivos del Juzgado ni uno sólo de estos cuerpos sumariales seguidos sobre los hechos que, involucrando crímenes concretos, en el anterior parágrafo se ha dejado apuntado(4)

Así era la situación en Puno. Mientras, en Lima, un hecho político corto, pero aleccionante estaba por ocurrir: la ascensión de Guillermo BIllingurst al poder. Le decían “Pan Grande” porque en su campaña se decía que si ganaba él, el pan iba ser barato y grande y lo opuesto si ganaba el candidato rival. Eso no era totalmente falso pues tenía políticas que favorecían a las clases más bajas.

En 1913 el gobierno de Billinghurst, a petición de representantes de las comunidades, nombró al ex subprefecto como comisionado para investigar las masacres de indígenas que se habían cometido en Samán, Caminaca, Achaya y Arapa. (5)

La rebelión de Rumi Maqui

Como persona que dejó huella, su llegada despertó muchas expectativas entre la población campesina y muchos recelos entre los hacendados. En una parte de la comunicación que envían al presidente Billinghurst, los terratenientes puneños afirman lo siguiente: «Gutiérrez calumnia, apoya, alborota y excita y subleva a los indios contra los blancos. Recurrimos a usted para que de acuerdo a la Cámara y Supremo Gobierno retiren al delegado inescrupuloso». Simultáneamente, haciendo eco de tales solicitudes, el terrateniente y diputado por Azángaro, Bernardino Arias Echenique, reclama en su Cámara que Gutiérrez Cuevas vuelva inmediatamente a Lima, ya que éste se presenta como «el Moisés que va a redimir a los indios» y es un factor de desequilibrio social. (6). Por su parte Teodomiro Gutiérrez muestra que tiene intenciones de realizar una seria investigación. En 1913 en una carta dirigida a “El Pueblo ” de Arequipa, declaró. “La labor (la investigación) iba a ser efectuada con imparcialidad y sin prejuicio posible alguno, motivado con el deseo del conocimiento exacto de los hechos y del modo más desapasionado posible”.

Teodomiro Gutiérrez Cuevas llega a Juliaca en septiembre. Entre los campesinos circula un manifiesto en el cual contiene el siguiente texto: “Yo, Teodomiro Gutiérrez Cuevas, traigo el fervoroso saludo a este noble pueblo de Puno, en nombre del Señor Presidente de la República don Guillermo Billinghurst, de sus ministros de estado que lo acompañan y en el mío propio. Simultáneamente los ayllus de este departamento han enviado sus quejas al supremo mandatario. En esas quejas se afirma que hay descontento y malestar en estos lugares, y por ello el señor presidente Billinghurst, deseando el bienestar de todos, me ha enviado para ver de cerca, esclarecer sobre los hechos que se afirman, constatar el estado en que se hallan vuestros bienes y qué comportamiento observan con ustedes las autoridades. Muy difícil sería mi tarea si no contara con la colaboración de todos ustedes. Quiero que sepan que mi deseo es escucharlos, imparcialmente, a todos, y por eso quiero que se aproximen a mí prudentemente, sin fomentar escándalos. El señor presidente estará feliz si todos ustedes con su trabajo y su benevolencia han de cooperar, a fin de que él pueda dictar disposiciones a favor de vuestro bienestar” (6)

El comisionado, pregunta, investiga y recoge pruebas siempre con ayuda de un intérprete, pues el no habla quechua. Con toda la investigación elabora un extenso informe de 400 o 450 páginas. El miedo al informe es el miedo a la verdad, Y el mas asustado es Bernardino Arias Echenique, hacendado de Azángaro y Diputado por puno, quien es sindicado como responsable de las matanzas.

LA investigación de una persona respaldada por el gobierno es todo un problema para el Gamonal Bernardino y para los de su posición, la política de gobierno hacia el interior del país es una buena razón para querer derrocar a ese gobierno. Hay muchas causas para un golpe de estado, el informe fue una de ellas, Guillermo Billinghurst, refiriéndose al golpe de estado, que le harían, declaró: “El joven Prado (El que estuvo detrás del golpe de estado que lideró Benavides.), en un extenso y patético discurso, me dio los detalles y motivos del golpe: todos ellos reconocieron mi patriotismo, integridad y capacidad de gobernar. Sin embargo, mi único y más grave error fue hacer el curso de mi política hacia el interior del país…” (7)

El informe Elaborado por el comisionado fue entregado al todavía presidente Billinghurt en diciembre de 1913 y el 4 de febrero de 1914 fue el golpe de estado. Por lo que el informe posiblemente ni fue examinado y, para tranquilidad de los hacendados, fue desaparecido. (Continúa)

LA ESCUELA DE CAPATACES DE MINAS Por Daniel Florencio Casquero

Nota de saludo al INEI Nº 3 “Antenor Rizo Patrón Lequerica” de parte del profesor Daniel Florencio Casquero, al cumplirse cincuenta años de la creación del primer plantel secundario del Cerro de Pasco.

Colegio Inei 3Recuerdo nítidamente que allá en antaño, cuando en nuestros años mozos veíamos como quimera, como un sueño ilusorio, si alguna vea tendríamos un centro educativo que por entonces se conocía como la educación media y que si nosotros los jóvenes no tendríamos oportunidad de alcanzar una superación  cultural por falta de medios adecuados y propicios, vimos con exultante alegría que ¡al fin! Se creaba por primera vez un colegio nacional técnico.

Rielaba entonces el año de 1941 y la hasta entonces Ciudad Opulenta transcurría en su dinámica producción minera, encerrada en una existencia laboriosa de pueblo satisfecho y donde todavía existía resabios de sus antigua opulencia.. La juventiud de entonces daba salida a sus inquietudes de superación sólo con  actividades institucionales. Estaban en su apogeo pleno los clubes  populares como el “Centro Social y Deportivo Team Cerro”, el “Club Unión Copper” El “Centro Tarmeño Social y Deportivo”, el “Club Deportivo Municipal”,  el Club Sport Ideal, Unión Esperanza, Unión Railway y otros. Entre las instituciones sociales que en algunos casos se creían la “élite” figurabaj el “Club de la Unión”,, “Centro Social Cerro de Pasco”, “Centro Juventud Cerro”,etc. etc. Deportes, actividades culturales, celebraciones de fiestas carnavalescas, presentaciones teatrales,, verdaderas fiestas sociales, algunas de ellas se consideraba como “Soareé de gala” donde damas y caballeros hacían alarde de lujo y boato y a los que para concurrir era era indispensable merecer una invitación especial, previa selección. Por último circulaban publicaciones cotidianas, semanales y eventuales: “El Minero”, “El Diario”, “La Voz del Cerro”, todos diarios de larga duración.

Pero…¿Y cuál era el destino de las nuevas generaciones?…De esas camadas de adolescentes que habiendo terminado sus estudios de educación primaria tenían que resignarse a vegetar con la única esperanza de conseguir trabajo en alguna oficina pública o en la empresa llamada entonces Cerro de Pasco Corporation o, por último, a improvisarse como maestro empìrico de escuelitas primarias…?

Puede considerarse esta crónica como una añosa y sentimentaloide evocación, pero la juventud de cualquier época cultiva anhelos de evolución espiritual e intelectual, exigía la creación de dentros educativos de grados supreriores; estos anhelos se hicieron exigencias; el clamor colectivo subía más y mas a través del tiempo y se convirtió en una fuerza de empuje, hasta que los señores gobernantes y políticos de entonces se vieron en la necesidad de plasmar, aunque sólo tímidamente en realidad, las aspiraciones juveniles y, ¿Al fin! En 1941 se creó el primer centro educativo secunadrio con el nombre de Colegio de Capataces de Minas.

Relatar el sístole y diástole de la vida de lo que actualmente es el Colegio Nacional de ERdiucación Industrial Nº 3 “Antonero rizo Patrón Lequerica” sería caer en manida y tediosa redundancia. Como toda institución que lleva su evolución creadora del conocimiento y la técnica, ha tenido sus altibajos; sobre todo más altos. Sufrió abandono y olvido de mucho regímenes e turno; de políticos arribistas y audaces, como sucede en los momentos actuales; muchos de sus educadores y directivos sufrieron persecución y prisiones y, como si fuera poco, ha ido desfigurándose su verdadera función técnica a que aspiraba su alumnado, para darle mayor importancia al conocimiento humanista. ¿Acaso no es una muestra de esta nuestra serción el hecho de que hace ya varias décadas sus directores y docentes de especialidad son más pedagogos humanistas que profesores especializados como sí los tuvo cuando recién se fundara el plantel?…

Mas no es momento de intentar un análisis crítico negativo de sus transcrrir en sus cincuenta años en los que ha alcanzado consistencia de roble o acero, porque de su parto fecundo devino el milagro del nacimiento de sus otros hermanos “Daniel Alcides Carrión” y “María Parado de Bellido”. Podemos afirmar que desde entonces se produjo el orto luminoso de la verdadera cultura que se agiganta cada vez más brillante en el cielo pasqueño y qu se perenniza en las legiones de sus hijos profesionales, muchos de elolos peregrinos por las cuatro latitudes de nuestro Perú y de esa patria grande que se llama América.

La presente crónica es a manera de apología y saludo ofrecido por un proyecto maestro, a los cincuenta vigorosos años de existencia al decano de los colegios cerreños. En nuestra ya larga existencia hemos sido testigos de los múltiples avatares de la cultura de nuestro pueblo y ahora que enfrentamos una tremenda crisis de valores por obra de la inopia de políticos y gobernantes audaces y logreros, enviamos nuestro abrazo fraterno a los bien queridos “capachos” que no sólo son la simbología de nuestra opulencia telúrica sino del vigor y del orgullo permanente del hombre cerreño, representado por su brillante juventud estudiantil.