“DIEZ GUERRAS HA TENIDO EL PERÚ” POR MANUEL SCORZA

Un relato de la cronivela Redoble por Rancas (1970) de Manuel Scorza Torres [Lima 1928 – Barajas (España) 1983]: peruano de imprescindible lectura.

  1. La guerra de 1827 con Bolivia la ganamos. El paseo por el Titicaca lo pagaron los perdedores.
  2. La guerra de 1828 con la Gran Colombia la perdimos: un general que llegó a Presidente traicionó a otro general.
  3. La guerra de 1838, de nuevo con Bolivia, la perdimos.
  4. La guerra de 1837 contra los chilenos la ganamos, pero el Perú permitió al cercado ejército chileno retirarse íntegro, entre marchas triunfales.
  5. La guerra de 1839, de nuevo con Chile, la perdimos: claro que entre los vencedores formaban dos futuros presidentes del Perú, Castilla y Vivanco.
  6. La guerra de 1841, de nuevo con Bolivia, la volvimos a perder: alguien le disparó por la espalda al Presidente Gamarra en plena batalla de Ingaín.
  7. La guerra de 1859 la ganamos sin disparar un tiro. Ecuador pagó el pato: se acordó que el perdedor pagara el paseo por Guayaquil, pero inexplicablemente el Perú proporcionó dinero, vituallas y equipo.
  8. La guerra de 1879, iluminada por la solitaria antorcha del “Huáscar”, la perdimos.
  9. La guerra de 1930, con Colombia, la perdimos. Presentimientos amargos trotaban con la lengua fuera. Pero entre 1900 y 1911 en el Putumayo se entregaron 4 000 toneladas de caucho a costa de 30 000 huitotos. Buen precio entre siete vidas por tonelada.
  10. La guerra de 1941 con Ecuador la ganamos: tres paracaidistas tomaron Puerto Bolívar. 

Ocho guerras perdidas con el extranjero; pero, en cambio, cuántas guerras ganadas contra los propios peruanos. La no declarada guerra contra el indio Atusparia la ganamos: mil muertos. No figuran en los textos. Constan, en cambio, los sesenta muertos del conflicto de 1866 con España. El 3° de Infantería ganó solito, en 1924, la guerra contra los indios de Huancané: cuatro mil muertos. Esos esqueletos fundaron la riqueza de Huancané: la isla de Taquile y la isla del Sol se sumergieron medio metro bajo el peso de los cadáveres…

En 1932, el Año de la Barbarie, cinco oficiales fueron masacrados en Trujillo: mil fusilados pagaron la cuenta. Los combates del sexenio de Manuel Prado también los ganamos: 1956, combate de Yanacoto, tres muertos; 1957, combates de Chin-Chin y Toquepala, doce muertos; 1958, combates de Chepén, Atacocha y Cuzco, nueve muertos; 1959, combates de Casagrande, Calipuy y Chimbote, siete muertos. Y en los pocos meses de 1960, combates de Paramonga, Pillao y Tingo María, dieciséis muertos. Las líneas superiores pertenecen a Redoble por Rancas de Manuel Scorza.

Obra que no solo destaca por su literatura social y activismo ideológico, también porque maneja con genialidad y precisión el discurso irónico. La claridad de subvertir las oraciones y manejar los dobles sentidos en frases como: “En el Perú existen dos clases de problemas, los que se solucionan solos y los que no se solucionan nunca” (una crítica soterrada y terrible a la participación del Estado en la solución de los problemas). Cruel.

No con menor maestría trabaja el discurso onírico (los significados y los significantes). Elementos como la coca, el maíz, la lechuza o los sueños son aspectos que solo entendiendo en su contexto dan la posibilidad de comprender a cabalidad el mensaje de la obra.

fusilados 1932

Crónica de la construcción del local de la Escuela de 2do. Grado de Varones Nº491 “Cipriano Proaño Malpartida”

(Tomado de “El Diario” de Cerro de Pasco, Nos. 2489 y 2491, abril de 1936).

Escuela de Patarcocha 1937 Cipriano Proaño
Fotografía de la Escuela de Patarcocha, en enero de 1937, año siguiente de su inauguración. Los planos del edificio y los trabajos fueron dirigidos por los ingenieros, Ernesto A. Baertl Shutz y Luis Cáceres Flores. Los comuneros de Rancas levantaron sus paredes en tareas comunitarias. Fue notable la colaboración de personas e instituciones del pueblo. Se puede decir, sin lugar a dudas, que el día de su inauguración se iniciaba un nuevo camino por la educación del pueblo minero gracias a don Cipriano Proaño Malpartida, gestor de esta obra.

En sus memorias correspondientes al año 1936, el alcalde cerreño de entonces, don Cipriano Proaño Malpartida, informaba:

El 2 de febrero de 1934, yo y el distinguido núcleo de ciudadanos que fuimos honrados por el poder ejecutivo para formar el Concejo Provincial, asumimos el delicado cargo jurando por nuestra Patria y por nuestro honor, hacer todo lo que estuviera en nuestras manos por el bien de la colectividad. Luego nos percatamos, que una de las mayores necesidades de la población era una casa-escuela propia para varones”.

 “El deber cívico nos llamaba a una acción inmediata. No teníamos dinero, pero teníamos fe en el propósito. Nuestra iniciativa fue prontamente conocida por el público y no se dejaron esperar las palabras de estímulo. El primer contingente lo recibimos de las Señoras Rosa Coz de Lugo y Carmen Méndez de Proaño, damas que pusieron a nuestra disposición la suma de $1,17366, que perteneció a la extinguida Asociación Caritativa del Perpetuo Socorro. Este dinero fue la base en efectivo para la obra que en estos momentos inauguramos”.

 “Inmediatamente, el director, cuerpo docente y alumnado de entonces, iniciaron los trabajos, trayendo piedras para los cimientos. Ésta fue una labor dura pero gratificante. Los distinguidos ingenieros Ernesto A. Baertl Shutz y Luis Cáceres Flores, no sólo han diseñado los planos correspondientes sino también han dirigido con entusiasmo cívico, voluntad patriótica y con todo desinterés, la construcción del local, desde sus cimientos hasta dejarlo terminado”.

 “Debido a las reiteradas gestiones del Representante, Señor Domingo Sotil, se consiguieron subsidios de la Junta Pro Desocupados, Ministerio de Educación Pública y Ministerio de Hacienda, respectivamente. La Comisión Distribuidora de Fondos Pro Desocupados, contribuyó con la suma de $46,000.00; el Ministro de Educación Pública donó un subsidio de $5,000.00; el Ministerio de Hacienda y Comercio, por intermedio de la Oficina Matriz de la Caja de Depósitos y Consignaciones, aportó con $5,400.53 por conceptos de salarios no cobrados por los obreros mineros; el Concejo Provincial de Pasco, cooperó con $2,400.00; el Señor Eulogio Fernandini contribuyó con $5,000.00, el Comité Patriótico Provincial, producto de una colecta entregó la suma de $1,061.00. También colaboraron económicamente y con diversos materiales de construcción, los señores Juan Ivancovic, Aquiles Venegas, Isidoro Borcic, Daniel Oliveros Mondragón, Iran Proaño, Javier Calderón, Carlos Tirado, Compañía Des Mines Huarón, César A. Proaño, Inocencio Córdova, Mateo y Cristobal Galjuf, Nicanor Huamán, Cecilio Espinoza, Cerro de Pasco Corporation, Railway Company, Peruvian Corporation, Clementina Hetzel Vda. De López y hermana, Royden Filphot, Superintendente de la Cerro de Pasco”.

 Las colonias Yugoeslava y Española, obsequiaron sendas puertas de fierro del local y, el Sr. Simeón García Venegas, obsequió el hermoso telón de boca, para el escenario del Salón de Actos”.

 “Hasta la fecha ha ingresado con destino a esta obra por subvenciones y donativos, la suma de $76,188.42 y se ha gastado la suma de $73,136.87, quedando un saldo de $3,051.55 con el que se sufragará las planillas y gastos correspondientes al presente mes. La diferencia la aplicaremos a la construcción del Estadio Municipal”.

 “En este memorable acto exteriorizó en nombre de la edilidad y pueblo cerreño, la más profunda gratitud a las personas, instituciones y entidades que han cooperado al éxito de la construcción de este local, que evidencia nuestro cariño por la cultura popular”.

 “Si grande ha de ser la satisfacción para nuestros escolares de Primaria al disponer de un local dotado de lo más indispensable, mucho mayor tendrá que ser para los que terminando el Quinto Año; cuenten con la seguridad de ingresar al período secundario, bajo este mismo techo. Hemos destinado un ala del edificio para el uso del Colegio de Media que, pedimos al Excelentísimo Señor Ministro del Ramo, haga pronta realidad”.

 “Afirmamos por nuestra parte, que este pueblo marcha hacia mejores destinos, cumple esforzadamente su programa de engrandecimiento local y provincial, manteniendo puros los prestigios que esta tierra ha sabido conquistar gloriosamente en nobles y grandes lides”. Gracias.

 En una solemne ceremonia, apadrinada por el Presidente de la República General de División Oscar R. Benavides y Señora Isolina Clotet de Fernandini, representados por el Ministerio de Educación Pública y Presidente del Consejo de Ministros, Coronel Ernesto Montagne y Sra. Julia Montori de Baertl, fue inaugurado el local, el 26 de abril de 1936, habiendo participado representantes a Congreso, delegaciones de municipios provinciales de Jauja y Tarma y delegaciones de docentes y escolares de todos los Planteles de la Provincia, amenizando la fiesta, la Banda de la Guardia Republicana, mandada a traer especialmente. Se distribuyeron medallas de plata conmemorativas y el Consejo Provincial y el Club de la Unión, celebraron grandes fiestas y recepciones en honor de los padrinos e invitados, así como el periódico “El Diario” lanzó una edición extraordinaria, con motivo de este Fausto acontecimiento.

 Don Cipriano Proaño, mandó a construir un hermoso y amplio local, para los hijos de esta región. Así levantó su propio monumento que la posteridad aquilata en todo su valor socio-educativo”.

Cerro de Pasco, 15 de Julio de 1958.

Martín D. Mendoza Tarazona

Director del Plantel.

 

José Sabas Libornio el músico de la bandera peruana por Lilia Córdova Tábori

Publicado en el diario EL COMERCIO del 12 de junio de 2015

José Sabas LibornioDespués del Himno Nacional, la ‘Marcha de las Banderas’ es una de las composiciones más emocionantes que tenemos en el Perú. Pero… ¿Sabes quién fue su autor? En Huellas Digitales recordamos, al cumplirse 100 años de su muerte, al maestro filipino José Sabas Libornio, cuyas composiciones forman parte de la historia del Ejército y el cancionero popular peruano.

Hijo de un maestro y una bordadora, José Sabas Libornio Ibarra nació en Managua (Filipinas) el 5 de diciembre de 1855 cuando estas tierras aún estaban bajo el dominio español.

Cautivado por la música, José inició sus estudios en el Colegio General de Música Santa Cecilia de Manila. Fue un destacado alumno graduándose con diploma de honor por tener las mejores calificaciones.

José Sabas Libornio fue considerado uno de los mejores saxofonistas de su época. Entre 1873 y 1875 dirigió la Banda Cívica de España en Manila. Comenzó a recorrer el mundo y se estableció en Honolulu donde fue director de la Real Banda Hawaiana con la que continuó viajando por Europa y América.

Su llegada al Perú

En 1895 el Presidente del Perú Nicolás de Piérola tenía planeado reorganizar el Ejército incluyendo no solo el aspecto bélico sino musical. Por ello contrató al famoso maestro Libornio.

A su llegada al país, el músico fue asimilado al Ejército con el grado de Capitán y nombrado Director General de la Banda del Ejército. Libornio ordenó la compra de instrumentos y seleccionó a los integrantes de la banda. Sus alumnos aprendieron no solo los acordes musicales sino a cuidar los instrumentos. Libornio destacó por su empeño y dedicación. El maestro adoptó al Perú como su segunda patria. Aquí formó una familia con su esposa María Estrada y sus cinco hijos.

Una marcha para los peruanos

A José Sabas Libornio le parecía que una marcha debía rendir honores a nuestra bandera. Hasta esos momentos el Himno Nacional era entonado en misas, ceremonias castretes y cuando acto oficial se presentara. Libornio expresó su idea al presidente Piérola quien lo alentó a seguir adelante.

Un 9 de diciembre de 1897 en la misa en honor a la Batalla de Ayacucho, la llegada del presidente fue matizada por la famosa marcha. Libornio fue ascendido al grado de Sargento Mayor del Ejército.

La ‘Marcha de las Banderas’ entró en vigencia como ‘Marcha Nacional Peruana’ desde el 17 de diciembre de 1897. En el gobierno de Augusto B. Leguía se dispuso que se denomine ‘Marcha de las Banderas’ y sea interpretada en los actos oficiales al momento de ser izado el Pabellón Nacional. Además la ‘Marcha de las Banderas’ anuncia la llegada del Presidente del Perú en los actos religiosos como la misa Te Deum.

Durante los 20 años de servicio en el ejército José Sabas Libornio compuso otras importantes marchas como: ‘El Morro’, ‘Mi patria’, ‘Huamachuco’, ‘Escuadra Peruana’, ‘Coronel La Puente’, entre otras. Además fue cautivado por la música criolla. Escribió valses como: ‘Hotensia’, ‘Orquídeas’, entre otras.

José Sabas Libornio 2José Sabas Libornio murió a los 60 años un 9 de diciembre de 1915. Una multitud se congregó en su casa, ubicada en el jirón Huancavelica, para despedirse del músico filipino pero peruano de corazón. Por el centenario de su muerte, sus familiares realizarán una romería al Cementerio Presbítero Maestro donde están enterrados sus restos.

 

 

INDOLENTE ACTITUD DE DEL GOBIERNO CENTRAL FRENTE A LA AGONÍA DE NUESTROS NIÑOS

letreroCuando en dolorosa Marcha de Sacrificio, hombres y mujeres de Simón Bolívar (Pasco), llegaron a Lima pidiendo atención para sus niños, lograron esperanzados promesas para solucionar el problema de salud originado por los metales pesados en la sangre, todo el pueblo creyó que éstas se cumplirían pero, hemos comprobado, con dolor, que esta vez tampoco han cumplido.

Ante tamaña indolencia, 84 padres trajeron a sus hijos y, encadenados a las rejas de ingreso del Ministerio de Salud pidieron a gritos –con justa razón- que el Gobierno solucione este dramático problema que está matando a nuestros niños. Durante una semana ellos persistieron en su actitud hasta lograr se declare en emergencia sanitaria al Cerro de Pasco. Esta es una medida inmediata para paliar tanto sufrimiento.

Hasta 1957 en que se inician los trabajos a “Tajo Abierto”, las únicas víctimas del horroroso polvo envenenado fueron los obreros de los socavones. Con los pulmones completamente destrozados por el polvo letal murieron miles de hombres. Quienes vivían sobre la superficie de aquellas malditas galerías, todavía no conocían la mortal acción de esos polvos nocivos. Cuando comenzó el “Tajo Abierto”, con sus diarias explosiones, envenenó el aire que atacaba a los más débiles: nuestros niños y madres gestantes. Es más, con una indolencia asesina fueron acumulando deshechos minerales en cerros artificiales que fue rodeando la población; es decir a partir de aquellos tiempos los hicieron respirar el veneno metálico que ha ido minando su precaria salud. Ahora esos metales pesados en la sangre de nuestros niños los está matando. Muchos tienen leucemia, es decir cáncer, y es más que seguro que no podrán seguir viviendo. ¿Hasta ese extremo ha llegado la indolencia de  nuestros gobernantes? Primero mataron a sus abuelos y padres y ahora a nuestros niños. Este es un genocidio organizado con la permisibilidad del gobierno cómplice e indolente.

No es posible contemplar tanta indolencia. La minería ha ido matando a miles de personas. Reclamamos que de todos los ingentes aportes del Cerro de Pasco en cinco siglos ininterrumpidos, se invierta lo que se debe para salvar a nuestros niños.

El periodista Beto Ortiz ha acogido este pedido de nuestro pueblo y, en su programa televisivo, está haciendo conocer a nuestro país de las miserias  gubernamentales para solucionar nuestro inmenso problema. Vean el programa

EL PRIMER FERROCARRIL DE LA SIERRA DEL PERÚ

EL PRIMER FERROCIARRIL DE LA SIERRA CENTRAL
El primer ferrocarril de la sierra que comunicaba al Cerro de Pasco con las Hacienda Minerales de Occoroyoc, Quiulacocha, Tambillo y Sacra Familia. Se ve a la locomotora en la pujante ciudad de Quiulacocha y, al fondo, el manantial de “Piedras Gordas” donde se fabricaba la cerveza Herold.

“Fue en la minería, más que ningún otro sector productivo, que el ferrocarril vino a introducir una auténtica revolución en las condiciones de producción y comercialización” -dice Carlos Contreras, en su brillante estudio titulado MINEROS, ARRIEROS Y FERROCARRIL EN CERRO DE PASCO 1870-1904. Continúa diciendo: “Efectivamente, no sólo ocurría que el sector minero, a diferencia del agropecuario, debió atender precozmente mercados a grandes distancias; sino que dentro de la propia unidad de producción se requirió del transporte de pesadas y voluminosas  masas de mineral desde los socavones o tajos hasta las maquinarias de beneficio. La puesta en marcha de la producción de metales, además, necesitaba del abastecimiento de insumos igualmente voluminosos y pesados, como la sal, la madera o el carbón”

Un triunfo extraordinario para el transporte de minerales e insumos significó la implantación del primer ferrocarril de la sierra del Perú. Luego del éxito obtenido con el ferrocarril de Lima a Callao, se instauró el primero en el Cerro de Pasco con el nombre de  “El Ferrocarril de la sierra”. “En la década de 1869, los mineros del Cerro de Pasco, entendieron que la solución a la falta de elasticidad de la oferta de trabajo y la consiguiente inadecuación del mercado del mismo, pasaba por la construcción de una línea férrea que conectara las haciendas minerales con las bocaminas. El proyecto, conocido como el del “Ferrocarril mineral” consistía en sólo unas decenas de kilómetros y su costo parecía estar al alcance de los mineros”. (Contreras Ibid).

Autorizado el Ejecutivo por ley de 8 de noviembre de 1863 para contratar la construcción del ferrocarril del Cerro de Pasco a las haciendas minerales ubicadas  a oeste de la población, se garantizó al capital que se emplease con el 7% de interés. El Gobierno aceptó la propuesta presentada por los señores Orbegozo y Wyman.

            Las gestiones se iniciaron en 1864. Enrique Orbegozo a nombre de O’ Wyman presentó una propuesta, resolviendo el Gobierno la solicitud, concediéndole seis meses para el trazo preliminar y exigiendo tres mil pesos de fianza. A fines de 1865 fueron presentados los planos del trazo propuesto, nombrando el Estado al ingeniero Joseph Hindle para que lo estudie. Por Decreto de 10 de agosto de 1866 se convocó a licitación para mejorar la propuesta de O’ Wyman y Co, y al no presentarse ninguna otra oferta al 31 de enero de 1867, el Gobierno nombró una comisión de Comerciantes para que firmaran el proyecto de contrato (…).El 7 de enero de 1869 se concedió a esta empresa para construir el muelle particular destinado a su servicio en el puerto de Chancay y el martes 1º de junio se puso la primera piedra del ferrocarril, presidiendo la ceremonia el Prefecto, coronel Bernardo Bermúdez  (PEÑALOZA, José B. LOS INMORTALES DE JUNIN Y PASCO, 1985:437).

Este ferrocarril que tuvo a obreros y técnicos ingleses como sus hacedores, sufrió una serie de dificultades de índole económica así como el complot de los arrieros para que no prosperara. Por  fin, teniendo como estación al edificio que actualmente ocupa la Cárcel Central, se inauguró el 1º de junio de 1869. (Pedimos a quien corresponda hacer las gestiones para que se declare “Patrimonio Cultural de la Nación por ser la primera estación ferrocarrilera en pie) “La obra partiría del tajo de Santa Rosa y recorrería las riberas de Quiulacocha, Occoroyoc, Tambillo y Sacrafamilia -sede de las haciendas- con un recorrido total de siete leguas (38 Kms). Tenía 1. 076 de trocha, sin comunicación con la costa. Fue completamente destruido por los chilenos cuando ocuparon el Cerro de Pasco. El financiamiento se hizo a través de una suscripción de acciones por los mineros que iban a beneficiarse con la obra. (CONTRERAS, Carlos- ARRIEROS Y FERROCARRILES EN CERRO DE PASCO). “Muchas haciendas que se hallan cerca de este ferrocarril, reciben cuatro veces al día los minerales del Cerro de Pasco. En cuanto a las otras, situadas cerca del río de Rancas, el transporte se efectúa por bestias. El camino carretero llamado de Quiulacocha que está a lo largo del ferrocarril y bastante bueno, facilita también el transporte de los minerales sin el concurso del ferrocarril” (BABINSKI, Alejandro, “Informe sobre el Cerro de Pasco presentado a la Junta Central de Ingenieros de Lima”.-Lima 1876:25).

Arrieros conduciendo a sus llamas por el camino adyacente a las rieles del desaparecido ferrocarril de la sierra que, en su tiempo, brindó oportuno apoyo al transporte de minerales a las correspondientes haciendas de Quiulacocha, Occoroyoc, Tambillo y Sacra Familia. Algunos tramos como el que se ve en la foto, lucen todavía rieles que han quedado de aquel entonces. Los invasores chilenos que se apoltronaron en nuestra ciudad para expoliarla, destruyeron completamente el ferrocarril y cometieron numerosos crímenes sin nombre en contra de las inermes niñas y mujeres del pueblo, Su salvajismo desbocado ocasionó muy  graves daños a la economía de nuestro pueblo.

EL PRIMER FERROCIARRIL DE LA SIERRA CENTRAL 2

 

El kiosko Escardó

Kiosko Escardó

Esta inolvidable glorieta a la que llamamos: Kiosko Escardó es, conjuntamente con la Torre del Hospital Carrión, el Castillo de Lourdes, el monumento a la Columna Pasco y a nuestro mártir Daniel A. Carrión, símbolos representativos de la ciudad. El primero fue donado a la ciudad por el ingeniero Héctor Escardó –uno de los mejores Alcaldes que hemos tenido-, inaugurado el domingo 18 de enero de 1914. Aquí se realizaban las sabatinas retretas de las bandas de músicos de ciudadanos austro húngaros, españoles, cosmopolita y de la policía local, en abierta competencia. También era escenario para la presentación de los conjuntos carnavalescos en la serenata a la ciudad el primer día de cada año. Fue también tribuna para flamígeros oradores políticos en diversas épocas de la vida ciudadana. Aquí también nació la radiotelefonía cerreña en 1937 cuando sonoros altoparlantes irradiaban las ondas de la primera emisora del Perú. Fue siempre y, en todo caso, lugar donde se guarecía nuestro pueblo para escapar a las sonoras granizadas, de nieve, o de las implacables e inacabables lluvias de los inviernos.

El Kiosko Escardó ha dejado grandes recuerdos en los cerreños de antaño.

Kiosko Escardó 2

ANTENOR RIZO PATRON LEQUÉRICA (Lima, 20-11-1867 / Lima, 7-7-1948)

Antenor Rizo Patrón Lequérica

Este ilustre peruano, bajo cuya advocación se prepara una brillante generación de estudiantes cerreños nació en la ciudad de Lima, el 20 de noviembre de 1867, hijo de don Antenor Rizo Patrón Aráoz y de doña Teodosia Lequérica Hurtado de Mendoza.

Finalizada su instrucción primaria se inscribió en el colegio nacional de La Libertad, donde culminó su instrucción secundaria con notable éxito.

Después de una rigurosa preparación profesional en la que destaca por su contracción al estudio y a la investigación, recibe su título de ingeniero de Minas en el año de 1887.

Al cumplir 21 años de vida en 1888, inicia sus labores profesionales en la mina de Carahuacra de propiedad del ingeniero Félix Remy. Al año siguiente, la Compañía Backus y Jhonston contrata sus servicios profesionales para dirigir sus laboratorios y oficinas de ensayos en Casapalca.

La labor que desempeña en Casapalca es tan notable que, en consideración a su capacidad intelectual y predominante espíritu de trabajo, don Eulogio Fernandini lo contrata ventajosamente para dirigir sus establecimientos metalúrgicos de Huaraucaca, al finalizar el año de 1889. Esta moderna planta contaba entonces con una sub planta de preparación mecánica de minerales y una concentradora por flotación; una oficina de amalgamación para minerales argentíferos; una fundición de hornos de cuba para producir matas de cobre y, una oficina de lexiviación de bismuto hasta obtenerlo en estado metálico. El jefe general de esta moderna y gigantesca planta fue, precisamente, don Antenor Rizo Patrón Lequérica.

Estando en Huaraucaca y, ya en el año de 1900, recibe unas muestras minerales recogidas en la hacienda Quispe correspondiente al asiento minero de mina Ragra y, al analizarlas, encuentra una mezcla de vanadio con azufre que rio se había hallado en ninguna parte del mundo. Sorprendido por el valioso e inesperado hallazgo, informa detalladamente de su contenido a don Eulogio Fernandini, quien, en el año de 1905, denuncia el abandonado yacimiento de mina Ragra con el nuevo nombre de “La Química” y, convencidos de la proverbial abundancia de vanadio en la zona, durante todo el año 1906 siguen efectuando los denuncios de las minas: LA FISICA, TRIUNFO DE LA QUIMICA Y LABORATORIO.

Los exhaustivos análisis e investigaciones complementarios efectuados posteriormente a cargo del cuerpo de ingenieros de minas bajo la jefatura del notable científico don José Julián Bravo y con la participación del científico norteamericano, señor Foster Hewet, demuestran que se hallan ante una nueva especie mineral nunca antes conocida que viene a ser el PENTASULFURO DE VANADIO y al que, en justo homenaje a su descubridor, bautizaron el nombre de RIZOPATRONITA.

En aquel entonces, el vanadio era un elemento tan indispensable porque, mezclado con el acero, le daba excelente dureza a éste. Convencidos de esta cualidad, la explotación del vanadio se hizo en tal proporción que el 90% de la producción mundial salía de mina Ragra, que se convirtió en primer productor de vanadio del mundo. Corría el año 1906.

Es necesario señalar que, antes del descubrimiento de la Rizopatronita y, en el mismo laboratorio de Huaraucaca, Antenor Rizo Patrón Lequérica, había descubierto el más importante depósito nacional de bismuto en el cerro San Gregorio, ubicado en las inmediaciones de aquel lugar, tipificándolo como un arseniato básico de bismuto conocido también como ATELESTITA.

Al retirarse de la Negociación Fernandini en el año de 1920, después de haber brindado sus esfuerzos generosos y pródigos por más de 31 años ininterrumpidos, se dedica a la ganadería a la que orienta su inteligencia y su trabajo, por lo que, como frutos extraordinarios, obtiene todos los primeros premios de las Exposiciones Ganaderas en las que participa. Al ser afectada por los humos de La Oroya, vende la hacienda Atojsaico de su propiedad a la compañía norteamericana.

Cansado de los trajines mineros y ganaderos, con la salud resentida y cargado de años retorna a su tierra natal, en donde se dedica a las finanzas fundando el Banco Hipotecario del Perú. Más tarde dirigente e incansable, recibe la Dirección General del Banco Popular del Perú, desempeñándose en estos cargos con mucha eficiencia y acierto.

Cuando había cumplido los 81 años de edad, un paro cardiaco lo sorprende en pleno trabajo, falleciendo instantáneamente. Era el 7 de julio de 1948.

Como un justo y merecido homenaje a su memoria, el Colegio Nacional Industrial del Cerro de Pasco -el primer centro educativo secundario del departamento- ha bautizado su plantel con su nombre ilustre y, cada día, en un peregrinaje notable por las rutas de la historia, le da lustre y le dignifica.

 

HIMNO DEL COLEGIO RIZO PATRÓN

Adelante paso marcial

la falange Rizo Patrón

a la cumbre a de llegar

de los Andes junto al sol

El estudio y la labor

de la técnica industrial

dará pronto a la Nación

un impulso sin igual.

Con la fe del que ama el trabajo

con la luz de la instrucción

de la roca a la altitud

forjaremos un nuevo Perú

Colegio INEI 3 c